Petróleo en
Marruecos y Canarias
Antonio Cubillo Ferreira *
Este 9 de mayo de 2009, la prensa española y
canaria ha vuelto a sacar lo del petróleo, por el descubrimiento que ha hecho
en Tarfaya la Sociedad petrolera San León Energy
Pic, donde ha descubierto petróleo con una capacidad
de producción de 53 millones de barriles a razón de 500.000 barriles diarios,
como si fuera algo nuevo, cuando el periódico EL DÍA, en su suplemento La Prensa, de fecha 14-4-2001,
había hablado de ello con todo detalle en un artículo que publiqué en dicha
fecha, así como en el citado suplemento de los sábados, de fecha 2 de noviembre
del 2002, y en unos artículos míos del año 2005, bajo mi firma los días 25 a 28 de enero del 2005,
bajo el título de "Reunión de los Reinos de España y Marruecos y los
canarios en la luna".
Vamos a recapitular un poco sobre estos artículos,
que el Gobierno autónomo no tomó en cuenta en su día y ahora ruega y pide
encarecidamente a su Gobierno de la
Metrópoli europea que le informe urgentemente sobre el
hallazgo de petróleo en Marruecos en la zona de Tarfaya,
como si Madrid le fuera a informar mejor que nosotros, los independentistas, y
este periódico independiente. El Sr. Paulino Rivera y sus consejeros,
graciosamente pagados, que no se enteran de nada, deben saber que el 23/24 de
octubre de 2002 aparecieron en la prensa española comunicados diciendo que
Repsol-YPF había elegido a la compañía alemana RWE y
a la australiana Woodside como socios del proyecto de
búsqueda de petróleo y gas en aguas canarias, proyecto en el que se
invertirían entre 30 y 40 millones de euros, y que ya ha dado resultados
positivos. Entre 2003/2004 se realizaron sondeos esperando obtener petróleo
para 2008/2009. En varios artículos que he publicado, señalé que el 20/3/2001
el B.O.E. publicó solicitud de nueve permisos
investigación de Repsol en aguas canarias cerca de la isla de Fuerteventura,
final de la plataforma africana marroquí. Se trataba de prospecciones
"off shore" en la plataforma continental de
Fuerteventura, similar a la cercana plataforma sahariana de Tarfaya,
donde ya se habían encontrado señales de petróleo.
Recientes prospecciones confirman ahora la presencia
de petróleo y gas en esta zona y alrededores. Muchos se preguntaron, entonces,
cómo Repsol obtuvo esos permisos, cuando parte de las zonas o cuadrículas de
prospección están fuera de las 12 millas de aguas españolas. No se preguntan
que, a lo mejor, Repsol estaba trabajando con permisos marroquíes, ya que las
aguas que rodean las Islas fuera de las 12 millas son aguas
marroquíes, por extensión de sus 350 millas de su ZEE;
esto la saben perfectamente Repsol y el Gobierno español, por haber ratificado
en su día la
Convención Internacional sobre el Mar de Montego Bay.
Marruecos ha autorizado la explotación "on-shore" y "off-shore" a multinacionales que lo han solicitado
mediante concursos internacionales. En estos momentos, se sabe que existen
acuerdos de Repsol con la ONAREP, y se ha perforado a unas 30 millas de
Fuerteventura, dentro de las aguas en la
ZEE marroquí, que ahora es de 350 millas, por lo que
sería conveniente que Repsol-YPF, de una vez, aclarare la situación sobre sus
permisos con Marruecos (aunque no la hará público), ya que una empresa como
Repsol no hubiera comenzado sus trabajos sólo con permisos españoles, ya que
dichos permisos y cuadrículas publicados por España conciernen sólo a la parte
de las 12 millas
de aguas españolas, pero, como las cuadrículas profundizan dentro de aguas de la ZEE
de Marruecos, Repsol comenzó una serie de contactos preparándose para el
futuro, ya que, cuando salga el petróleo, porque el gas ya salió -aunque no lo
dicen-, habrá que pagar royalties a Marruecos. Hemos dicho hace muchos años, en
artículos detallados, que gas y petróleo existen en el anticlinal sahariano
que viniendo de la costa marroquí se adentra en nuestras islas orientales. Es
notoria su presencia cerca de Canarias y en la zona del Sahara. En la década de
los 60-70 varias compañías USA hicieron prospecciones con resultado positivo
(durante la ocupación colonial española), aunque su explotación se dejó en
suspenso. Estas exploraciones comenzaron a principios de los años 60 y
posteriormente, abriéndose nueve pozos por la compañía Exxon, pero al
descubrirse el petróleo libio se fueron a Libia, que tenía salidas al
Mediterráneo, por lo que taparon las del Sahara.
La política de Coalición Canaria, desde
hace años, sobre este asunto es, como siempre, una política de llorar a ver qué
obtienen, a sabiendas de que no lo van a obtener, pero les viene bien en su
política ante sus electores, que ha consistido en pedir a España que reclame
unas aguas que saben perfectamente que no les pertenecen ya que existe la Convención Internacional
sobre el Mar de Montego Bay de 1982, la cual, aunque tardíamente, fue aprobada
por el Congreso de los Diputados de España, VI Legislatura, acuerdo relativo a la
aplicación de la parte XI de la Convención de las NÚ sobre el Derecho el Mar de 10/12/82. El 26/9/1996, en el
Palacio del Congreso de los Diputados, el secretario comunicó al presidente de
la comisión, Sr. Javier Rupérez, el dictamen de la Comisión de Asuntos
Exteriores del Congreso, la cual acordó proponer al Pleno de la Cámara que concediera la
autorización solicitada por el Gobierno al amparo del art.
94.1 de la Constitución,
"para que el Estado pueda obligarse internacionalmente por medio del
Acuerdo relativo a la aplicación de la parte XI de la Convención de las
Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 10/12/82, hecho en Nueva York el
27/07/1994 (B.O.C.G. n°
7-1, Serie C, de 17-6-96)". Esto quiere decir que España debe respetar ínte-^gramente la Convención Internacional
de las Naciones Unidas de Montego Bay sobre el Mar, ya que Canarias es un
archipiélago de un Estado no un Estado archipielágico,
que es quien tiene derecho a sus aguas y a su ZEE
(tomen nota, don Paulino Rivero y doña Claudina Morales).
En estos días pasados, España mostró su
preocupación sobre el proyecto de Marruecos de ampliar sus aguas jurisdiccionales
a 350 millas
su zona ZEE, antes del 13 de mayo, lo que
significaría que todo el territorio canario, quedaría dentro de la ZEE
de Marruecos, por lo que envió el último día una nota verbal a la ONU que no tiene valor
ninguno, como ya hemos denunciado en nombre del Congreso Nacional de Canarias,
brazo político del MPAIAC.
Marruecos conoce bien la política
española y sabe por las dificultades que pasa en estos momentos de crisis,
después de haber perdido las elecciones al Parlamento Europeo el pasado 7 de junio.
Por eso juega con lo de las licencias de pesca, con lo de incrementar el paso
de sus productos agrícolas a través de España, y ahora juega con que va a conceder
en el futuro a dos petroleras españolas alguna que otra opción en las
explotaciones "off-shore" de la costa marroquí-canaria
y que le va a vender petróleo a España. El Gobierno colonial español, falto de
petróleo, está dispuesto a todo, y más en estos momentos de crisis mundial, en
los que España se lleva la peor parte, a pesar de las declaraciones oficiales
de Madrid, que niega la desaceleración de la economía española y la caída en
picado de su economía, que anunció que seria dulce y ahora se sabe que va en
picado y eso que aún no ha tocado fondo, llegando a 5 millones de parados y a
una gran recesión.
Rabat está muy satisfecho en estos días
porque Marruecos puede transformarse en la sexta potencia petrolera del mundo;
por ello garantiza la comercialización y explotación de los productos
petroleros y gas por un periodo de 25 años con una prórroga de 10 años más, y
el Gobierno marroquí solo exige el 25 % de impuestos sobre los beneficios, una
vez la explotación esté consolidada. Como España no tiene petróleo y si dan
resultado las explotaciones marroquíes, España tendría gas y petróleo al lado
mismo de sus costas podría avanzar en su industrialización. De ahí el interés
español en estos momentos. Si Marruecos llega a consolidar su producción
petrolera, como le deseamos a nuestro vecino, podrá convertirse en una gran
potencia económica ya que, junto con esto, Marruecos controla importantes
reservas mundiales de fosfatos; es el primer exportador mundial con el 40 % del mercado (12 millones de tns.).
Marruecos y el Gobierno de la metrópoli española
saben desde hace mucho tiempo, perfectamente, que la zona Tarfaya-Agadir-Fuerteventura
es la más prometedora y podría convertirse en una zona de explotación como la
del Mar de Norte, por las características geológicas similares. En nuestros
artículos anteriores citados, explicábamos la riqueza de la zona de Tarfaya y cercanías de nuestras islas orientales. Se
encontró petróleo pesado biodegradado de las calizas de los arrecifes del Alto
Jurásico, cuando fue localizado en el pozo MO2 (Exxon 1969), en el área de Tarfaya. En el pozo contiguo MO8, se encontró un petróleo
de 38 grados API, proveniente del Jurásico Medio, y al norte, en la zona de
Agadir, se encontró un petróleo de 35 grados API, proveniente de una bituminosa
fracturada del Cretáceo en el pozo AGM-la.
La conclusión geológica que debemos de sacar de todo
esto es que la plataforma canario-marroquí atlántica y aguas anejas (Canarias)
son regiones fronterizas inexploradas que exhiben un potencial excelente en
conglomerados de piezas rotas de otras rocas provenientes del Triásico y del
Paleozoico, de carbonates jurásicos, de estructura rocosas del Cretáceo y
otras de carácter salino, así como turbiditas del Oligoceno y del Bajo Mioceno,
donde existe petróleo y gas.
Es el momento de comenzar a reflexionar sobre todo
esto y sacar conclusiones que favorezcan a Canarias, porque la conclusión es
muy sencilla: Canarias tiene una parte de sus aguas marítimas controlada por
España, doce millas, y el resto son aguas bajo jurisdicción marroquí hasta
donde alcanzan sus 350
millas de ZEE, según el derecho
internacional, Convención de Montego Bay de 1982, que protege a Marruecos por
ser un Estado soberano, hasta que Canarias sea independiente. Es decir, que
entre España, con sus 12
millas alrededor de cada isla, y Marruecos, por ser un
Estado soberano al lado de un territorio colonial como es Canarias, se reparten
nuestras aguas y nuestras riquezas. Debido a las riquezas petroleras que están
apareciendo en la zona, los canarios nos vamos a quedar como siempre, sin
nada, porque no tenemos derecho a nada en tanto que colonia, es decir en tanto
que archipiélago de un Estado. Hay que decir la verdad al pueblo, como siempre
lo hemos hecho nosotros, los independentistas. No hay que seguir engañando más
a nuestro pueblo, como hacen los autonomistas de Coalición Canaria.
El futuro de Canarias no se arregla en Madrid,
pidiendo limosnas y llorando -como lo viene haciendo Coalición Canaria-, sino
en Nueva York, donde están instaladas las Naciones Unidas. Pero para ello hay
que enviar previamente a estas instituciones (que ya hemos enviado) el Anteproyecto
de la Constitución
de la República
Federal Canaria, paso previo que exige dicho Comité para que
sea consultado el pueblo de esta colonia, antes de exigirle a España que
descolonice, y esto, antes del 2010.
Mientras Canarias sea una colonia, un archipiélago
de un Estado europeo, aquí se hará lo que decida la metrópoli y nada más.
Mientras no seamos un Estado soberano independiente, la República Federal
Canaria, no podremos administrar nuestras riquezas; cuando seamos
independientes, será diferente pues habrá un gobierno republicano federal que
sabrá recuperarlas y administrarlas y discutir con Marruecos, nuestro vecino.
Si no se hace así, si no nos convertimos pronto en una nación independiente,
con una ZEE de 350 millas, el gas y el
petróleo de Canarias serán explotados por Repsol y otras multinacionales, y
los canarios nos quedaremos sin nada, como siempre, a no ser que el pueblo
canario tome conciencia y reclame sus justos y legítimos derechos nacionales
para que dejemos de ser una colonia y nos convirtamos en un país independiente
en el cual puedan vivir nuestras futuras generaciones.
*
Presidente del partido político, Congreso Nacional de Canarias, CNC y Secretario General del Movimiento africano de
Liberación Nacional de Canarias, el MPAIAC
cubilloantonio@hotmail.com
elguanche@elguanche.net
Publicado en
la edición impresa del periódico El Día, sábado 13 junio 2009 en la sección
ECONOMÍA Y LABORAL, pág. 32