Reflexiones
sobre la historia del independentismo canario
Mencey
Macro *
En pleno siglo XXI me da hasta cierta vergüenza hablar
de determinados tópicos como colonialismo, lucha de clases, seguridad jurídica,
fascismo y otros, pero no tengo otro remedio.
Estoy leyendo el libro de Sergio Millares Cantero
titulado “Fernando Sagaseta: la vida de un luchador
irremediable” que me ha prestado un amigo. El libro de Cantero cuenta, entre
otras cosas, como se organiza el movimiento “Canarias Libre” a partir de la
agitación social que produjo en Canarias a raíz de la ejecución de Juan García
“El Corredera”. De especial interés son las relaciones del Partico
Comunista de España (PCE) con el movimiento Canarias Libre (CL) y con la Unión
del Pueblo Canario (UPC).
Este libro desgraciadamente ya no se encuentra en
librerías pero para la gente joven puede suponer un documento importante para
entender tres cosas.
Primero, estudiar las consecuencias de supeditar la
lucha por la independencia a la lucha de clases y como esto favorece al
colonialismo. El colonialismo no afecta a una clase social, afecta a todas.
Estos internacionalistas, generalmente comunistas burgueses que no renuncian a
su visa de oro por la clase obrera, le han hecho un tremendo y sucio trabajo a
la metrópoli ya que ha impedido formar un frente unido amplio e
“interclasista”.
Segundo, entender las consecuencias de anteponer los
problemas internacionales a los canarios. Los internacionalistas, al anteponer
la lucha de clases a la lucha por la independencia, están más preocupados en
arreglar el mundo que en arreglar Canarias. La historia del independentismo de
izquierdas marxista en Canarias está llena de ejemplos de como siempre se ha
supeditado la lucha por la independencia de Canarias a otros intereses u otras
prioridades; el derrocamiento de franco, la lucha de clases mundial, la
política antiamericana en la guerra fría, el conflicto del Sahara o lo que
fuera,… Psicológicamente es una forma de reducir ansiedad, ante la incapacidad
de apuntar al verdadero enemigo, tal como demuestran diversos estudios sobre el
síndrome del colonizado. El resultado ha sido que ni se han resuelto los
problemas de Canarias ni tampoco se han resuelto los “problemas”
internacionales, (que Canarias por si sola no tiene capacidad de arreglar), eso
si ha permitido liberar tensiones, lo que ha favorecido al colonialismo.
Por ultimo, demuestra que los servicios secretos
actúan, y actúan eficientemente para aprovechar y fomentar las contradicciones
y las divisiones ideológicas y personales internas, dinamitando desde dentro
los movimientos sociales. Para alguien de más de 50 años que ha vivido
activamente la transición y el periodo anterior esto es una obviedad, pero para
los que no vivieron esa época quizás sea un “descubrimiento”.
“En Las Palmas se celebra una reunión en la que acuden
Fernando (Sagaseta), Isidro Miranda, German (German Pirez del Partido Comunista) y un tal Sosa, que es un
tinerfeño exiliado en el África Francesa; este ultimo acude a la reunión en
representación del Comité Central del PCE. En ella queda clara la independencia
del PCE de Canarias Libre (…) los miembros de CL experimentan un giro muy
importante a sus planteamientos; reconocen que solo la lucha unida de los
pueblos de España podrá derribar la dictadura; también que solo un régimen
democrático puede conseguir el ejercicio de la libre autodeterminación (….) Sin
embargo desde las altas instancias del PCE no están dispuestos a tolerar a
Canarias Libre. Un nuevo delegado del Comité Central, el camarada Marcos
(Antonio Palomares), comunica a los dirigentes comunistas de Canarias que el
PCE ha considerado que CL es un movimiento chauvinista al servicio de la
burguesía con el que hay que romper todo compromiso, tratando de ganar para el
PCE a todos los elementos positivos de tal movimiento.”
Mas adelante el libro indica que el PCE hacia parte de
la propaganda de CL y que Tony Gallardo (PCE) criticaba a Germán Pirez que “no canalizó la rebeldía en el sentido normal de
los comunistas de acercarlo a las bases del Partido, de acercarlo al movimiento
obrero, sino que en Germán primo mas su afán desesperado por evitar -y era el
afán de todos los veteranos del país- que los jóvenes se lanzaran a la lucha
imprudentemente y los arrastraran a ellos.”
Carlos
Suárez subraya que Germán Pirez (PCE) ayudo muchísimo
a la nueva organización (CL), pero desde el punto de vista nacionalista
perjudicó;
perjudicó porque Canarias Libre pudo ser perfectamente el inicio de una
toma de conciencia nacional, pero en la medida de que el peso hegemónico lo
llevaba Germán Pirez, la gran fuerza agitativa la
llevaba Armando León, que el Partido Comunista puso a disposición de Canarias
Libre, fomentaba efectivamente aquello como elemento agitativo
pero lo controlaba porque la unidad de la patria es la unidad de la patria, el
centralismo es el centralismo y todas esas historias.
Mas
tarde, cuando Fernando Sagaseta y otros dirigentes
son detenidos y enviados a las prisiones de Burgos y de Cáceres.
El Partido Comunista decidió que había que disolver Canarias Libre y meterla
toda dentro del Partido. Esta fue una decisión que Germán rechazaba pero que
tuvo que aceptarla por disciplina.
En 1965
la Iglesia hacía una propuesta a los comunistas de que si abandonaban las
posiciones de huelga general y de ruptura la Iglesia apoyaría un movimiento de
transición. Carrillo consideró que no era correcto y que no ofrecía garantías.
Lo que ofrecía era (…) que el Partido Comunista aceptara no jugar el papel de
encabezamiento de esa transición y esa transición se hiciera de la mano de la
burguesía y de la Iglesia
A la salida de
la cárcel todos los de CL eran del Partido Comunista, lo que significa que se
integran a diferentes células y se someten a la férrea y asfixiante disciplina
del Partido. Algunos piensan que el Partido Comunista tenía toda una
estrategia para dividir a los que éramos de Canarias Libre
Armando
todavía estaba preso cuando desde el Comité Central del PCE se llama al orden a
los miembros de la célula de Arenales (…) Incluso el propio Vidal llega a decir
a la familia de Armando que lo abandonen si cuando salga de la cárcel continúa
con el asunto de Canarias Libre
Creo que no lo hicimos porque ya vinimos con una idea mas firme de que los
problemas eran de tipo mundial, con una visión de que los problemas de la
humanidad eran colectivos y que o se resolvían todos o se iba todo al carajo.
En la cárcel nos convencimos que la vía nacionalista era equivocada.
Se intento
resolver el mundo y se olvidaron de resolver Canarias, y lo que se ha ido al
carajo es la Unión Soviética y todos los paraísos del proletariado. Puede que
haya problemas globales, pero Canarias tiene además
los problemas derivados de su realidad colonial.
Antonio Cabral había estado en el Partido Comunista de José Carlos Mauricio
pero, cuando se enteró de la traición de José Carlos, al pactar con Lorenzo
Olarte para cargarse la UPC, se salió del partido y entró en UPC.
Los párrafos
anteriores ilustran la subordinación al Partido Comunista de España y los
resultados de anteponer la lucha de clases a un movimiento pro
independencia interclasista. La acción de los servicios de inteligencia se
pone de manifiesto en los siguientes párrafos:
Pueblo Canario
Unido fue la brecha hacia la autodeterminación como decía el slogan. En la
medida que, efectivamente, empezó a ser una de las brechas o la brecha, el
enemigo se metió por dentro de mala forma, aprovecho las posibles
contradicciones que podía haber en el PCC para dinamitar PCU. Fue un
planteamiento muy ingenuo el del PCC, como se demostraría luego. El enemigo
interviene, no es casualidad que a Cubillo le peguen las puñaladas tal día
como hoy y que en esos meses se desata una campaña de desprestigio personal a
niveles interiores del PCU. Y en cierta medida Fernando (Sagaseta) participó de esa campaña.
Cuando el
enfrentamiento en el PCC está clarísimo que es Gonzalo Angulo contra Ana Doreste y Carlos Suárez; Fernando opta por Gonzalo Angulo
porque, por lo menos, era comunista. Para el yo (Carlos Suárez- el latigo negro) había dejado de ser comunista. Por otra
parte, para los independentistas radicales como los Agustín Ferreras,
los Ernesto Lujan y Sergio Ibrahim, yo era comunista, había dejado de ser
nacionalista. Fue muy gracioso, ahora me cuentan porque reaccionaron contra mí.
Unos porque tenía un chalet que me había comprado en Tafira,
otros porque había dejado de ser comunista, otros porque me había quedado con
no se que dinero.
A
cada uno se le fue contando el argumento que quería escuchar. Y eso fue
totalmente predeterminado (por los servicios secretos),
no solamente contra Carlos Suárez, sino contra todo el movimiento nacionalista
que se estaba montando con lo de Cubillo, el acuerdo pesquero con Marruecos y
el éxito electoral del PCU.
Existía
toda una estrategia contra la UPC. El enemigo tiene elementos para detectar la
marcha social de una comunidad (….) La simpatía (del pueblo)
hacia la UPC era evidente (…)
Visto lo visto, ingenuidades las
mínimas.