PUÑETAZO EN LA MESA

 

Cándido Quintana ©

 

  Bueno, parece que por fin la Comisión Europea pega un puñetazo en la mesa, el puñetazo que los partidos políticos de por aquí, claramente agazapados todos ellos, por pura moralidad y congruencia tendrían que haber dado años atrás. Hace ya mucho tiempo que conoce el Gobierno del Estado, conoce el Gobierno de Canarias, conocemos muchas personas y Colectivos, que la Comisión Europea estaba en un proceso de reclamación de nueva información al Reino de España, y esto, por posibles grandes irregularidades y graves mentiras detectadas en el expediente del proyecto del puerto de Granadilla. La Plataforma de Defensa del Puerto de Santa Cruz, entre otros, ha sido receptora de varias comunicaciones al respecto y yo no me lo he callado, lo he hecho saber una y  otra vez, como siempre hago, como quien clama en el desierto.

 

  El Gobierno de España ha estado, día a día, puntualmente informado de todas esas mentiras e irregularidades, tanto por escrito como también  de forma personal. Ni siquiera hay que llegar a la fundación, nulamente independiente, ya que su constitución es improcedente, pues fue creada para vigilar una obra que no se puede ejecutar por ILEGAL. Y esta ilegalidad en muy amplia y afecta a mucha documentación aportada al proyecto, decisiva para que la Comisión Europea le diera su respaldo. Empezando por la Declaración de Impacto Ambiental de 5 de febrero de 2003, con grandes incongruencias e irregularidades. Prosigue un tortuoso camino de masivos rechazos de ciudadanos y de Grupos de todo tipo, hasta confluir en el visto bueno de la Comisión Europea de 6 de noviembre de 2006, quien asumió que el puerto de Granadilla era de interés público de primer orden, por las informaciones suministradas por el Gobierno de España totalmente alejadas de la verdad.

 

  No se paran aquí los desmanes, sino que en ese visto bueno emitido por la Comisión, que ya NO procede por esas mentiras e irregularidades ahora oficialmente conocidas, se ordenan algunas medidas correctoras y compensatorias de imposible cumplimiento, que también impedirían la realización del proyecto. Otras han sido tomadas como el pito del sereno, tipo fundación, y la pongo con minúscula pues es lo menos que se merece “algo” que se exigía independiente y que, como ya dije, no lo es en absoluto. Empezando por su director, don Antonio Machado Carrillo, con bastantes cometidos anteriores dentro de los Gobiernos de España y de Canarias y terminando por la representación ecologista de risa. Los trasplantes de sebas tampoco prosperarían, los experimentos realizados han concluido en rotundos fracasos. El by-pass de arenas norte-sur ordenado, podría haber funcionado en carnavales, que ya han pasado, pero nunca para corregir o compensar a una naturaleza que existe desde toda la vida, se trata de una simple tomadura de pelo.

 

  Y para ponerle la guinda a tantos desaguisados, pues llega el consejero de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, don Domingo Berriel, y como si estuviera haciendo un cocido de carne a su gusto y medida, corta un informe oficial de su propio Departamento de Biodiversidad, desechando la parte magra y quedándose con las impurezas, en una clara aplicación del “todo vale”, algo que posteriormente se remataría con una política archí-conocida por estas tierras, tipo mamotreto, la de los “hechos consumados”, con el inicio de las obras. Claro, hay que tener mucho cuidado, nadie, por muy importante que se crea, puede jugar ni disponer a su antojo de nuestro Medio Ambiente y de nuestros Entornos Naturales, que existen desde hace millones de años. Ni un plumazo, ni un “de hoy para mañana”, justifican su destrucción, y menos para afrontar una obra que no se sostiene, que no aporta economía alguna, ni crea puestos de trabajo, una obra totalmente innecesaria, tremendamente devastadora y técnicamente disparatada. ¡OJO al parche, el futuro es de TODOS!

 

  © Cándido Quintana

  Presidente de la Plataforma de Defensa del Puerto de Santa Cruz