LA
RESPONSABILIDAD DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES
Mafersa
A los
políticos se les llena la boca hablando de Participación Ciudadana, pero toman
sus decisiones, no ya sólo de espalda a la ciudadanía, sino en contra de la
opinión mayoritaria de ésta.
Ejemplos tenemos muchos, el más reciente: la descatalogación de muchísimas especies protegidas de la
biodiversidad canaria, y todo ello para construir, como no se ocultan para
confirmarlo, el Macro Puerto de Granadilla, descatalogándo
a los sebadales, único impedimento legal, para
apretar el acelerador de su construcción. Por cierto, este otro proyecto
también se intenta llevar a cabo en contra de la voluntad mayoritaria del
pueblo canario, como lo fue antes la solicitud de la paralización de la
construcción de más camas hoteleras, pues, al contrario de lo que dice la
canción, no hay gente para tanta cama.
Los sectores sociales canarios tenemos que ser
conscientes de nuestro poder de movilización y de cambio, así como de la
responsabilidad moral que pesa sobre nuestras espaldas de sustituir el modelo
económico y de gobierno de nuestras islas, y de participar, con nuestra cuota
proporcional, en el cambio de la injusta sociedad actual por otra más justa y
de distribución de la riqueza más equitativa.
Estamos viendo todos los días como se potencia la
privatización “externalización”, eufemísticamente, de los Servicios Públicos,
sobre todo la Sanidad, donde pronto, además, nos impondrán el copago con la
aportación de alguna cuota cada vez que vayamos al médico de la Seguridad
Social.
Estamos sufriendo actualmente un paro atroz en todo el
mundo, y más en nuestras islas; se dispone de la congelación de las pensiones,
del recorte de los salarios de los funcionarios, del recorte de la Ley de la
Dependencia, y muy pronto, la reforma laboral. Y ¿Es que nosotros, los
movimientos sociales, no tenemos nada que decir con respecto a esto? ¿Vamos a
permanecer impasibles ante estos hechos? Y, ¿Que ha pasado con los sindicatos? ¿A
cuantos millones de parados tenemos que llegar para lanzarnos TODOS a la calle?
El proceso del cambio ya está en marcha y es imparable. El sujeto del cambio es
la Humanidad entera, y nosotros, los movimientos sociales hoy, aquí y ahora,
tenemos que decidir si queremos ser los protagonistas de ese cambio, y si fuese
así, como no pongo en duda, tenemos que aglutinarnos en torno a los siguientes
asuntos:
1. El Apoyo a la Economía Productiva contra la
especulativa: Es significativo que de las 100 empresas que más beneficios
obtuvieron en 2009, las 30 primeras fueron Bancos, que no producen nada, sino
especula con el dinero de los ciudadanos, esto es: con el dinero de todos
nosotros, y que se han convertido en el verdadero cuarto poder: EL PODER
FINANCIERO
2. La globalización neoliberal ha facilitado la
internacionalización de las finanzas gracias al desarrollo tecnológico, que ha
permitido el sueño dorado del capital: moverse sin ningún límite temporal y
espacial, dando lugar a la financiarización de la
economía mundial. Es por eso que es imprescindible la implantación de un
Impuesto Mundial a las Transacciones Financieras Especulativas: la creación de
la Tasa Tobin.
3. Creación y desarrollo de una Banca Ética así como
de una Banca Pública Estatal, para que no suceda lo que ahora, que el gobierno
ha dejado miles de millones de euros a los Bancos y éstos no los han trasladado
a las empresas y ciudadanos, colapsando la industria, el comercio y los
servicios en general, esto es, a las grandes, medianas y pequeñas empresas,
mientras que las grandísimas ganan más que nunca y, por supuesto, la Supresión
de los Paraísos Fiscales, verdaderos almacenes del dinero ilícito del comercio
de la droga, de la prostitución y del tráfico de armas.
4. Tenemos que ser respetuosos con nuestra Madre
Tierra: ¡El Mundo no aguanta más!, No olvidemos que el sistema de producción de
energía en nuestras islas, precisamente por ser un territorio fraccionado,
impone la existencia de un sistema de producción en cada una de ellas, que
actualmente se realiza quemando combustibles fósiles, que producen CO2,
principal gas de efecto invernadero, por la cantidad de toneladas vertidas a la
atmósfera, del que nuestra islas es uno de los principales productores de la
Unión Europea. Una manera de dominar los países es controlando la producción de
petróleo, y si hay que declarar una guerra, como hemos visto, pues se declara,
aunque cueste cientos de miles de víctimas inocentes, la mayoría civiles,
mujeres y niños. Mientras seamos petroleodependientes
seremos dependientes: del Estado, con sus subvenciones, de los países que
controlan el petróleo y de los países productores, sujetos a los vaivenes de la
política económica internacional, de bloques y culturas. Políticamente no
quieren que seamos energéticamente independientes, pues eso, piensan, daría
pié, a que pudiéramos ser algún día, independientes políticamente. No olvidemos
que tenemos el privilegio de vivir en una tierra con las condiciones más
favorables para el desarrollo y aprovechamiento de las energías renovables, con
muchísimas horas de insolación y vientos fuertes y constantes en algunas zonas
de nuestras islas, sin embargo, sólo producimos el 2% de nuestras necesidades
energéticas por medio de las renovables, cuando podemos ser, pese a lo que
dicen los medios “oficiales”, no solo autosuficientes, sino exportar energía
por medio del hidrógeno, como afirmó la primera autoridad mundial en este tipo
de vector energético, el Doctor Jeremy Rifkin, el año pasado, en una
conferencia en la comarca del Sureste de Gran Canaria.
5. Debemos trabajar por conseguir la imprescindible
soberanía alimentaria para nuestro archipiélago, precisamente por eso, por que somos
islas.
6. Es nuestra obligación, como colectivos implicados
en el cambio de esta sociedad, romper el enfrentamiento entre las culturas por
medio del establecimiento de valores éticos universales.
NO BASTA CON QUE PENSEMOS GLOBALMENTE Y ACTUEMOS
LOCALMENTE, HAY QUE AÑADIR A LA FRASE LA PALABRA ¡YA!, ACTUEMOS ¡AHORA!, QUE
AÚN PODEMOS, PORQUE MÁS TARDE ESTAREMOS TODOS CAUTIVOS POR UNA U OTRA RAZÓN.
¡OTRA
CANARIAS ES POSIBLE! ¡OTRO MUNDO ES POSIBLE!