El pueblo, unido, jamás será vencido

 

Adal González *

Soy tacorontero. En Tacoronte nací, en Tacoronte he vivido y si me apuran, en él me gustaría pasar mis últimos días. Sin embargo, el azar ha hecho que me encuentre a miles de kilómetros de distancia por motivos laborales, y no se imaginan lo que trino y "retrino" cada vez que leo nueva información acerca del PGO del municipio y lo que está ocurriendo.

Esta mañana leía yo varios comunicados de prensa acerca de lo sucedido en Agua García, lugar al que el concejal de Urbanismo, Daniel Díaz, y el redactor del PGO, Walter Beltrán, acudieron para "informar" a los vecinos.

Resulta irónico cómo se tergiversa la información a conveniencia. Esto es algo que los políticos llevan a cabo no sólo con frecuencia sino con una maestría y un saber hacer casi incluso comparable al arte que tenía Quevedo. Y miren por dónde esto es lo que muchas veces los politicuchos de turno nos hacen: metérnoslas dobladas, y luego echarse los trastos unos a otros cuando el pueblo se enfada (que si tal partido está alentándolos, que si tal otro partido esta esparciendo información incierta a mala fe, que si hay miembros de tal partido en el grupo de vecinos, etc.). ¡Como si los ciudadanos no tuviesen criterio propio!

En el comunicado del consistorio se habla de la actitud violenta de algunos vecinos en dicha reunión informativa y de lo macabro de la situación. ¿Actitud violenta? Violento es que un día te levantes por la mañana y veas que te vas a quedar sin los terrenos que tus abuelos y tus tatarabuelos te han legado.

¿Macabro? Macabro es saber que "tu" equipo de gobierno, tus representantes, han estado conspirando en tu contra por meses e incluso años sin darte cuenta e intentan clavártela, esta vez en forma de nuevo PGO.

El hecho de que te apaguen las luces en una asociación de vecinos, el hecho de que te abucheen, es tan sólo una lógica consecuencia de tu desfachatez y sinvergonzonería a lo largo de tu dudosa buena labor como alcalde, concejal de Urbanismo o como redactor de un PGO de serie B de ciencia ficción.

Sepan ustedes que la verdadera definición de enemigo de la democracia en estos casos es la de "un grupo de personas que a espaldas del pueblo, y durante meses y meses planean el reparto de un municipio cual si fuese un pastel para engrosarse bolsillos, carteras y cuentas corrientes".

No tuve la suerte de estar presente en esa reunión sui generis (y digo sui generis no por lo que ocurrió, sino por el hecho de que se convoque ahora y no cuando se comenzó a redactar el plan). Pese a no haber estado allí, he visto varios vídeos grabados in situ, y cuando muchísimas personas corean en contra de ustedes, no cabe hablar de un reducido número de ellas haciendo boicot, sino de la indignación que todos sienten al ver cómo se juega con lo que jamás pensaron que pudiesen arrebatarles: sus terrenos. ¡Dejen a un lado la demagogia aunque sea por un día!

* Residente en EE.UU.