LA NULA MANO IZQUIERDA DE LA IZQUIERDA MUNICIPAL


Mafersa

A pesar del anuncio de tormenta, a pesar de la lluvia que caía hasta la misma hora en que estaba anunciado el comienzo de la manifestación convocada por las tres Federaciones de Asociaciones de Vecinos de Las Palmas de Gran Canaria, Alcorac Guanche, El Real de Las Palmas y el Movimiento Vecinal Canario, MOVECAN, contra el recorte de líneas y la disminución de frecuencias de otras, los fines de semanas y en barrios obreros, el pasado jueves, 26 de marzo, más de mil personas salimos a la calle, desafiando las inclemencias del tiempo, desde el parque de San Telmo hasta el edificio del antiguo Metropol, sede del Excmo. Ayto. de Las Palmas de Gran Canaria, que, tal y como va, habrá que dejarlo solamente en Excelente, y, como la Bolsa, bajando.


Don Jerónimo Saavedra, que se presentó y fue reconocido como la gran esperanza para y por los vecinos de nuestra Capital en las últimas elecciones, nos defrauda un día sí y otro también.


Nadie pone en duda su cultura, su experiencia, su caché personal, pero, a pesar de las buenas palabras y promesas, no se aplica ni obliga a aplicar a sus concejales las palabras de Odón Elorza, alcalde de San Sebastián, a quién invitó para que impartiera una magistral conferencia en el Auditorio Alfredo Kraus, sobre los logros obtenidos en su ayuntamiento, actualmente, modelo a seguir por todos los demás en España y extranjero, donde manifestó públicamente que cualquier decisión municipal que se fuese a tomar, y que afectase a un colectivo de vecinos, sería previamente consensuada con estos.


La Participación Ciudadana Municipal, a pesar de haber logrado unas cotas importantes de organización, no deja de ser de libro, es una participación estudiada y de academia, donde el organismo correspondiente organiza, propone y dispone lo que hay que hacer, pero que cuando hay que tomar una decisión que afecta a barrios enteros, aunque sea por parte de otras Concejalías, no se comunica previamente a los vecinos afectados, no se trata de buscar una solución consensuada, se toma la decisión y, ante las quejas de los vecinos, se reparten octavillas posteriormente para intentar conseguir una justificación imposible.


Da la impresión de que cree el Consistorio que se le va a restar poder si consulta a los vecinos. Craso error si fuese así. Tengo la completa seguridad de que si hubiese más dialogo, la mayoría de los problemas que han enfrentado a los vecinos con este Consistorio se hubiesen solucionado sentados entorno a una mesa, utilizando la palabra como el mejor medio de entendimiento, pues no deben menoscabar la cultura, experiencia y sabiduría popular de los vecinos, para aceptarlos como interlocutores válidos.


Recuerdo oír o leer al Sr. Alcalde unas declaraciones al comienzo de su legislatura donde se quejaba de la presión que sufría para que nombrara a un ingente número de personal de confianza de sus Concejales, a lo que accedió ante el argumento de que sería para mejor gobernar la ciudad. ¡Dios mío! Si eso, efectivamente es lo que ha sucedido, si no se llegan a nombrar tan abundante tropa y hubiésemos dejado solos a los Concejales, ¿Qué hubiese pasado? Por otra parte, ¿Si se nombra tal cantidad de personal de confianza en las Concejalías es porque no se tiene confianza en el personal de las mismas? ¿Qué capacidad de autocrítica tiene este Consistorio? Recuerdo que en aquella memorable conferencia de Odón Elorza manifestaba que ellos pagaban para que se les criticase. Aquí, nuestro Consistorio las tiene gratis y desde diferentes frentes. Pero, ¿Se tienen en cuenta?


Volviendo al tema que nos ocupa, no olvidemos que el comienzo de este enfrentamiento de vecinos con el Ayuntamiento por el tema de guaguas fue precisamente por el recorte de líneas y frecuencias en el Cono Sur de nuestra ciudad. Pero lo que realmente encendió la mecha de la protesta vecinal fue el desprecio que hacia los vecinos representó las medidas adoptadas unilateralmente sin contar con los afectados.


Los vecinos nos manifestamos por lo expuesto anteriormente y porque una ciudad como Las Palmas de Gran Canaria no puede estar con un servicio mínimo, por la huelga de los trabajadores de guaguas municipales, del treinta por ciento de su servicio de transporte.


Una ciudad como Las Palmas de Gran Canaria no puede estar sometida a un servicio de guaguas cuyos trabajadores no saben si cobran a fin de mes o lo van a despedir el otro. Eso hace disminuir la moral del personal, lo que, indudablemente, repercute en su rendimiento.


Es imprescindible lograr una estabilidad financiera y laboral para este imprescindible servicio. Por mis escritos anteriores ya comunicamos que nuestra manifestación era también una llamada de atención al Cabildo y al Gobierno de Canarias, al que solicitamos su colaboración para el pago de la deuda histórica de guaguas municipales de Las Palmas de Gran Canaria, y para que, de alguna manera se implicasen en su gestión y participación en el accionariado, con el fin de que esta empresa mantenga el carácter de empresa pública 100%.


No comprendemos como un gobierno socialista pretende vender de 49 % de la empresa, cuando lo que mandan los libros es que un gobierno de izquierdas potencie la empresa pública, y no que la venda. No lo se, pero puede que sea el cambio climático el esté afectando las neuronas de nuestros políticos, a todos en general, pues a algunos hasta dirigen ripios soeces a sus compañeras de trabajo.


¡Pero que poca mano izquierda! En vez de haber accedido a las peticiones de los vecinos, que solamente solicitamos que volvieran a partir de cero, reponiendo líneas y frecuencias para luego, consensuadamente, consistorio y vecinos, tomar una decisión, y aprovechar la manifestación para presionar a Cabildo y Gobierno de Canarias para que suscribieran un compromiso por escrito a sus verbales promesas de pagar la tercera parte cada uno de la deuda municipal, se lo han tomado como un agravio a las huestes socialistas municipales.


De precipitada me ha parecido la suspensión de la huelga del personal de guaguas municipales, haciendo caso a las promesas del Concejal de Movilidad, que hubiese firmado cualquier cosa con tal de parar la huelga y la manifestación, por lo que presiento, sospecho, intuyo, barrunto y vislumbro que más pronto que tarde, entrarán nuevamente en huelga.


Don Jesús González Dumpiérrez, el Concejal de Movilidad Ciudadana, resaltó en el Pleno Municipal que los recortes en el servicio de Guaguas Municipales los fines de semana en el Cono Sur de la ciudad se aplicaron “por consenso con los vecinos”


¡¡Qué triste!! ¿Cómo explica entonces el Sr. Concejal las quejas y anuncio de manifestación de las asociaciones de vecinos del Cono Sur, que fueron los que encendieron la mecha?


¿Cómo explica entonces el Sr. Concejal que estuviesen los directivos y vecinos del Cono Sur en la manifestación, si había consensuado el recorte con ellos?


Los vecinos, además de seguir pidiendo lo mismo, exigimos una rueda de prensa con luz y taquígrafos, con las cámaras de TV siendo testigos del acto, con los flashes de las cámaras fotográficas de los fotógrafos de la prensa de papel y digital iluminando la escena, con los MP3 de los periodistas junto a los micrófonos de las emisoras radio, captando las palabras y el ambiente, entorno a una mesa donde se sienten el Presidente del Gobierno de Canarias, el Presidente del Cabildo, el Alcalde de Las Palmas, y un representante de los vecinos, que ni siquiera nos importa no estar sentados junto a ellos, fuera de cámaras y micrófonos, pero si presentes para ser testigos de que asumen sus etéreas promesas verbales, expuestas a que cualquier viento alisio se las lleve, y que firmen un acuerdo por escrito donde digan cómo y cuando (timing se dice ahora), se van a pagar los 47 millones de euros que necesita cubrir Guaguas municipales de aquí a fin de año.


Que presenten a la opinión pública un plan de viabilidad creíble y ejecutable, que confiera estabilidad financiera y laboral al servicio y a su personal y la confianza perdida al ciudadano.


Que Gobierno y Cabildo realmente se mojen en Guaguas Municipales, pues, aunque ya sabemos que su gestión es responsabilidad municipal, también sabemos que Gobierno y Cabildo tienen la responsabilidad de gobernar el Archipiélago y la Isla respectivamente, y los ciudadanos de las Palmas de Gran Canaria no vivimos en Cabo Verde.


Mientras tanto, ya estamos preparando la siguiente manifestación, y si tenemos suerte, no habrá anunciada tormenta ni estará lloviendo, y no podrán alegar que no saben lo que queremos.


Luego nos tratarán de revolucionarios.


* Mafersa es Manuel Fernández, responsable de Transporte de las Federaciones de Vecinos convocantes de la Manifestación.