El pueblo, unido, jamás será vencido
Adal González
*
Soy tacorontero. En Tacoronte nací,
en Tacoronte he vivido y si me apuran, en él me
gustaría pasar mis últimos días. Sin embargo, el azar ha hecho que me encuentre
a miles de kilómetros de distancia por motivos laborales, y no se imaginan lo
que trino y "retrino" cada vez que leo
nueva información acerca del PGO del municipio y lo
que está ocurriendo.
Esta mañana leía yo
varios comunicados de prensa acerca de lo sucedido en Agua García, lugar al que
el concejal de Urbanismo, Daniel Díaz, y el redactor del PGO,
Walter Beltrán, acudieron para "informar" a los vecinos.
Resulta irónico cómo
se tergiversa la información a conveniencia. Esto es algo que los políticos
llevan a cabo no sólo con frecuencia sino con una maestría y un saber hacer
casi incluso comparable al arte que tenía Quevedo. Y miren por dónde esto es lo
que muchas veces los politicuchos de turno nos hacen:
metérnoslas dobladas, y luego echarse los trastos unos a otros cuando el pueblo
se enfada (que si tal partido está alentándolos, que si tal otro partido esta
esparciendo información incierta a mala fe, que si hay miembros de tal partido
en el grupo de vecinos, etc.). ¡Como si los ciudadanos no tuviesen criterio
propio!
En el comunicado del
consistorio se habla de la actitud violenta de algunos vecinos en dicha reunión
informativa y de lo macabro de la situación. ¿Actitud violenta? Violento es que
un día te levantes por la mañana y veas que te vas a quedar sin los terrenos
que tus abuelos y tus tatarabuelos te han legado.
¿Macabro? Macabro es
saber que "tu" equipo de gobierno, tus representantes, han estado
conspirando en tu contra por meses e incluso años sin darte cuenta e intentan
clavártela, esta vez en forma de nuevo PGO.
El hecho de que te
apaguen las luces en una asociación de vecinos, el hecho de que te abucheen, es
tan sólo una lógica consecuencia de tu desfachatez y sinvergonzonería a lo
largo de tu dudosa buena labor como alcalde, concejal de Urbanismo o como
redactor de un PGO de serie B de ciencia ficción.
Sepan ustedes que la
verdadera definición de enemigo de la democracia en estos casos es la de
"un grupo de personas que a espaldas del pueblo, y durante meses y meses
planean el reparto de un municipio cual si fuese un pastel para engrosarse
bolsillos, carteras y cuentas corrientes".
No tuve la suerte de
estar presente en esa reunión sui generis (y digo sui generis no por lo que
ocurrió, sino por el hecho de que se convoque ahora y no cuando se comenzó a
redactar el plan). Pese a no haber estado allí, he visto varios vídeos grabados
in situ, y cuando muchísimas personas corean en contra de ustedes, no cabe
hablar de un reducido número de ellas haciendo boicot, sino de la indignación
que todos sienten al ver cómo se juega con lo que jamás pensaron que pudiesen
arrebatarles: sus terrenos. ¡Dejen a un lado la demagogia aunque sea por un
día!
* Residente en EE.UU.