Las papas
canarias y las de importación
Luis B. D.
En esta época las
cuevas y los depósitos de los agricultores canarios están llenos de las
sabrosas papas canarias. Sin embargo, Madrid, hace años, autoriza la
importación de papas extranjeras como también lo hace con las frutas, vinos,
leche, carne y toda clase de productos que se dan en Canarias, incluso las
botellas de agua de beber. Pero todo esto es una política española bien definida desde los años 60, para acabar con el sector
primario canario y obligarnos a reconvertirnos en el sector turístico y
abandonar, sobre todo, la agricultura. Lo peor es que muchos de nuestros
compatriotas no se dieron cuenta de la gran maniobra colonial y abandonaron las
tierras o las vendieron para construcciones turísticas y ahora se pagan las
consecuencias.
En estos días en que
las cooperativas plataneras están tirando miles de kilos al barranco para
mantener los precios, no me extrañaría que las cooperativas agrícolas tengan
que tirar nuestras papas para que los importadores sigan gozando de sus
beneficios, ante la indiferencia del gobierno canario y los cabildos, que no
quieren denunciar la situación para que no se enfade Madrid. O bien se toma
conciencia de una vez de todo esto y luchamos por la independencia o nos
hundiremos más en la miseria de esta colonia y aquí tendremos que comer y beber
sólo productos importados, que es lo que quiere Madrid.