Justo
Fernández Rodríguez
Barack Obama firmó el
pasado martes[17-02-2009] su plan de estímulo económico masivo,
cuando preparaba un nuevo plan de rescate de hipotecas en ejecución, por valor
de 50.000 millones de dólares, que debería estabilizar el mercado inmobiliario,
ayudando a mas de ocho millones de personas en riesgo de perder su vivienda.
Mientras, los fabricantes de automóviles General Motors y Chrysler anunciaban
el cierre de factorías y el despido de decenas de miles trabajadores en todo el
mundo y Wall Street caía un
3,79%. Tenía razón: con independencia del descrédito financiero generalizado,
quienes trabajan en bancos, agencias y entidades financieras "se han
convertido en blanco de insultos, en una crisis que, toda una serie de actores han
contribuido a provocar"; "una catastrófica pérdida del prestigio de
la profesión", mientras "en la zona de tiendas más elegante de Nueva
York proliferan los traspasos y los cierres, notándose un considerable número
de locales vacíos".
Una encuesta, divulgada hace unos días, señala que el 75% de los
estadounidenses conoce a alguien que ha perdido su empleo en los últimos seis
meses, mientras el 50% expresó temores de perder su propio trabajo.
Al mismo tiempo, en Europa parecen fracasar los planes de rescate, lo que
significará la eliminación de más de tres millones de empleos y la liquidación
o nacionalización de algunos bancos, apareciendo en el horizonte la amenaza de
posibles quiebras de cuentas de algunos Estados. El Fondo Monetario
Internacional advierte de una "segunda vuelta" en la crisis bancaria.
Otro síntoma preocupante de la crisis es el incremento del área sembrada de
arbustos de coca, un 27% en Colombia, Bolivia y Perú. La cocaína ha caído en su
nivel más bajo de precios en los últimos diez años. La amenaza es real. En Gran
Bretaña una línea de cocaína es más barata que la tradicional pinta de cerveza.
Ante las bajas expectativas de una recuperacion
inmediata, de una recesión que se adentra en su segundo año, Barack Obama prefirió mostrarse
prudente: "Nada será fácil. El camino de la recuperación no será recto.
Avanzaremos, pero podemos tropezar".
Este año, en medio de la crisis financiera y económica, que afecta a todo el
mundo, se conmemora el 90º aniversario de
Los primeros años de
La mundualización de la economía y la imposición
agresiva del neoconservadurismo estadounidense, asumible por la derecha más
reaccionaria europea, en la mayoría de los países desarrollados y emergentes,
ha producido un importante retraso en la extensión de los derechos sindicales y
sociales de cientos de millones de trabajadores, sin que
Ahora, en medio de esta crisis, como ha ocurrido con el Fondo Monetario
Internacional, el Banco Mundial,
La pasada semana, después de las fracasadas cumbres de Washington, Madrid,
Davos y Belem, se reunió en Lisboa la 8ª Reunión Regional Europea de
El director general de
En España no cesa la ofensiva de las organizaciones patronales y sus medios de
comunicación, con el asentimiento de los dirigentes del Partido Popular, de
hacer pagar a los trabajadores el coste de una crisis de la que son simples
víctimas. Cuando parecía que habían contenido sus alegatos sobre el
abaratamiento del despido, la reducción de salarios y la desvalorización de la
negociación colectiva, han ampliado su ofensiva, exigiendo la eliminación de la
autorización administrativa de los expedientes de regulación de empleo. Menos
mal que, por el momento, como ha declarado el secretario general de Comisiones
Obreras, Fernández Toxo, "no tienen la llave del
Boletín Oficial del Estado" y todos los miembros del Gobierno de Rodríguez
Zapatero continúan insistiendo en su negativa a desproteger a los trabajadores
de sus derechos y conquistas sociales. ¿Cuándo