PLUMAS CANARIAS VENDIDAS
Hay escritores
canarios que venden tan bien a canarias que parecen españoles.
¿De qué le sirve a un escritor
canario conseguir la gloria en la metrópolis, si es despreciado por el
pueblo canario?
Ánghel
Morales García
Hay una pléyade de
plumíferos canarios que, con tal de agradar a sus amos de Madrid, son capaces
de arrastrarse como gusanos y algunos le sale la baba y los cuernos como a los
caracoles, todo sea de forma metafórica. Pero cabrea, ver a toda esta serie de
individuos, que viven en nuestras islas o que están en la capital del Reino,
que se les llena la boca presumiendo de su canariedad, pero que solamente se
acuerdan de estas islas a la hora de reclamar algún premio, recibir una
subvención o arrastrarse ante los poderosos para que le concedan alguna
conferencia =BIEN pagada, por cierto=, pero que les importa un huevo los
problemas de estas islas y el derecho que tiene este pueblo a caminar en
libertad.
"Canarias Conexión",
que es como alguno de nuestros patriotas escritores suele denominar a esta
manada de gazapos, que creen tener poder en Madrid, pero que son solamente
mercenarios de la pluma, vendidos al poder colonial y en contra del pueblo
canario. Los juanitocruces, los juanchoarmasmarcelos, los fernandodelgados y
gente similar, ya empiezan a cansar con tanta prepotencia, con tanta subyugación
y con tanto arremeter contra los patriotas canarios que luchan por la libertad.
Se valen de artimañas, de tretas, de mentiras, para cerrar las puertas a
paisanos honestos cuyo único delito es creer que una Nación Canaria es posible.
Otro, que hasta ahora se
había mantenido al margen de la política y que respetaba las normas del juego,
es el súper conocido Alberto Vázquez Figueroa, que si bien sabíamos que no era
independentista, tampoco se había manifestado como un antiindependentista, pero
se ha destapado al garrafón de sus disparates para arremeter sin piedad y
aprovechándose de su popularidad contra los derechos de su propio pueblo, con
el único objetivo de agradar a sus amos de Madrid. Que pena tío, que pena. ¿Qué
pretendes con eso y a estas alturas? Con lo bonito que hubieras estado callado.
La verdad es que lo que siento es una mezcla de rabia y pena, que me hace
castigar las teclas del ordenador, más que acariciarlas como amantes compañeras
de mis largas noches.
Creo que Alberto, vendedor
de millones de libros, siempre se ha sentido un fracasado, pese a su
prepotencia, pues los amos de la metrópolis siempre lo han considerado un
segundón, nunca le han concedido un premio, de esos que lo hacen importante y
que visten bien para pasear por el mundo y que lo inviten a recepciones
importantes donde este el Borbón o alguno de sus subalternos. Tampoco su invento
para quitar la sal al agua del mar, fue reconocido. Ahora, en acto de soberbia
sin precedentes, arremete contra los independentistas, no porque lo sienta,
sino, como digo, para agradar a sus amos. El objetivo esta claro Alberto, ahora
a lo mejor te miran, les das pena y te pueden dar el Nadal, el Planeta o quizá
el Cervantes, pero sino, habrás hecho el tonto, vomitaste desprecio hacia
un sector de tu pueblo y los amos no te valoraron. Pero tranquilo, si no te dan
una metopa en la metrópolis, a lo mejor el paulinato te concede El Canarias o
te ponen una calle en
Hay otros plumíferos, que
llegaron a estas islas con la vitola de ser de izquierdas, como el tal Saramago
y que nos engañaron a todos. Fui uno de los nueve que estuvo en el Círculo de
Bellas Artes de santa Cruz de Tenerife, cuando llegaste a estas islas, tan
generosas como siempre con los visitantes. Los poderosos no te querían, porque
apestabas a izquierdas, pero en cuanto llegaron los reconocimientos
internacionales, la burguesía canaria y los mediocres de la política comenzaron
a rendirte pleitesía y tu, como pago, hiciste lo que el tal Alberto: arremeter
contra los independentistas. La verdad es que debemos ser muy importantes, para
que personajillos como ustedes se ocupen de nosotros, nos insulten e intente
descalificarnos, quitándole importancia a nuestra lucha. Pero les diré una
cosa, al uno y al otro, al exiliado malagradecido y al canario renegado: LOS
INSULTOS CUANDO VIENEN DE GENTE COMO USTEDES SE CONVIERTEN EN ELOGIOS. Yo
por lo menos les agradezco el que nos hagan tan importantes. Además, escribir
más o menos bien, no es síntoma de coherencia personal y política. ¿DE QUE LE
SIRVE A UN ESCRITOR VENDER MUCHOS LIBROS SINO TIENE CREDIBILIDAD?
Galdós se fue de Canarias y
puede que no escribiera mucho acerca de las islas, quizá no fue
independentista, porque probablemente en su época no hubieran corrientes en
este sentido, pero tampoco fue antiindependentista, ni arremetió nunca contra
Canarias, pero un hombre de su talento en los días que corren y con su siempre
manifestado anticlericalismo antimonarquismo, seguramente y para no soportar
estas tendencias tan arraigadas en la metrópolis, seguro que estaría con el
independentismo.
Una cosa que si les
agradezco a esta cantidad de vendidos es que por lo menos se hayan definido y
que no engañen a mas nadie, solamente buscan su bienestar y su reconocimiento,
pero el bien de Alberto o el bien de Saramago no es el bien de Canarias.
Decía León Felipe: Si todos
los Judas decidieran ahorcarse faltarían árboles. Paródienlo como quieran y
aplíquenselo a estos mal nacidos, que con sus intentos de ofender solo
pretenden agradar a sus amos en busca de beneficios personales. La guerra
declarada por ambos a los independentistas canarios, no merece más que nuestro
rechazo a ambos, tanto en lo intelectual, como en lo personal. Como diría
Braulio: MÁNDENSE A MUDAR.