Plátanos ¿sostenibles?
Wladimiro
Rodríguez Brito
Los pasados martes y miércoles -11 y 12 de mayo- se celebró en Madrid el encuentro de la Unión
Europea con América Latina; reunión que en la que parece que los planteamientos
que lleva el señor Zapatero en nombre de la UE avalan la caída de aranceles o,
lo que es lo mismo, pretende abrir las puertas de Europa, y de España en
particular, a los productos agrarios de Latinoamérica. Esta situación coincide
con las declaraciones que hizo el señor Rajoy en su viaje a Colombia con
relación a los aranceles al plátano, en esa búsqueda de mejorar las relaciones
con los países latinoamericanos y las multinacionales de ambos lados del
Atlántico[1]
Esto nos debe hacer
reflexionar, sobre todo, porque hace poco los países ACP (África, Caribe y
Pacífico) han dejado de tener las limitaciones de contingentes y aranceles para
las exportaciones de bananos a la UE. Por ello, querido lector, estamos
abriendo las puertas de la casa ante una tempestad, en vez de protegerla, que
es lo que indica la lógica. Así, nos encontramos con una situación de crisis
económica y una serie de problemas en el mercado internacional, donde se sigue
maltratando a los agricultores de los países terceros, con condiciones de vida
muy duras -con salarios bajos y carencia de Seguridad Social, por poner un
ejemplo- y que se pretende que compitan los agricultores europeos en cuanto a
precios en nombre de eso que se llama libre comercio y convertir en ciudadanos
del Tercer Mundo a nuestros agricultores.
Por todo ello, hemos
de plantear que hasta ahora la única voz que hemos tenido en la defensa de una
situación arancelaria y de protección de nuestros cultivos ha sido la de los
diputados Ana Oramas y José Luis Perestelo.
Es en este marco en el que queremos situar la dura coyuntura que viven los
agricultores y campesinos canarios. Entremos en datos. En los meses que han
transcurrido del presente año, Canarias ha producido 143.000 toneladas de
plátanos, es decir, unas 20.000 toneladas más que en 2009, de las cuales
quedaron inutilizadas en las Islas algo más de 17.000 Tm3. En el año 2009, las
islas obtuvieron unos 80 millones de euros -79.338.367 euros para ser exactos-
por 122.000 toneladas, mientras que en el presente año, por las 143.000 hemos
obtenido apenas unos 21,5 millones de euros -21.453.000 euros-, es decir, una
cuarta parte de lo obtenido el año anterior.
Mientras el precio
medio por kilo en 2009 estaba en 0,65 euros, en lo que va de 2010 se sitúa en
0,15 euros por kilo. Como los costes de producción en Canarias están entre 0,60
y 0,80 euros por kilo, según las zonas, quiere decir que los más de 10.000
agricultores y las 30.000 familias canarias que tienen que ver con la economía
del plátano (empaquetados, estiércol, transportes, puertos, etc.) lo tienen muy
difícil para mantener a lo largo del presente año los cultivos medianamente
atendidos sólo pendiente de los 0,34 euros por kilo de las ayudas comunitarias
para sobrevivir, que no dan para cubrir los costes de producción.
Nos encontramos con un
panorama dominado por las multinacionales y un "romanticismo
interesado" de abrir las puertas hacia terceros países sin medidas de
protección a nivel interno, en el que tanto Madrid como Bruselas están más al
servicio de las grandes multinacionales, lo que deja a Canarias en una
situación muy difícil.
Pero también debemos
mirar hacia nosotros y entonar el mea culpa. Canarias
no ha tomado una serie de medidas básicas en la comercialización del plátano,
como es una marca única, con una concentración de la comercialización con
criterios profesionales más allá de las miserias locales y que hace que
jornadas que como las que se celebraron en La Palma el pasado mes no den
alternativa a un tema que hemos demandado durante muchos años, como es la
profesionalización con criterios uniformes del comercio del plátano de Canarias.
De tal manera que los plátanos que se están vendiendo en la Península a 1,32 ó
1,35 euros el kilo -es decir, con precios similares al de las bananas- puedan
generar un nivel de renta a los agricultores canarios para continuar con esta
importante actividad económica y social en nuestro territorio.
Por ello pensamos que
esta "cumbre" de Europa y América Latina del próximo 18 y 19 de mayo
es, una vez más, el apoyo a un barco sin rumbo en el que el viento, aunque sea
favorable, no nos lleva a ningún puerto, por lo menos en lo que afecta al
sector primario de Canarias y creemos que también de toda la Europa
comunitaria, en la que la política agraria (PAC) está perdiendo puntos ante los
intereses de los grandes monopolios y multinacionales. Como dijo el filósofo
alemán Arthur Schopenhauer, no hay ningún viento favorable para el que no sabe
a qué puerto se dirige. Y la agricultura, desgraciadamente, está en manos de un
capitán sin brújula que está en Madrid y que cuenta con la complicidad de la
oposición, quienes, a pesar de tener mayoría en Bruselas, tampoco son capaces
de defender lo nuestro.
Un último dato para la
reflexión: hemos tenido este año cinco meses consecutivos en que los precios al
agricultor, incluida las ayudas, no alcanzan para cubrir los costes de
producción; situación que no se había dado en nuestras Islas desde la Segunda
Guerra Mundial. Ante esta situación, la UE y Madrid, lejos de ayudar al
agricultor canario, están contribuyendo a aumentar su miseria. Creemos que
hemos de movilizar la sociedad canaria en defensa del campo, más allá de los
colores políticos, religiosos o el lugar de nacimiento.
[1]Bruselas reduce un 20% el arancel del plátano
latinoamericano