Jorge Dorta *
La
reciente reforma de las pensiones genera un profundo e injusto desajuste
intergeneracional e interregional. Durante muchísimo tiempo los canarios hemos
estado pagando las pensiones de los jubilados españoles. Canarias aporta
anualmente entre 800 y 1500 millones de Euros más de lo que recibe de España,
constituyéndose en la segunda o tercera comunidad que más aporta a la caja única
de la seguridad social. Si tuviésemos en cuenta el superavit por habitante o
cotizante, Canarias seria con diferencia la comunidad que más aporta a la caja
única de la seguridad social.
Desde el año 2002 hemos aportado por este concepto al Estado
español unos 8.000 millones de Euros de más. Para poner esta cantidad en
perspectiva, digamos que los fondos europeos nunca han superado los 400-500
millones de Euros anuales. Es decir que le damos al Estado Español todos los años
el doble o el triple de lo que recibimos por los fondos europeos. Fondos
europeos que se acaban y que dejaremos de recibir en poco más un año
(2012-13).
Si nos remontásemos a la década de los 90 o de los 80, esta
cantidad sería aún más escandalosa, ya que estructuralmente los canarios
hemos aportado más de lo que recibimos de la seguridad social, al menos durante
las últimas cuatro décadas. Este dinero de más que han pagado los
trabajadores canarios al Estado español, no solo ha sido empleado en pagar las
pensiones de los jubilados cantabros o castellanos, sino que además se ha
utilizado para comprar deuda publica española y financiar de esta forma el déficit
fiscal del Estado español. Es decir, ha usado el dinero de nuestras pensiones
para financiar el despilfarro, la corrupción y el rescate de los bancos y
cajas.
Pero no solo es que durante décadas hemos aportado más de lo
que recibimos, ni que la pensión media del canario sea inferior a la del
Estado. Es que ahora el Estado nos roba ese dinero una vez más con la reforma
de las pensiones. Yo me pregunto, ¿Cómo quieren que la gente en Canarias tenga
una pensión digna si son incapaces de dar trabajo? ¿Quien va a cotizar 38 años
si hasta los 25 tienen que estar estudiando por el pésimo sistema educativo y
después de los 50 es muy difícil encontrar empleo? ¿Cuántos autónomos hay
que han tenido que dejar de cotizar durante los últimos años para sobrevivir a
la crisis?
El joven que acabe su carrera en torno a los 23/24 años se tendrá
que poner a trabajar inmediatamente, sin perder un solo día, y tras 38 años y
medio... tendrá 62,5 años. Olvídate de hacer un Máster o tomar un año para
viajar y conocer otras culturas, o arriesgas la pensión. En el trabajo bien
calladito la boca o corres el riesgo no solo de que te despidan, sino de no
llegar a los 38 años y medio cotizados para cobrar la pensión.
En Canarias la tasa de paro general es de casi el 30% y el paro
juvenil (menos de 25 años) es del 60%, parados juveniles que no podrán acceder
a la jubilación. La “generación sacrificada” de gente de entre 35 y 45 años,
con una buena preparación pero sin oportunidades, en trabajos inferiores a su
capacitación, que debe una hipoteca a 30 o 40 años por un piso que no vale ni
la mitad de la hipoteca, que están a las puertas del embargo, en paro inminente
y de los que muy pocos podrán contar con una pensión digna, accederán a la
pensión desde el paro o desde un subsidio en el mejor de los casos.
Pero lo que es aun más sangrante de todo esto es que
estamos en un lugar donde existe petróleo y unas oportunidades enormes para los
canarios. Ese petróleo podría garantizar perfectamente las pensiones de los
canarios, tanto de los pensionistas actuales como de los pensionistas futuros.
Eso fue lo que hizo Noruega con sus ingresos derivados del petróleo,
creó un fondo soberano, denominado Goverment Pension Fund, que es el fondo de
pensiones más grande de toda Europa y el cuarto mayor del mundo.
Pero dentro de España nuestro petróleo no es garantía ni de pensiones ni de nada. La Ley de minas española Ley 22/1973, de 21 de julio, es la más favorable a la compañía explotadora. El modelo de explotación de Repsol es simplemente llevarse el petróleo para crear la riqueza y el empleo en otra parte. En el territorio canario no quedarán ni las migajas.
Por otro lado lo más importante no es la actividad extractora sino
todas las demás actividades y el desarrollo industrial que esa materia prima
puede generar con grandes multiplicadores de empleo y actividad.
*
Economista y director de la compañía financiera canario-suiza Mencey Capital
Management. Autor del libro "Canarias con Futuro" y autor del blog
"Mencey
Macro".
Fuente:
menceymacro.blogspot.com
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