¿Racismo canario o racismo hacia lo canario?

 

Luis Fco. Padilla

 

Desde luego, una tragedia realmente pesadumbrosa lo del naufragio de un patera en las costas de Lanzarote, volcó a unos veinte metros de la costa de Tesguise y a bordo de ella podían viajar entre 24 y 28 personas de las duales solo seis lograron salvarse. Habiendo dejado pasar una prudencial y respetuosa dilación, llega el momento de realizar debidas reflexiones y las necesarias recriminaciones, dado la gravedad del asunto y que tanto afecta a las personas de las islas y del continente; siempre evitando el socorrido discurso sensacionalista, tan  estéril, pernicioso y cargado de cierta hipocresía.

 

Desde algunos sectores se intuye que el estado colonizador, España, ensaya la cesión de nuestra nación, Canarias, a la vecina monarquía autoritaria y mahometana, Marruecos. No nos equivoquemos pensando que dicha transición se realizará de forma brusca, tal y como sucedió en su día con la colonia del Sahara. Para nada. Canarias no es el Sahara y las actuales circunstancias requieren otro tipo de estrategias, más sutiles y alargadas en el tiempo, pero igualmente contundentes en la resolución del mismo fin. Aún así, el procedimiento parece ser un tanto similar como la marcha verde, pero en este caso encarnada dentro de la inmigración, ya sea de forma legal o ilegal.

 

Resulta curioso que mientras el estado español reblinda su frontera sur, trascendiendo en lo anecdótico el arribe de pateras a las costas españolas, en Canarias no cesan de producirse las tragedias.

 

Resulta curioso acreditar que mientras la guardia civil española, en el Puerto de Cádiz, presume de un magnífico escáner para detectar situaciones irregulares en el interior de furgones, camiones y contenedores procedentes del continente africano, aquí, en Canarias, ni se toma, ni se prevé tomar ningún tipo de similar medida.

 

Resulta curioso comprobar como, el Estado español, en vez de inducir buenas relaciones, promoviendo acuerdos en beneficio mutuo con los países de origen migratorio, lo que ha conseguido es aún más distanciamientos. Evidentemente no está por la labor, y, ¿por qué será?

 

Resulta muy curioso, si nos paramos a pensar un poco, que, al contrario de las pateras subsaharianas, apenas tengamos noticias de otras allegadas desde Marruecos. ¿A qué se deberá?, ¿será que en realidad ya casi no vienen desde la costa que nos queda más cercana y sí desde, por ejemplo, Senegal? Transciende en lo revelador que nos hayamos enterado de la procedencia de una embarcación de origen marroquí, desgraciadamente, por su infortunado naufragio. En tal caso fue noticia por tal fatalidad, si no, hubiesen llegado sin que nadie detectara su presencia. ¿Se trata de un caso aislado o suele ocurrir a menudo, manteniendo al pueblo desinformado al respecto? ¿Esto podrá significar que se está haciendo hueco a la inmigración irregular procedente desde el reino de Mohamed VI?

 

Resulta curioso, y mucho, que el SIVE en 2009 solo haya detectado 1 de 17 pateras notificadas. Lo cierto es que de las 17 embarcaciones que se tiene constancia, procedentes del continente, sólo una fue descubierta, en Gran Canaria, por el Servicio Integral de Vigilancia Exterior (SIVE). En serio, el resto o llegaron por sus propios medios o fueron localizadas por barcos que navegaban cerca de Canarias.

 

Lo expuesto se carga de gravedad con la fecha ya programada para el 2010, el año que viene, donde el gobierno socialista español tiene previsto celebrar, justamente en Canarias, la trascendental cumbre hispano marroquí. ¿Porqué, precisamente en nuestras islas esa reunión de las dos monarquías colonizadoras y que tan buenas migas parecen hacer con los republicanos de Barack Obama? Y, menciono al gobierno de los Estados Unidos ya que a todos nos resulta familiar el tan renombrado Africom; sí, ese proyecto militarista con el que ciertos sectores de izquierda apegados al españolismo aprovechan para mostrárnoslo como una amenaza si nos independizamos, cual “hombre del saco” o “que viene el coco”, pero la verdadera realidad canta por sí misma. Y, recuerdo que, si bien, muchos coincidimos en razonar la, aparentemente ilógica, ampliación del aeropuerto de Los Rodeos en una camuflada extensión con fines geoestratégicos del Tio Sam para potenciar el susodicho Africom, pues, resulta elocuente el hecho de que tal propósito venga ordenado desde el Ministerio de Fomento del Gobierno de la Nación, España, encarnado por el PSOE. Y, recuerdo que ciertos sectores políticos de ésta colonia española (las cúpulas de CC, PSOE, PP…) así como determinados empresarios, precisamente no son los que están por la independencia del país. Contrariamente, ellos son los que han favorecido y fomentan todo lo que hasta el momento se viene argumentado; además, como buenos oportunistas, ya se afanan preparándose para el nuevo cambio de orden (de la monarquía borbónica a la monarquía alauita, de la tradición católica a la tradición islámica) adquiriendo y favoreciendo intereses empresariales marroquíes, obviando potenciar los propios que beneficien al desarrollo empresarial e industrial de Canarias y su autonomía. Esto último no interesa. Y, juraría que tanto el reino Alhauita como el gobierno del PSOE español son más afines a los demócratas que a los republicanos, esto evidencia que nunca llegó un presidente republicano a pisar suelo canario, sin embargo, no olvidemos que el ex presidente Bill Clinton sí estuvo en Canarias, año 2005, y, fue noticia la próxima llegada de Obama, también a éstas islas; Clinton y Obama, los dos demócratas, visitándonos en menos de cuatro años, ¡interesante!. Y, podríamos intuir fácilmente que Marruecos es el aliado de Estados Unidos en el norte de África; EEUU permite al reino marroquí acaparar estas islas, gracias a la colaboración de su marioneta en Europa: España, al dejarse deshacer de Canarias, que tarde o temprano acabaría independizándose, recibirá privilegios internacionales para sus empresas, así, como los apoyos necesarios para ganarse un espacio entre las naciones de primer orden; USA fortifica de tal manera sus relaciones con Marruecos, el cual facilita la implantación del Africom en zonas estratégicas del norte del continente africano, del mismo modo e indudablemente, compartiendo hegemonía en Canarias.

 

CUIDADO, como termine de agarrarnos el tentáculo magrebí, cosa que claramente está favoreciendo el gobierno español, de sus ventosas no nos va a salvar ni Dios. No hace falta estar recordando, una y otra vez, que los Estados Unidos de América resultan ser los principales aliados de Marruecos, y de mucho raigambre dado el conglomerado Africom. ¿Por qué creen que el caso saharaui se eterniza, siempre a favor de los marroquíes, y sin una justa y contundente intervención internacional?; un dato que ya sabemos, pero, por si hay algún despistado, Estados Unidos es ineludible aliado de Marruecos. ¿Por qué creen que el caso palestino-israelí se eterniza, siempre a favor de los israelíes, y sin una justa y contundente intervención internacional? Un dato, Estados Unidos es ineludible aliado de Israel… Ay! De los canarios si no actuamos pronto…

 

¿Seremos tan estúpidos en pensar que la metrópoli va a tener más consideración con nosotros que la que tuvo con el pueblo saharaui?

 

Desde luego, resulta hasta irónico. Siempre nos han hecho creer que si nos independizamos nos invadirán “los moros”, mas tarde, que el Africom justificaba la independencia. Pues va a resultar que tanto una cosa como la otra van de la mano y bajo palmaditas del estado español, así que es España quien nos va a vender a Estados Unidos y Marruecos, ya tiene experiencia con lo del Sahara.

 

Por lo tanto, se hace más importante que nunca, empezar a trabajar de forma conjunta y coherente dentro del ámbito internacional, para exclamar con fuerza la demanda de descolonización, antes de que sea demasiado tarde. Es, dentro de toda la complejidad que conlleva, una simple cuestión estratégica. El movimiento independentista canario, al igual que cualquier interés de cualquier otra nación, debe saber actuar en base a determinadas estrategias que defiendan a la nación canaria. Así como la acción en el ámbito municipal, insular y nacional (tarea de partidos y colectivos), pues, igualmente ineludible es una labor seria a nivel internacional, y, urge ya. Luego, solo por mencionarlo, muchos piensan que la fecha del 2010 no solucionará nada, tal vez tengan razón,  pero no cave duda que es un periodo significativo que puede servirnos para acentuar las reivindicaciones, como una rampa, así lanzarlas con impulso.

 

Concluyentemente y mencionando un poco de todo: Un pueblo sin pasado es un pueblo sin futuro, un pueblo sin identidad, arraigo, ni raíces, es un pueblo fácilmente manipulable, y, eso es lo que se pretende con los canarios para que seamos menos reticentes y más sumisos respecto a los proyectos de colonización. Ahora, el colmo de la desvergüenza, quieren manipular nuestras conciencias con un vergonzoso anuncio exponiendo que “no importa de donde venimos sino lo que aportamos”. Los espabilados que sacaron tal promoción, de forma indirecta, están llamando al pueblo canario racista; es evidente, si supuestamente no fuéramos “racistas” no haría falta este tipo de anuncios demagógicos. Claro que los canarios no somos racistas, para nada y más bien al contrario, lo son con nosotros. Pasa que el entramado colonial, desde los políticos posicionados hasta el conglomerado empresarial internacional, está muy preocupado por la progresiva conciencia nacional canaria, lo cual conlleva a una consecuente reclamación popular en defensa del territorio y de la esencia del  pueblo canario. Todo ello quiere decir que nuestra gente, contrariamente a razones de  xenofobia, se impacienta ante la preocupante masificación poblacional en unas pequeñas islas que debido a sus condiciones geográficas son de limitada habitabilidad, porque ESTO NO ES UN TERRITORIO CONTINENTAL; inquieta la progresiva dispersión cultural; da miedo que cada vez abunden más zonas en donde el canario está en franca minoría o simplemente ausente… Pero, como se expuso antes, dicho cúmulo de legítimas inquietudes amenazan a las pretensiones colonizadoras. Por lo tanto, la estrategia de estos sinvergüenzas está en voltearlas y darles un carácter de culpabilidad: intolerancia, racismo, xenofobia. Así, terminen por acallarlas sembrando un tabú social que obstaculice la denuncia y allane la provocada inercia ocupacional.

 

Deberíamos hacer ejercicio contestatario, ante la evidente acción reaccionaria del colonialismo, potenciando la frase: “NO AL RACISMO HACIA LO CANARIO”