Ante el terrible ataque perpetrado por el Estado capitalista
de Israel
NO PODEMOS QUEDARNOS CON LOS BRAZOS CRUZADOS
Félix
Ante el terrible ataque perpetrado por el
Estado capitalista de Israel contra gente honesta y luchadora, como nosotrøs, que pretendían ayudar al oprimido pueblo de
Palestina, no podemos quedarnos con los brazos cruzados. En nuestras islas
deberíamos, por lo menos, boicotear los productos agrícolas y de otro tipo que
arriban por aquí, así como realizar otro tipo de protestas y denuncias a través
de concentraciones, manifestaciones, charlas, pintadas y artículos para la
prensa. Quizás no proceda todo lo propuesto, pero por lo menos algo sí
deberíamos hacer.
Sé que soy un poco pesado y reiterativo con lo de Cuba, pero como
sigue siendo un tema de actualidad la campaña mediática contra el país
caribeño, planteo la siguiente reflexión:
Imaginemos que Amnistía Internacional organiza una flotilla de barcos
para llegar hasta Cuba y denunciar las supuestas violaciones de derechos
humanos. El ejército cubano los ataca en aguas internacionales, argumentando
que no tienen autorización para entrar en su territorio, provocándole un
rasguño a uno de los activistas. ¿Cómo hubiera actuado la Comunidad
Internacional? ¿Cómo hubieran actuado Zapatero y Rajoy? ¿Cómo hubieran actuado
los progres tipo Rosa Montero? ¿Cómo hubieran actuado
los medios de comunicación oficiales de todos los países capitalistas?
Bueno, no me atrevo a dar una
respuesta clara y segura para cada una de estas preguntas, pero, en líneas
generales, estoy seguro de que Cuba se vería envuelta en una crisis diplomática
de consecuencias muy graves que incluirían más aislamiento, más machaqueo
mediático a través de la mentira y la difamación y hasta probablemente el
retroceso de los logros de la Revolución. En cambio, con el Estado de Israel,
todo seguramente seguirá igual, todo se quedará en una condena testimonial
internacional, y los muertos al hoyo, los vivos para sus casas, la ayuda
humanitaria para los israelíes y los Palestinos a
continuar con su calvario particular.
Espero, por lo menos, que esta desgracia anime a escribir a los que no
tardan ni un minuto en quitarle el capuchón a su pluma cuando tienen la
oportunidad de desacreditar a la Revolución Cubana.
Saludos Revolucionarios,
Félix