MÁS
SOBRE TINDAYA
Aunque la montaña sagrada
de Tindaya no esté del todo protegida,
no es esa razón para
romperla
Padre
Báez *
Me asusta un poco, que si la del cabildo es “luz”, y la
directora general de cooperación y patrimonio cultural del gobierno del
Tabaibal (entiéndase antes “Canarias”) es de nombre “Aránzazu”, mucho
me temo esté más del otro lado -por el nombre- que del nuestro, y así
puntualizo: aunque la montaña sagrada de Tindaya no esté del todo protegida,
no es esa razón para romperla; le digo a la tal Aránzazu, no es compatible en
un lugar sagrado de los guanches hacer otra cosa que no sea proteger, además de
los podomorfos, las otras manifestaciones de los guanches allí dejados (¿se
imaginan una discoteca en la catedral?); ¿qué no es un BIC (bien de interés
cultural) al margen de que lo hayan declarado?, ¡pues no lo necesita para
serlo, sin más!; no es compatible, con nada, salvo protegerla de todo daño o
mal que se le pueda hacer; sí, la montaña puede desaparecer, por simple
hundimiento, y con ella los podomorfos y demás.
Artículos
y puntos apartes, la razón por encima de ellos, la montaña no está para
parque alguno, y para su visita no vayan a poner un funicular. Y hablando de
saqueo, el que pretenden sacando la piedra marmórea de la montaña, ¿qué es?;
que se den todos los pasos que quieran, pero los guanches prohibieron el paso
por la montaña (¡eso significa y no otra cosa los podomorfos!), delimítese la
montaña desde la base, pasando por su falda y llegando a su sima, ¡faltaría más!,
es o se trata de su entorno, ¡no te digo!; ¿con que convertir todo aquello en
una fábrica de extracción de piedra, con sus amontonamientos y distribuir ese
material, no va a tener impacto. Pero ¿a quién pretenden engañar?; ¿cree
alguien el seguimiento va a frenar nada, y que otro tanto hará el arqueólogo
contratado para estar a pie de obra?; encima que van a “restaurar” los
podomorfos destrozados, pero..., ¿no es mejor dejarlos como están y vigilar y
controlar las visitas?; ¿que van a poner cuñas?, ¿acaso son preventivas?; ¿encima
que el subsuelo no está declarado, pero... ¿se puede hacer un aparcamiento
debajo de la catedral siguiendo ese criterio?; ¿acaso esperan que haciendo el
vaciado de la piedra de la montaña aparezcan túneles y cuevas subterráneas
que obliguen a parar la “obra de arte”? ¡Cómo nos toman el pelo!; que un
arqueólogo “comprado” a pie de esa empresa, no es garantía de nada, sino
ejemplo de corrupción previsible, probable y presunta; que la montaña, no es
montaña sin su entorno, y nadie debe ni rozarse por ella, menos cargársela, y
después: “¡Ah, se cayó!” Se cayó, no: ¡¡la tiraron!!; pero, es que el
Chillida ese (q.e.p.d.), ¿no encontró la “magia” de ninguna montaña de su
Sistema Pirenaico Vasco, que tuvo que “venir” a cargarse una de las pocas
montañas de Fuerteventura, y encima sagrada y arqueológica, con yacimientos y
magia?; no, nuestra montaña de Tindaya, se vale por sí misma, y no necesita añadido
alguno, solo necesita quién la defienda de fuereños y de gente sin escrúpulo
que no ven arte guanche, sino negocio sucio; por otra parte, un centro de
interpretación (los podomorfos ya están interpretados, sabemos lo que quieren
decir: no pasar, no entrar, prohibido el paso, lugar sagrado, entrar descalzos,
etc.) se puede hacer en las casonas viejas frente a Tindaya, y no en esa gruta o
cueva de Chillida, la misma que recuerda la de Alí Babá y los cuarenta
ladrones (que viene la cita como anillo al dedo); esculpir es una cosa, y vaciar
una montaña es otra muy distinta.
¿Por qué
no lo miran en un diccionario cualquiera?; los podomorfos desaparecerán
irremediablemente cuando la montaña se hunda, cierto y seguro, como Dios (o
Acorán), que esté en el Cielo; si los majoreros no se dejaran engañar, la
montaña ¡ni la tocaban!, fieles al mensaje que dejaron los guanches con los
podomorfos: “prohibido pasar, porque es un lugar sagrado, no pisar, sino
descalzo, mejor: no pisar, ni pasar”, ésta y no otra es el lenguaje jeroglífico
de los guanches que dejaron allí en esos grabados lo que acaban de leer
entrecomillado; no cabe optimismo cuando las vemos venir: se van a cargar una
verdadera obra de ARTE, de los guanches, por un falso “arte” que oculta un
pelotazo, de pura corrupción dura; y hablando de accesibilidad hacia los
podomorfos, difícil o imposible llegar a ellos si se entra en una cueva
gigantesca dentro de una montaña, así que ¡leche tabaiba y a otra parte con
trolas y mentiras!
¡Canarios:
¡salvemos Tindaya!
* El Padre Báez, que aún muerto defenderá a Tindaya, y ello aunque me
cueste la vida, ¡siempre los guanches antes, que un vasco muerto!