El plátano nuestro de cada día
Julián Acosta
“La más grave carencia que sufre el colonizado es la
de encontrarse fuera de
Albert Memmi
Esta
reflexión que hizo el intelectual anticolonialista Albert Memmi
de la sociedad tunecina durante la dominación francesa refleja muy bien cuál ha
sido la política cultural que se ha llevado a cabo en Canarias desde
En una
colonia, la cultura popular y la memoria colectiva son entes sujetos a la
instrumentalización política de intelectuales acomodados a la cultura de la
metrópoli. Pues además de manifestar una indefensión física, el pueblo
colonizado es sometido desde el primer momento a una castración intelectual,
hecho que le impide enarbolar un discurso enfrentado.
Los Estatutos
de Limpieza de Sangre fueron la primera instancia legal que desalojó al canario
de
Si
Con respecto
a la doctrina universitaria, fue el antiguo Colegio Santa María de Jesús
-actual Universidad de Sevilla- el que correspondía, por razones de cercanía, a
los canarios aspirantes a letrados. Aquí podemos ver una cláusula de sus
estatutos fundacionales, que afirma que no se harán distinciones entre los
aspirantes por ser descendientes de “canarios, indios, gentiles, paganos,
judíos, sarracenos…”, como se hacía en el resto de universidades.
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QUOD IN ELECTIONIBUS NULLA DIFERENTIE GENERIS RATIO HABEATUR "Ordinamus et statuimus quod in electionibus tam rectores et consilariorum quam scolarium et capellanorum aut seruitorum nulla differentie generis aut nobilitatis vel inobilitatis ratio habeatur, sed ex quocumque genere modo ex canariis, modo ex indis vel ex gentibus aut paganis aut ex judeis uel agarenis,
aut ex nobilibus vel innobilibus, diutibus aut pauperibus, bonis uel malis, urbanis aut rusticis,
liberis uel seruis, quis descendat, dum tamen christianus sit et nichil canonicum ei obsistat..."
Constitución XV de |
Sin
embargo esta cláusula aparentemente permisiva sólo tuvo vigencia durante un
año, y fue suprimida por el siguiente estatuto de limpieza de sangre, que
excluyó del conocimiento universal a los canarios descendientes de imazighen de la época, hasta la fundación de
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"Quoniam multa se offerunt admodum necessaria ad hoc statuendum, ordinamus e statuimus, quod in hoc Collegium
sacro munere cultui
Divino iniciatum, nullus admitti valeat, qui aliqua sui generis macula, quantumque
remota, maculosus aut infectus existat, ex Hebreorum genere et Agarenorum" |
Todo aquel
que quisiera acceder a estas instituciones debía acreditar su limpieza de
sangre aportando documentos y testigos. Los colaboradores en
Sin embargo,
no tuvieron la misma suerte los menos pudientes, condenados a años venideros de
esclavitud, medianería y caciquismo, aún teniendo un potencial intelectual y
creativo que desde el primer momento fue vanagloriado por sus conquistadores.
Los altos
índices de analfabetismo -entendiendo como tal no saber leer ni escribir-
imperantes en Canarias hasta mediados del siglo XX no
son sino el resultado final de una política colonialista de ignorantación
practicada sistemáticamente hacia este pueblo. Pero no es la única
consecuencia, ni mucho menos. El analfabetismo en Canarias viene unido a la
apatía generalizada hacia asuntos de índole política y social, a la
auto-infravaloración individual y colectiva, y al auto-desprecio radical de lo
propio frente a lo ajeno. Eso que los godos llaman “el aplatanamiento del
canario” es la herida abierta desde hace 5 siglos.
Y digo todo
esto porque recientemente he leído que son Lucía y Alejandro los nombres más
populares entre los bebés nacidos en Canarias, quedando en último lugar los
nombres imazighen como Nauzet,
Yaiza, Ancor, Aythami,
Yeray, etc., mayoritarios en generaciones pasadas.
El principal
responsable de este hecho lamentable es el Gobierno de Canarias, encabezado por
Pau -le pongo nombre catalán, a ver si se le pega
algo- y su Consejería de Sanidad -nido de godos donde los haya, empezando por
Es lamentable
que una de las herencias lingüísticas que hemos adquirido de nuestros
antepasados, unida a la toponimia y a cientos de vocablos del ámbito rural,
dependa exclusivamente del afán que tuvo en su momento un puñado de
independentistas en distribuir las famosas listas de nombres guanches. Concretamente, muchos canarios como yo, que
tenemos el honor de tener un nombre amazigh, debemos
este hecho a la emisora Canarias Libre -órgano de propaganda del MPAIAC- y al
militante emepayaco Hupalupa
-Hermógenes Afonso de
En todos
estos años de autonomía, y aún sabiendo la represión que sufrieron las familias
canarias que querían poner nombres imazighen a sus
hijos durante el Franquismo, el miserable Gobierno de Canarias no ha tenido ni
un mínimo gesto en promover este legado nuestro. Ya sólo por eso de la memoria
histórica que han puesto de moda Zapatero, Garzón y Zerolo,
debería vérseles el detalle.
Pero no sólo
han caído en desuso los nombres imazighen. Ahora para
colmo tienen una carga de desprestigio para aquel que los porta o para aquella
pareja que los pone.
Los nombres imazighen canarios, gracias a la labor realizada por cuatro
mediocres humoristas canarios, han adquirido la fama de “barriobajeros”. En los
programas de humor de la tele, al “camello”, al delincuente, al “quinqui”, a la
prostituta, etc. se le pone un nombre canario. ¿Me quieren decir qué es lo
primero que piensa una pareja canaria antes de ponerle Ayoze
a su hijo? Pues que como es un nombre de “quinqui”, prefiere ponerle Alejandro.
Lo mismo pensaría yo si me dicen de ponerle Sadam a mi hijo, o Sabrina a mi
hija.
Y lo más
vomitivo del tema es que estos cuatro aspirantes a payaso están pagados por la
televisión pública de Pau y Willy -otro que tal
baila-. O sea, que los canarios pagamos una televisión para que se rían de
nosotros y se mofen de la raigambre de dignas familias canarias que con
orgullo, y con toda la razón del mundo, designan a sus hijos con los nombres de
sus ancestros.
¿Se imaginan
que pasaría si los del PNV hicieran lo mismo con los nombres vascos, o ERC con
los catalanes, o el BNG con los gallegos? Pues es inimaginable porque son
nacionalistas, no una manada de bufones y payasos como Coalición Canaria.
* Militante de