Alicia
Mujica
Alzar
nuestro grito de protesta, nuestro puño en alto combativo... Ah, que está Ud.
viendo el Mundial de Sudáfrica, ah.., perdón, que esto no va con Ud. Dice...,
aunque ha llegado a casa derrotado de hacer horas extras para mantener el
empleo, ni siquiera con la ilusión de cobrarlas, casi sin ilusión de llegar a
la jubilación,... porque tiene que tirar pa´lante con
su hijo que ha vuelto a casa a los cuarenta por no poder pagar el alquiler,
porque se quedó parado y su mujer tiene un contrato a tiempo parcial en la
limpieza de aviones. Ahora sí que ve a su nieta todos los días. Que usted nunca
se ha metido en nada, que de política no quiere saber, y que será lo que digan
otros, porque total nadie le trae el plato de potaje a su mesa. Sepa que esto
también va con Ud., porque ahora más que nunca se hace necesario su resabio, su
digna preocupación, que sus desvelos no se queden en su dolor de cabeza, que su
rabia salga también a la calle a protestar.
Hemos sido
herederos del resultado de luchas sociales pasadas tras décadas de muchas
carencias, herederos de derechos que ni siquiera hemos disfrutado plenamente
porque día a día se renuncia en cada puesto de trabajo a logros históricos para
la clase obrera, al derecho a ocho horas de jornada, al derecho al pago puntual
del salario, al respeto a las categorías, al contrato de trabajo, al derecho al
pleno empleo y a la estabilidad, a la seguridad en el puesto de trabajo para
transmitir esa tranquilidad al resto de nuestra vida. Todo esto se ha ido
diluyendo, y al igual que no se ama y no defiende la tierra que no se conoce,
muchas veces el desconocimiento y el miedo al desempleo y el endeudamiento con
un tipo de consumo irracional, han hecho que día a día generásemos un tipo de
relación obrero-patronal en la que se cede palmo a palmo sobre este acervo de
derechos con los que no teníamos derecho a negociar, se cede al delegar en
otros nuestra necesaria lucha diaria, por creernos prescindibles, que todo puede
funcionar sin nosotros, y así poco a poco dilapidamos nuestra herencia de
dignidad que costó cara, costó la vida de muchos obreros y obreras, costó el
exilio y la muerte, costó la protesta, la huelga, la cárcel y la miseria de
muchas familias.
Ahora, en
este año 2010, nos encontramos con un panorama confuso. En las Islas Canarias
con casi 300.000 parados/as, y en el Estado Español con 5.000.000 de personas
sin empleo. Los sectores económicos de la construcción y los servicios
aparejados, hundidos por su propia glotonería, por la indigestión de tanto
pelotazo, patrocinado por cajas, bancos y administraciones. Un empresariado que
habiéndose enriquecido hasta las cejas, gime ahora con lágrimas de cocodrilo
para que el Estado le abarate el coste de los trabajadores, y así poder seguir
ganando lo mismo que antes o más.
En esta
coyuntura de crisis del sistema capitalista, crisis por bulimia económica, que
a través de la aglutinación de riquezas ha desvencijado cualquier esperanza de
equilibrio y reparto justo, de economía sostenible, en este contexto, se vuelve a mirar de nuevo
hacia nuestro pequeño hatillo de derechos laborales y se aprueba por un nuevo
Decretazo zanjar la situación robándonos nuestra tranquilidad. Esta Reforma
Laboral que pretende este Gobierno es un nuevo ataque brutal a la seguridad en
el empleo. Nos causa estupor que el gobierno trate de amansar la fiera
quitándole importancia a la Reforma que piensa aprobar por Decreto, indicando
Celestino Corbacho el Ministro de Trabajo, que no será nada “milagrosa”, y
Zapatero que “básicamente” no se afectan los derechos laborales, cuando abre la
puerta a la gota fría que se va a llevar por delante aspectos socioeconómicos
vitales de nuestro empleo y de nuestro desempleo.
Es
necesario que las trabajadoras, los trabajadores sepan que esta Reforma
pretende:
1) Alterar la línea divisoria entre
contratación temporal y fija, para contagiar de precariedad la contratación
fija en la empresa.
2) Abaratar el despido creando una nueva
figura de contratación fija y precaria.
3) Crear el llamado Fondo de
Capitalización de los contratos indefinidos, que pretende que el trabajador
costee con sus impuestos y ahorre para su propia indemnización de despido,
movilidad geográfica o jubilación.
4) Hace más flexible el despido
colectivo e individual por causas económicas, priorizando el aumento del
beneficio de la empresa ante el derecho al trabajo, reconocido en la
Constitución, de tal manera que una empresa pueda acudir a este tipo de
despidos para “superar las dificultades
que impidan su buen funcionamiento a través de una más adecuada organización de
los recursos”.
5) Utiliza el Contrato de Fomento de
Empleo para la Contratación Indefinida para abaratar el despido a 33 días con
un tope de 24 mensualidades. Este contrato hasta la fecha era utilizado para
colectivos muy concretos de trabajadores (en función de su edad, de su
discapacidad, dificultad de inserción en el mercado laboral), pero ahora se
utiliza como trampolín, pudiendo ser contratados aquellos desempleados que en
los últimos dos años hubiesen tenido contratación temporal, casi todos los
trabajadores, cuando en Canarias ha sido la constante, utilizándose con abuso
esta figura. Asimismo, dice la Reforma que en la misma empresa, cuando hemos
tenido contrato temporal, éste puede ser convertido a este contrato de fomento
de empleo. Nos quieren hacer creer que aumentan la fijeza, cuando lo cierto es
que aumentan de manera generalizada la precariedad contractual.
6) Premia este tipo de contratos de
fomento, con la participación del FOGASA en su indemnización para abaratarle al
empresario el coste del despido, facilitando la destrucción del contrato. Por
tanto cuando la Reforma habla de fomento de la contratación indefinida lo hace
precarizando y dejando atrás la protección del empleo que mantiene el Estatuto
de los Trabajadores, nuestro derecho al trabajo.
7) Fomenta la contratación a tiempo
parcial, parcializando nuestros derechos económicos.
8) Reconociendo un 40% de desempleo
juvenil, abarata sus contratos amparándose simplemente en el factor edad.
9) Favorece que las ETT y las agencias
privadas de empleo puedan tener ánimo de lucro, y por lo tanto privatizar y
negociar con nuestro desempleo.
10)
Define
una baja médica por enfermedad común de menos de 20 días como absentismo
laboral, y facilita el despido objetivo (a 20 días por año en lugar de 45 días
por año) en estos casos.
11)
Fortalece
la posibilidad de pasar a trabajadoras/es de tiempo completo a tiempo parcial,
precarizando su vínculo laboral y su economía.
12)
Permite
por decreto los “descuelgues salariales” de los convenios invadiendo el ámbito
de la negociación colectiva.
Ante todo
este planteamiento de la Reforma Laboral, al que se le une la reducción de
salarios en el sector público y la reforma del sistema de pensiones, no nos
queda más remedio que salir a la calle para denunciar este asalto a nuestra
vida social y económica. Ahora más que nunca tu voz es necesaria. No avales con
tu silencio esta política económica y estas nuevas reglas del juego en el mundo
laboral ¿Por qué tenemos que pagar nosotras las nefastas políticas económicas?
¿Por qué tenemos que pagar nosotros las consecuencias de la avaricia y de la
falta de escrúpulos?
En medio de
esta situación, ninguna de las Administraciones está actuando con coherencia y
con decencia, despilfarrando el dinero público a su antojo, con gastos
absolutamente superfluos, veces relacionados con la opulencia de la clase
política, veces relacionados con inversión en costes antisociales, ajenos a las
necesidades básicas de nuestro pueblo. Sirva como ejemplo, que el mismo día de
la pasada Huelga General en el sector público, cuando más austeridad se nos
pide a todos, se publicaba en el BOC los gastos de la adjudicación de un
contrato por un importe de 81.500,00€ del Gobierno de Canarias para la
elaboración de un informe que se define como: "Encuesta de gasto y
satisfacción de los usuarios de campos de golf", o el BOC del día 7 de
junio que publica gastos de prensa del Gobierno de Canarias por importe de 291.428,58
euros en 36 meses, ¿Debemos pagar de esta manera la publicidad de su mala
gestión?-
Muchacho,
salta del sillón y vente a hacer oír tu voz en la Huelga General, que esto más
que nunca, va contigo.