REFLEXIÓN DESDE
José Luis Valdés
Me encuentro en
la lejanía, a muchos kilómetros de mi tierra, en la diáspora, fruto del paro
que por tercera vez me ha obligado retornar al país que en su día me acogió con
las manos abiertas porque necesitaba mano de obra barata para su industria. Hoy
día las condiciones en Suecia ya no son las mismas que las de los años
setenta, también está afectada por la crisis provocada por los banqueros
y las familias de magnates capitalistas como los Rockefeller, Gates, Ford…, que
controlan el capital en el mundo, las cuales cada día se hacen más ricas,
mientras que los pobres cada vez somos más pobres. Esta es la verdadera
realidad y no otra, por la que los títeres testaferros del capitalismo no
quieren que las cosa cambie, ni en el Estado Español ni en ningún otro estado
del planeta, que utilizan todo tipo de artimañas con tal de mantener
dividido y embrutecido a los pueblos.
Desde la caída
en desgracia de
El Estado
Español, después de la muerte del dictador Franco, pasó por un proceso de
transición en el cual la izquierda reformista se bajó los pantalones aceptando
lo que la burguesía le puso sobre la mesa y rompiendo con la reivindicación
política de rotura democrática con la dictadura y sus representantes. Han pasado
ya más de treinta años y en vez de mejorar los derechos democráticos han
retrocedido, hasta tal punto que hoy día España es uno de los estados más
reaccionarios de Europa en donde las libertades democráticas cada día
están más restringidas, donde existe una “Ley de Partidos” aprobada por
el PSOE, PP, IU, parecida a
la que aprobaron los nazis en el 1935, y no se diferencia en nada a la doctrina
anticomunista de la casa de bruja de la época del Macartismo
en los Estados Unidos, que por el simple hecho de opinión de izquierda
era acusado de comunista y antipatriota.
Los intentos de
la fiscalía del Estado de ilegalizar a Iniciativa Internacionalista demuestra en
la práctica mis afirmaciones y mi repulsa al Estado imperialista Español que
pretende con métodos represivos quitarse de en medio partidos políticos que
cuestionen claramente la política ultra-liberal del régimen burgués. Es
vergonzoso que sea precisamente un partido que tuvo un pasado glorioso como fue
el PSOE, que sea éste el que más está recortando las libertades democráticas,
siendo éstos los verdugos al servicio de la derecha reaccionaria.
Si Pablo Iglesia
estuviera vivo sería simpatizante de Iniciativa Internacionalista.
¡Por una
Canarias Libre y Socialista!
¡INDEPENDENCIA Y
SOCIALISMO!