LOS QUINTACOLUMNISTAS ANGELA SIERRA Y
CORRALES
HAN ENCONTRADO ECHADERO
Miguel Ángel Díaz Palarea
Allá en el año 1936 ya tocaba la llaga el
General Emilio Mola alertando por la radio a las tropas leales a
Me viene a la memoria este general pues algo
parecido aconteció cuando el III Reich recorría triunfante Europa. En Francia, en Holanda, en Noruega e incluso
Inglaterra existía también una quinta columna constituida por aquellos que
creían en la victoria nazi y se parapetaban esperando la victoria de los
fascistas para luego disfrutar del
triunfo de los nazis.
En el estado Español han existido muchos
desde que se instauró la democracia burguesa. Sirva un botón de muestra: ahí
tienen a Rosa Díez tan facha y españolera como Aznar y
Esta reflexión me viene a cuenta al ver,
ahora, a Ángela Sierra que en unas elecciones a Europa se presentó, más
ortodoxa y estalinista que nunca, al Parlamento de los pueblos ricos de Europa,
donde por cierto no hizo nada de nada por Canarias. Cobrar si cobró y eso me consta.
Ahora se presenta por el PSOE, pues esta quintacolumnista marca su proceder con
un muy concreto y egoistón interés personal; no es generosidad su
comportamiento, es oportunismo puro y duro; no se debe a su capacidad
intelectual porque carece de ella, tampoco trae causa en su trabajo en la
sociedad, pues sólo trabaja para su bien personalísimo; pa´mi pa´mi y si sobra
algo, también pa´mi; los puestos que ha disfrutado no se los ha ganado a pulso,
sino con medrar, medrar, medrar; es de esas mujeres que saben estar donde se
reparten los caramelos; ya paga el precio hablando de las excelencias del
invento de ricos para que sus hijos sigan en el gallito “Plan Bolonia” al que
antes, según tengo entendido, denostaba por ser lo “políticamente correcto”.
Esta señora, como tantos especímenes que
pululan en nuestras islas; estos
instrumentos del oportunismo ramplón, estos señores de lo políticamente
correcto, de lo progre, lo chachi, pero sin mojarse en un trabajo serio y
desinteresado; algo parecido le pasa ahora al Señor Corrales que con tal de no
regresar a su trabajo de carcelero se apunta a un terremoto. Me viene a la
memoria, cuando más estalinista que nunca nos arengaba desde el Cabildo, le
gusta más un periodista que a un bobo los mocos, su vida ha de relumbrar entre
flashes, bordado de oropel, en figurar marcando titulares: Ascender, escalar, subir,
su techo está en la picota del lujo del poder, ya se está postulando para coronar
las máximas cotas de mangoneo dentro del PSOE, partido al que le sobra la “S” y
la “O”, del más rancio español. No crean que a Corrales le queda su interés en
Canarias, tira más alto; al día siguiente, cuando el pueblo canario no le votó
al Cabildo; metió su cabecita sumisa y atorrante en el collar del PSOE donde
ahora manda y sí que manda este pollo, y si no pregúntele a este Robespierre de
guillotinar los tolmos de los que no le hacen la bola. Son seres que nacen y
viven para trepar, esta es su meta; no se trata de servir a los demás, se trata
de servirse de los demás; pagan el precio que han de pagar todos los conversos:
comulgar con piedras de molino. Como ejemplo tienen a la alcaldesa de Córdoba,
otra oportunista de libro que no tiene vergüenza torera y que para llegar al
gobierno de
Sigan trepando que el resto de los humanos nos
chupamos el dedo, mis cuates. Continúa el sainete, la opera bufa que Canarias
es sólo una colonia apestosa, al menos eso piensan ello.