Ningún
invasor ni sus colaboracionistas “canarios” nos va a desunir,
pese a los siglos que llevan intentándolo
Cristóbal González. Concepción *
Un Teide junto a Tejeda,/ Un Nublo pegado a Icod,/ Un
azul con siete estrellas,/ Un sueño que tengo yo.
Estos versos de Tarajano
son el reflejo de mis sentimientos como canario .Me recuerda lo bien que me
siento cuando me encuentro en mi casa de Moya, desde donde diviso al fondo el
Padre Teide. Decido ir a Tejeda y mi vista se desvía
hacia el mágico Nublo, no me explico cómo siendo canario puede uno tener otro
sentimiento que el de amor, admiración y respeto ante tal visión, si bien los
sentimientos son algo personal e intransferible, la pertenencia a un grupo enraizado
en su entorno determina su forma de pensar.
Ante la contemplación de
las cumbres canarias nos transportamos al tiempo de nuestros ancestros
recuperando esa sensación de libertad e independencia que no nos podrá nunca
arrebatar ningún colonizador manipulador, aunque nos encarcelen física y
culturalmente, nuestros pensamientos serán siempre libres.
Desde mi casa en Santa
Cruz veo los barcos en el Muelle de Ribera, me recuerda mi infancia cuando
corría por ese muelle entre el bullicio de gente mientras mi abuela montaba su
puestito de venta a la espera de los turistas que salían de grandes y hermosos
barcos, convirtiendo mi ciudad en vergel
de culturas, sin llevar a tal saturación
que unas se impongan sobre otras, evitando los enfrentamientos actuales
promovidos por los nuevos colonizadores racistas ,acusándonos a los demás de
sus propios vicios.
Estando en el interior
de la Caldera de Taburiente siento la fuerza del pino canario, como dice el
patriota Rukaden, es como nosotros, difícil de
doblegar. Todavía se oye en el viento como la voz de Tanausu
alejándose en el mar gritando vacaguaré, vacaguaré, como un profundo lamento que aun retumba en
nuestros oídos recordando nuestra propia ausencia de libertad.
Descanso y me preparo para el largo viaje a mi
casa de Los Sauces, mi cuna materna y precioso pueblo contaminado por la más
grave enfermedad que tiene nuestra nación el cemento.
Pensaran ustedes, vaya ricachón, ¿tiene una
casa en cada isla?, pues no, no tengo una casa en cada isla, lo que pasa es que
en cada isla de mi hermoso país me considero como en mi propia casa porque así
me siento y así me hacen sentir. Ningún invasor ni sus colaboracionistas
“canarios” nos va a desunir pese los siglos que llevan intentándolo.
Por
eso digo que allá donde viva un canario otro tendrá su casa, en estos momentos
de crisis donde nos vienen de fuera a manejarnos con limosnitas, este debe de
ser nuestro lema y la mejor forma de que todos los canarios podamos afrontar el
futuro con la valentía y la entrega que heredamos de la gran cultura guanche.
VIVA
CANARIAS LIBRE
* Nacido en Añazo. ISLAS
CANARIAS.