¿Qué pasa con el
puerto?
Pedro Anatael
Meneses Roqué *
He leído con detenimiento un debate
publicado en un periódico bajo el título: "¿Qué pasa con el puerto?",
donde los participantes del debate, un ex alcalde, un empresario y un
representante de Los Verdes, comentan sus posturas en relación al virtual
puerto de Granadilla. Aparecen titulares como que "con el puerto habría
menos desempleo", refiriéndose a las expectativas que crearía la
construcción del virtual puerto. Si se cumple con su plan de explotación, es
decir, atender el tráfico de transbordo y cuando el puerto de Santa Cruz rebase
el 100% de su capacidad recibir el excedente de tráfico cautivo que se genere,
poco empleo se creará allí.
No olvidemos que el virtual puerto de Granadilla fue declarado complementario
con el de Santa Cruz, y que el alcalde de la capital chicharrera exigió a su
compañero, el ex presidente del Gobierno Adán Martín, dejar claro que el puerto
de Santa Cruz sería el principal de
Nuestro hinterland insular es limitado (un
millón de habitantes) y jamás seríamos competitivos con puertos continentales
que, además de transbordo, podrían hacer operaciones de importación-exportación
en las que sí cobran sentido las operaciones de valor añadido de las Zonas de
Actividades Logísticas, al tener un hinterland
de millones de personas a las que se podría acceder con diversos modos de
transporte en competencia (carretera, ferrocarril, fluvial, marítimo y aéreo).
De esta manera el tráfico Este-Oeste queda descartado.
Otro factor clave es el costo de la mano de obra con respecto a países de
nuestro entorno. Nuestro nivel de vida impedirá que nuestra oferta sea
competitiva. Ejemplo,
Por ello, sólo robando tráfico cautivo al puerto de Santa Cruz mejorará el
empleo en Granadilla y, por supuesto, con graves perjuicios para los
trabajadores del área metropolitana de Tenerife, hasta ahora dejada de la mano
de Dios. El tráfico Norte-Sur-Norte está más justificado en puertos africanos,
por sus bajos costos, que en Canarias, y no digamos para la instalación de
empresas de valor añadido. Sólo sería posible competir si se contratase para
ello, caso del tomate, a trabajadores de ida y vuelta en países
subdesarrollados.
Descartado que se reduzca el desempleo, hemos de decir que lo de la plataforma
que unirá a Europa con África y América parece más un ejercicio de ombliguismo que de realidad. Los americanos fijarían como
punto intermedio de sus exportaciones a África a Canarias y, desde aquí,
posteriormente se reexpedirían allí. Sin duda, no hay pueblo que no haya creído
ser el pueblo elegido. El desarrollo que comienza a despuntar en África
Occidental les permitirá exigir que las operaciones de transbordo y de valor
añadido se hagan allí. Abidjan (Costa de Marfil) es un ejemplo de esa posición
puesto que sus movimiento ya se acercan a las 800.000 TEU’s,
y la mayor parte de ese tráfico creciente se debe a contenedores en tránsito hacia
países vecinos. ¿Pueden nuestros costos laborales competir actualmente con los
africanos? Una muestra es Tánger-Med, un hub en desarrollo creciente donde las principales
navieras del mundo se han instalado por las inmejorables condiciones económicas
en las que operan. Lo de la plataforma, por desgracia, es un chiste más de
Coalición Canaria para tratar de justificar lo injustificable. Otro ejemplo es
la plataforma de la pesca en Las Palmas, que se ha visto neutralizada por las
exigencias de quienes dan las licencias para pescar de que éstas se hagan en
sus aguas y con sus gentes. Sólo la corrupción y los gobiernos déspotas hacen
torpes a los africanos.
Meterse en fregados de macroinversiones que van a
hipotecar al resto de las puertos de las Islas Occidentales es peligroso. El
puerto de Granadilla es un Auditorio más del que se conocía su precio inicial,
pero ya sólo se dice "algo más" de catorce mil millones de las
antiguas pesetas, sin saber cuánto es el "algo más". Creo que CC se
meterá en ese fregado cueste lo que cueste, pues se ve el andar de la
perrita en esa petición de descatalogar los sebadales del sur para así quitar uno de los inconvenientes
a su proyecto. Es de risa que ellos se pidan y dirijan peticiones de
autorizaciones, cuando son los mismos que dirigen tanto
Diversificar el monocultivo en las Islas ha supuesto que los consumidores de
esta isla hayan sufrido, sin rechistar, y por decenas de años, el mayor precio
de la cesta de la compra de España. El Gobierno de Canarias ha venido aplicando,
por afán recaudador, un impuesto sobre el principal componente del plato de
comida de los canarios, la papa. La producción local ha caído pese a esa
barrera arancelaria que pagamos todos los ciudadanos. Lo mismo pasa con el pan,
a cuya harina también se le aplica y siguen sin levantar cabeza los harineros.
Todo en pro de una producción insuficiente o de unas
industrias incipientes que nunca arrancan. Si diversificar es construir dos
puertos para que uno destruya al otro, dejemos las cosas como están y recordemos
que el norte y su área metropolitana están sufriendo el olvido de quienes nos
gobiernan.
El Plan General de Santa Cruz avisaba ya de que Granadilla iba a producir una
emigración o pérdida de empleo en los polígonos comerciales que se han situado en
el cinturón de
El virtual puerto de Granadilla fue un proyecto destinado a la especulación con
los terrenos del puerto de Santa Cruz. El primer teniente de alcalde de Santa
Cruz de Tenerife, en un momento de meditación trascendental, vio en el Muelle
de Ribera una galería comercial, edificios de oficinas y hasta un parque
temático de volcanes.
El espectáculo pro Granadilla reinicia su segunda
etapa propagandística. Un día sí y otro también, aparecerán esas notas de
prensa que sembrarán de afecto la obra de Granadilla. El consejero de Medio
Ambiente justificará lo injustificable para dar vía libre a la destrucción de
esa reserva marina que son los sebadales del sur,
pero el negocio que no lo toquen. El circo continúa. Más de lo mismo.
* Presidente de