Gracias Paco,
por tu forma de ser y sentirte canario.
Cristóbal González Concepción
Hace un tiempo y por
motivos laborales visite mi querida isla de Gran Canaria, siempre estoy a gusto
en todas las partes de mi tierra, porque siempre dejo un cachito de mi corazón
en cada una de ellas. Con motivo de
dicha visita decidí cumplir con unos de mis modestos sueños, hablar
personalmente con Paco Bello, cura de La Garita y Marpequeña,
por razones que hoy me parecen ridículas, como la maldita prisa que te encadena
a las siempre en movimiento manecillas del reloj, me impidieron acercarme a
Telde.
Hoy he recibido con un
profundo gesto, mezcla de incredulidad y dolor,
la noticia del fallecimiento de este gran conmatriota.
Quizás la palabra dolor, para una persona que no lo ha conocido, no es la más adecuada,
reservemos ese dolor a familiares y amigos. Lo nuestro es una sensación de
vacío, esa misma sensación la tengo al observar la bandera nacional canaria que
preside mi negocio y ver como un espacio vacío y transparente del tamaño de una
semilla de trigo. Porque esos somos todos los canarios pequeñas semillas,
pequeñas gotas de mar y espuma o pequeñas moléculas de azul de nuestro hermoso
cielo que forman parte de nuestra
bandera. Ese espacio estaba cubierto por
Paco Bello, un espacio difícil de cubrir por una sola persona, dada su inmenso
trabajo y compromiso social. El compañero Valdés lo definió acertadamente en su
reciente poema como pastor de hombres libres.
Su ayuda a los
indigentes, homosexuales y lesbianas sin preguntar su origen, en definitiva
ayuda a todos los seres humanos es y
será un ejemplo de su sentimiento de canariedad
abierta al mundo, como solo nosotros lo
entendemos.
¿Por qué no fui aquel
día? Por vivir en un mundo regido por
algo tan relativo como el tiempo. He decidido tirar mi reloj y solo llevar en
mi cartera un calendario en el que estará
señalado en rojo un solo día, ese día en que alzando mi mirada a nuestro celeste cielo, veré las caras
sonrientes de Paco Bello y los demás conmatriotas por
verse cumplido el objetivo de ver ondear nuestra bandera junto a los demás
países en las Naciones Unidas como símbolo de una nación libre y abierta a todos
aquellos que luchan por la libertad, la justicia y la diversidad, pero cerrada
a la sinrazón, las dictaduras y la imposición de unas culturas sobre otras.
Gracias Paco, por tu
forma de ser y sentirte canario.