OBSERVATORIO  MARÍTIMO

 

 

CANARIAS TIENE CRUDO

 

Ramón Moreno Castilla

 

En la “puesta en página” -que es sinónimo de “presentación en sociedad”- de esta nueva Sección con periodicidad quincenal, a partir de este jueves [5-08-2010], pretendo tratar con el máximo rigor conceptual y expositivo, todos los aspectos del Derecho Marítimo, rama del Derecho Internacional Público referidos a Canarias y que le sean de aplicación; con el ferviente deseo de clarificar el panorama, y ser el faro que proporcione la necesaria luz a las tinieblas en la que está inmerso el pueblo canario en general.

 

Por ello, y dado que el  Ministerio de Industria español vuelve a plantearse -tres años después de un sospechoso silencio- la posibilidad de conceder nuevos permisos a Repsol/YPF para la prospección y extracción de petróleo en aguas canarias próximas a Fuerteventura y Lanzarote; me veo en la imperiosa e ineludible obligación de retomar este espinoso asunto, ante la ignominiosa indefensión político-jurídica en la que está atrapada Canarias por mor del depredador colonialismo español que no cesa en su rapiña de los recursos de nuestra tierra, y que ahora pretende piratear nuestro petróleo y/o gas en la mayor impunidad si no se toman medidas drásticas.

 

Y, en mi opinión, la gran pregunta que deben hacerse los canarios cuanto antes, es obvia: ¿a quién pertenecen esos yacimientos de hidrocarburos localizados en lo que serían nuestras “aguas archipelágicas”?  Porque aquí no vale invocar la tan manida e impuesta “españolidad de Canarias”, para seguir manteniendo la falacia de que: “como Canarias es España, ese petróleo es español”. ¡¡ Ni de coña!!

 

Ya en el año 2004 me ocupé en profundidad de este asunto en una serie de cinco artículos con el título monográfico: “Petróleo: Canarias lo tiene crudo”,[1] publicados en la desaparecida La Gaceta de Canarias; y que los amables lectores que así lo deseen y estén interesados en el tema podrán ver en la sección “Con la Firma deRamón Moreno Castilla[2] en el magnífico periódico digital wwwelguanche.net, donde encontrarán respuestas a muchos interrogantes.

No obstante hoy, y desde este observatorio marítimo, y con un título similar, pretendo rebatir las inconsistentes argumentaciones y opiniones gratuitas que se están vertiendo sobre este controvertido asunto; empezando por la posición absolutamente demagógica y de cara a la galería, desprovistas de todo rigor, y carentes de fundamentos jurídicos del Gobierno de Canarias, que pretende “poner condiciones a los planes de Repsol, pero no cierra totalmente la puerta a las prospecciones”. Así el presidente del Ejecutivo autonómico, don Paulino Rivero Baute guiado, sin duda, por su buena fe, ha declarado a la RTVC lo siguiente: “No vamos a permitirlo. Primero queremos el reconocimiento de las aguas, que las aguas sean canarias, y a partir de ahí hablamos. Si entregamos un cheque en blanco para que Repsol se lucre en aguas de influencia de Canarias, y que eso sea solo para negocios de los privados o para beneficios que no llegarán a los canarios, la respuesta es rotundamente no”.

 

Por lo visto, don Paulino, no ha caído en la cuenta de la imposibilidad legal, de que con el actual status de Canarias se puedan delimitar nuestras aguas más allá de las 12 millas de Mar Territorial de “soberanía política” española alrededor de cada Isla; y en vez de seguir mareando la perdiz atribuyéndose competencias que no tiene, no se plante y exija ¡ya! la constitución del Estado Archipelágico Canario libre y soberano -como Cabo Verde- única forma posible de que Canarias pueda establecer y delimitar sus espacios marítimos, en tanto que sujeto de Derecho Internacional.

 

Por tanto, don Paulino, y ante el desconocimiento que usted parece tener al respecto, le informo que ni la Constitución española reformada mil veces, ni ese bodrio de Estatuto de Autonomía retocado otras tantas son, ¡ni serán! instrumentos político-jurídicos que permitan legalmente delimitar nuestros mares. Y no debe usted persistir en esas ilusorias declaraciones que despiertan falsas expectativas en el pueblo canario desconocedor, en su inmensa mayoría, de estas cuestiones. Usted, señor Ribero, tiene la “carga de la prueba” y debe disipar cualquier género de dudas de que es cómplice y colaborador necesario de España que pretende apropiarse de forma subrepticia de nuestros hidrocarburos; ya que, los permisos a Repsol/YPF, tanto los otorgados en su día por el Gobierno del PP, como los que ahora conceda el Ejecutivo socialista, ¡son nulos de pleno derecho!

 

En efecto:

La dichosa y tan cacareada Ley 15/78 de 20 de febrero sobre Zona Económica Exclusiva española (BOE 46 de  23 de febrero de 1978) que sirve de “soporte jurídico” a esas concesiones ilegales,  ha quedado reducida en la práctica a una mera y simple declaración de intenciones sin más, ya que no está desarrollada; pues hasta la fecha -que se sepa-,  España no ha hecho públicas todavía, ni enviado copia al Secretario General de la ONU, de las cartas marinas y coordenadas geográficas con el datum geodésico que determinen los límites exteriores de esa pretendida ZEE. Imperativo legal que establece taxativamente la Parte V, Artículo 75.1.2. del vigente Estatuto Jurídico del Mar o Convenio del Mar, emanado de la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, firmada en Montego Bay (Jamaica, lugar de establecimiento de la llamada Autoridad Marítima Internacional) el 10 de diciembre de 1982, y de la que España es Estado Parte.

 

Pero lo más grave de este affaire es que los permisos que concediera el Gobierno del PP de entonces a Repsol/YPF (BOE, 23 de enero de 2003) basados en esa fantasmagórica Ley, se sustentaban además en el subterfugio legal de la entrada en vigor en el año 2000 del Reglamento de control comunitario, para la puesta en práctica del sistema de localización de buques pesqueros vía satélite, cuyas virtuales coordenadas geográficas figuran detalladas en una carta del Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación de la época, dirigida al lobby armador español, con fecha 23 de octubre de 2000.

 

De esta forma, España estableció una supuesta mediana desde nuestro Archipiélago con el Reino de Marruecos que no fue aceptada, lógicamente, por este País. O sea que, con esa chapuza jurídica España, en otro execrable acto de piratería, pretendió atribuirse la jurisdicción de unos espacios marítimos aún por delimitar, y apropiarse así de los enormes recursos energéticos que contienen y que pertenecen, por derecho propio, al pueblo canario. ¿Qué harán ahora los nacionalistas españoles del Gobierno del PSOE?

 

                                                       

rmorenocastilla@hotmail.com

 

Canarias, agosto (jueves 5) de 2010  

 

[1]:

Petróleo: Canarias lo tiene 'crudo' (y V)

Petróleo: Canarias lo tiene 'crudo' (IV)

Petróleo: Canarias lo tiene 'crudo' (III)

Petróleo: Canarias lo tiene 'crudo' (II)

Petróleo: Canarias lo tiene 'crudo' (I)

[2]:

Con la Firma de

Ramón Moreno Castilla