SOBRE “EL REPELENTE HABLAR CANARIÓN EN LA TV

 

Rafael Delgado

Me voy a referir a un artículo escrito por D. Francisco Ayala que bajo el título de “El repelente hablar canarión en la TV” publicado  el pasado día 5 en el periódico El Día.[1]

La verdad es que aún queriendo ser benévolo con una persona, Don Francisco Ayala, tengo que expresar y expresarle mi profunda repulsa por el menosprecio que demuestra en su artículo por el habla “canarión”. Evidentemente los canarios, como pueblo conquistado por las hordas españolas,  tuvieron que aprender una lengua extranjera: la castellana, para poder sobrevivir y adaptarse a la nueva situación colonial. Creo que no hace falta decir que el aprendizaje no fue del todo ni completo ni perfecto, por razones obvias. Sobre una raíz bereber, el  nuevo lenguaje basado en arcaísmos castellanos, hasta hoy presente, lleno de portuguesismos y otros diversos factores que no voy a citar por no venir al caso, ha llegado a nuestros días con una fonética y dicción por lógica distanciada de los castellanos,  perfección no alcanzada como por lo visto a Don Francisco Ayala le hubiese gustado haber sido.

No voy a entrar en academicismos, porque por una parte su artículo no es merecedor de ello y para el caso, tenemos el libro de D. Manuel Alvar “Niveles socio-culturales en el habla de Las Palmas de Gran Canaria”.

Así las cosas, a Don Francisco Ayala, que tiene la virtud, entre otras, supongo, el de tener un fino oído y le molesta el hablar canarión, por repelente, antipático y repulsivo, su punto de oído está en que su argumentación es ni más ni menos que la de un castrado, que al querer igualarse y asimilarse al conquistador y colonizador, por lo que se desprende de su “media columna”, se sometió a un tratamiento, aparte del psicológico,  basado en pasarse la escofina por todo el sistema (proceso) de fonación: faringe, laringe, cuerdas vocales, paladar, lengua, dientes y labios, así como  colgarse el diapasón de las orejas… llegando a ese estadio mental en la que la fonética castellana es sinónimo de ilustrado.

Por desgracia, aquí también tenemos “canariones” (apelativo que usted utiliza de connotación anti-canaria) ejemplares que trabajan en los medios de comunicación hablados, que se han sometido al mismo tratamiento al que el Sr. Ayala gustosamente se doblegó para regocijo de sus jefes y oyentes asimilados.

Evidentemente la endofobia sigue haciendo estragos, pero como dijo José Martí : “Nuestro vino es amargo, pero es nuestro vino”.

D. Francisco Ayala no se merece que malgaste mi tiempo en rellenar una “media columna”, con una “cuarta”, está bien servido.

[1]El repelente hablar canarión en la TV