El
PSOE y la teoría del café para todos
Rubens Ascanio Gómez *
La verdad que cuando trato con gente del
PSOE siempre me ocurre como el que habla con alguien con doble personalidad.
Cuando dialogas con algunos de sus militantes de base parecen por sus
comentarios e ideas gente progre, enrolladillos, hasta con ganas de cambiar las
cosas, sin embargo a la hora de la verdad su organización está trabajando de
forma activa en el fomento de las desigualdades y en la defensa a ultranza del
capitalismo más desenfrenado allí donde gobiernan.
En estos días el PSOE nos ha presentado a
bombo y platillo la medida de los 420 euros para ayudar a las personas que se
han quedado sin ingresos al terminar su prestación por desempleo. La medida a
priori no parece mala, es incluso necesaria para que muchas familias no acaben
en la pobreza severa. Sin embargo al día siguiente de su publicación en el BOE ya se podían poner numerosos peros a la medida. El
primero es el de su presupuesto, el Gobierno Español va a destinar unos 642
millones de euros lo que es una cantidad que nos puede parecer nada desdeñable
para el común de los mortales que sin embargo queda en un lugar ridículo puesto
cuando los comparamos con los más de 200.000 millones de euros empleados en
ayudar a empresas, cajas y bancos en los últimos meses.
Como no podía ser menos el debate generado
a favor o en contra de la propuesta es intenso, curiosamente en su momento la
polémica fue mucho menor y apenas se pusieron peros desde las organizaciones
políticas mayoritarias a que el PSOE por ejemplo pusiera unos 30.000 millones
de euros a disposición de los bancos que por sus oscuros negocios financieros
estaban supuestamente en peligro de ruina y varias decenas de millones más
destinados a diversos sectores empresariales, buena parte multinacionales. Ese
es el más claro reflejo de la política social del PSOE que convierte al final
lo de los 420 euros en calderilla limosnera para mantener contento a parte del
electorado, eso sí, sólo a los que dejaron de recibir la prestación después del
1 de agosto.
La explicación a la poca coherencia e
improvisación que nos presenta esta última propuesta claramente la podemos
encontrar en unos dirigentes políticos que ven reducirse su potencial caudal de
votos y empiezan a temblar. No se trata ni de justicia social, ni caridad ni de
humanismo, sólo es parte de una burda estrategia de marketing electoral que
hasta ahora, con las vacas gordas, se basaba en la alegre política del “café
para todos”.
Las medidas efectistas de Zapatero poco
antes de las anteriores elecciones españolas fueron la de la devolución de 400
euros del IRPF y el llamado cheque bebé. Sin ser por si mismas malas
propuestas, sólo demuestran la escasa visión progresista que tienen los líderes
del PSOE ya que se aplicaron a todo el
mundo por igual, con lo que las cobra por igual un peón que un banquero, sin
importar las rentas o bienes de los que disponga. Incluso en el caso concreto
de la desgravación de los cuatrocientos euros beneficiaba realmente sólo a
aquellos que tenían empleos estables y con una fuerte retención, ya que los
sueldos más bajos apenas recibieron nada. Justicia social en estado puro, si me
permiten la ironía.
El PSOE engaña y ha engañado a parte de
los trabajadores y trabajadoras con medidas falsamente progresistas. En la
realidad cuando únicamente se ha mojado y ha actuado con celeridad fue para
inyectar 30.000 millones de euros de dinero público para salvar a entidades
financieras privadas sin pedir apenas nada a cambio, algunas de ellas mientras anunciaban
beneficios récords. Ni siquiera osaron a intervenir directamente sobre los
bancos mediante nacionalizaciones parciales o totales como han hecho otros
Estados nada sospechosos de “comunismo” como Suiza o Gran Bretaña.
Ahora ofrece 420 euros a regañadientes,
casi de favor, porque dicen que no
tienen dinero para más. En Canarias casi treinta mil personas sin ningún tipo
de paga se verán afectadas por esa fecha de corte del 1 de agosto, teniendo el
plus añadido de encabezar las cifras de desempleo del Estado Español, tener los
salarios más bajos, una menor capacidad de ahorro, la cesta de la compra más
cara, encabezar las cifras de endeudamiento familiar etc...
No deja de ser sintomático el debate y la crispación generada con esta medida
frente a los pocos han sido lo que han dicho algo cuando se establecieron las
medidas de “café para todos” que costaron millones de euros del erario público.
Dentro de la estrategia para revertir el
mosqueo social uno de los ministros saltó con la idea de subir los impuestos a
los que más tienen... lo curioso es que tanto el que lo dijo como la pléyade de
voces que le criticaron son de esos a los que habría que subirles los impuestos
y que lo que siempre acaban haciendo es subir los impuestos indirectos que
castigan a los que menos tienen. Esa situación hace que sea más que dudoso que
se aplique.
Ya que estamos con ideas para sanar el
presupuesto propongo algo más como medida anticrisis: que tal deducir del
salario de cada alcalde, concejal de dedicación exclusiva, presidente,
consejero o ministro 200 euros mensuales. Sería toda una muestra de
“solidaridad” que no creo que les afecte demasiado a sus economías familiares.
Calculando por encima sólo con los ayuntamientos en el Estado Español hay en
torno a 8100 municipios, con una media de nueve concejales con sueldo y un
alcalde se podría obtener al año más de 194 millones de euros. No está mal,
seguro que ayudaría a engordar la alcancía que ya está supuestamente tan
“vacía” de pagar tanto regalo caprichoso a los que más tienen. Con ese dinero
más el que se puede obtener recuperando el impuesto de patrimonio, que eliminó
el PSOE, seguro que se podrán establecer medidas reales de apoyo y fomento de
los que nunca reciben nada.
* Miembro de Alternativa Sí se puede por
Tenerife