LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA FRENTE A LAS
AMENAZAS QUE LE ACOSAN
Andrés García Montes *
No deja de ser solo
un buen deseo el creer que se pueden hacer grandes transformaciones en lo
social, político, económico y cultural, de un país en forma pacífica, pues los
revolucionarios queremos y amamos la paz, pero escapa a nuestro propósito y
control la violencia de las castas dirigentes y sus socios exteriores, cuyos
intereses y apetencias se ven perjudicados, menos si observamos la correlación
de fuerzas que caracterizan al mundo de nuestros días, tanto en el campo
interno como en el externo, esto se torna más evidente cuando arriba de la
maraña de intereses que toca, el fenómeno acontece en un país que posee grandes
recursos, algunos muy estratégicos y en este momento histórico de crisis
energética hace indispensable controlar el petróleo y el gas a poderosos
intereses para asegurar la hegemonía y el poder, amén de apoderarse de la
gigantesca riqueza que representa unas reservas de más de 300 mil millones de
barriles de petróleo y billones de pies cúbicos de gas, más otras importantes
reservas de hierro, bauxita, aluminio, oro, plata y otros metales, madera,
abundantes tierras y mucha agua, entre otros recursos con que la naturaleza
dotó a este hermoso país.
Como si fuese poco
lo señalado, el proceso de desarrollo histórico le ha asignado un papel
preponderante a la sociedad venezolana en el proceso evolutivo de la sociedad
humana, en el período histórico que nos toca vivir. En efecto, en los más de 30
años de Guerra Fría, las salvajes represiones desatadas por los vencedores de
la II Guerra Mundial autodenominados “Democracias Occidentales” y bajo la
máscara de la libertad, democracia, práctica y defensa de los derechos humanos,
obstruyó y desarticuló en el ámbito mundial, con especial énfasis en América
Latina, el que se organizaran y desarrollaran las estructuras progresistas,
bajo las banderas de la lucha anticomunista. A esa obstrucción y deficiente
organización y crecimiento de esas fuerzas progresistas le sucedió un golpe más
que devastador, contundente, para comienzos de la década de los noventa del
pasado siglo, el Bloque Socialista, que mantenía un equilibrio en el poder
internacional, entró en crisis y desaparece con la disolución de la Unión
Soviética. Este hecho generó una verdadera desbandada en el ámbito mundial de
las fuerzas progresistas, cuya crisis aún perdura, lo que generó que la Derecha
cantara victoria y pregonara el fin de la historia, pretendiendo imponer que a
lo máximo a que podía aspirar la sociedad humana en organización social,
política, económica y cultural, era el Sistema Social Capitalista. Embriagados
por su contundente triunfo, confundieron la guerra con una batalla y comenzaron
a trazar políticas dirigidas a la centralización acelerada del capital, sus
abiertas agallas no conocen límites ni fronteras con cuya actitud han
adelantado la caída del sistema en la crisis que hoy padecemos.
Pero volvamos
atrás, pasaron unos 8 ó 9 años después de la disolución de
Una de las
políticas diseñadas por los que se creían triunfadores, dirigidas a centralizar
el capital, fue la privatización de los bienes de los pueblos, administrados
por los respectivos estados, para lo cual creaban las condiciones críticas
adecuadas, para comprarlo a precio de gallina flaca y preparar el ambiente para
que los pueblos aceptaran la transacción pacíficamente.
Ningún pueblo a
escala mundial dio una respuesta a esas pretensiones como lo hizo el pueblo
venezolano en febrero del año 1989, cuando en una movilización espontánea hizo
sentir su protesta, bestialmente reprimida, donde el gobierno habla de unos 300
muertos, mientras serias estimaciones hablan de entre 3 y 5 mil muertos. Este
hecho pasó a la Historia con el nombre de “El Caracazo”,
es lamentable que el principal responsable de esta monstruosidad vaya a morir
en el exilio de muerte natural, lo mismo que otros responsables, me refiero al
presidente Carlos Andrés Pérez y otros represores que ejecutaron sus órdenes.
Este hecho junto a
otros como contrariar las políticas de
El Dr. Caldera pone
en práctica un proceso de pacificación y libera a los comprometidos. En las
elecciones de 1998, el candidato Hugo Chávez gana las elecciones con holgura,
tomando la presidencia en febrero de 1999, poniendo en práctica, tal como había
prometido, una política nacionalista de defensa y rescate de la soberanía
nacional, tratando de romper la fuerte dependencia de Estados Unidos que los
gobiernos adeco-copeyano habían establecido desde la caída de la dictadura del
General Marcos Pérez Jiménez (enero, 1958).
Pronto las castas
dirigentes con sus aliados de siempre, los Estados Unidos de América mostraron
su disgusto y comenzó la conspiración y en abril del 2002 amparados en el
sector más reaccionario del ejército, dan un golpe de Estado, cierran los
medios de comunicación adeptos al gobierno y pregonan que Chávez renunció,
leyendo y releyendo una supuesta renuncia del Presidente. La parte del ejército
leal y el pueblo venezolano confundidos, quedaron paralizados, mientras los
golpistas mantenían preso al presidente e instalaron un gobierno de facto
presidido por el Presidente de Fedecámaras, organismo que agrupa a la oligarquía
nacional.
Uno de los soldados
que custodiaba al depuesto presidente,
después de llamarle mi comandante y ponerse a sus órdenes, sacó un papel
escrito y firmado por Chávez donde desmentía su renuncia, dicho documento llegó
a las manos de una hija de Chávez quien logró ponerse en contacto con Fidel
Castro y desde Cuba se desmintió la versión de los golpistas, ratificado por
algunos medios venezolanos que poco después pudieron romper el silencio que le
habían impuesto. La reacción pueblo-ejército fue no sólo mancomunada sino
inmediata y el país quedó encadenado por gigantescas manifestaciones y
movimientos militares, en pocas horas, se hablaba de más de un millón de
personas concentradas en las inmediaciones de Miraflores en
Esta cadena de
hechos ha generado que los revolucionarios en el ámbito mundial tengan su
atención puesta en Venezuela y el proceso evolutivo de la Revolución Bolivariana,
quien, a pesar del acosamiento y las pérdidas señaladas, ha ido avanzando en
numerosos aspectos, tales como: el desempleo se ha recudido a un 7 por ciento,
la pobreza crítica de un 40% ha caído a un 7,6%, el consumo de alimentos se ha
incrementado en más de un 15 por ciento.
No puedo dejar sin
nombrar los aspectos internacionales que ha promovido y logrado la revolución
bolivariana y que la propaganda reaccionaria mundial oculta y tergiversa, pues
en esto radica la parte más importante en la estrategia de la lucha por alcanzar
la libertad y la soberanía del colonialismo, que con nuevo ropaje sustituyó al
coloniaje español en el Siglo XIX. El Libertador Simón Bolívar tuvo muy claro,
y en ese sentido orientó su lucha, que lo único que garantizaba la libertad de
la América Hispana de que España u otras potencias coloniales volvieran a
colonizar la región, era formar un gran país que pudiera conformar una potencia
que se hiciera respetar. No se equivocó este visionario, y si bien los ingleses
ayudaron al ejército independentista, eso no obedeció al amor a la libertad,
ello fue porque el Imperio Inglés quería conquistar la hegemonía mundial y para
ello había que enterrar el Imperio Español y de paso vengaba la ayuda que
España le dio a los norteamericanos en lograr su independencia en el Siglo
XVIII. Así, fueron los ingleses y los norteamericanos, en contubernio con las
oligarquías locales, los que enterraron el sueño de Bolívar y fraccionaron lo
que debió, según Bolívar, ser una gran potencia, en más de 15 países donde
primero y por corto tiempo, impuso su hegemonía el Imperio Británico, para
después convertirlo en su patrio trasero el Imperio Norteamericano, el que se
ha encargado de mantener la región, no obstante de sus abundantes recursos, en
el atraso y el subdesarrollo hasta nuestros días. Esto es una realidad que ni
el más miope y torpe se atreve a negar, sólo los enfermos que han perdido la
capacidad de pensar y analizar, más los interesados, se atreven a negar o
desconocer.
La realidad por la
que luchó Bolívar tiene plena y absoluta vigencia en nuestros días y el gran
líder que carga sobre sus hombros la responsabilidad histórica de dirigir la
Revolución Bolivariana, al igual que El Libertador, tiene muy claro que el
progreso, la libertad y el desarrollo de la América Latina pasa
indefectiblemente por la unión y formación de un frente de los países que
conforman la América latina. Los importantes logros en este terreno de
En lo dicho queda
reflejado una realidad imposible de ignorar para el que razone y analice el
problema con el más elemental sentido crítico, tomando en cuenta lo que ha sido
una constante histórica, el imperialismo mundial y con mayor énfasis el
estadounidense en América Latina, no tolera la actitud soberana de los pueblos
y menos cuando ésta amenaza con extenderse. La disidencia, según su hegemonía,
es un muy mal ejemplo que debe ser castigado con la mayor severidad, para que
sirva de mensaje de advertencia, este es más urgente cuando se trata de
rebeldes, donde la naturaleza les ha premiado con gran cantidad de recursos
naturales como es el caso de la América del Sur.
Que Venezuela y su
ejemplar proceso de desarrollo encabeza la lista de
los posibles países a agredir con su excepcional líder, lo denota muy bien la
convocada movilización de la Derecha Internacional con el lema “no más Chávez” y que, a pesar del apoyo
del neofascismo europeo y el financiamiento del Departamento de Estado, sufrió
un serio revés.
El conocido
intelectual venezolano Luís Brito hace algún tiempo ya advertía: “todo país con hidrocarburos tiene una guerra
en su futuro” este destacado escritor también ha venido advirtiendo: “el plan maestro de Estados Unidos es atizar
un conflicto entre Colombia y Venezuela para quedarse con las ruinas de ambas”.
Aunque se trata de
ocultar y se pretende hacer creer que la crisis del sistema es algo pasajero,
la verdad es que estamos, guste o no, ante una realidad provocada por lo que ha
sido quizá la principal contradicción del Capitalismo, la crisis de
superproducción que mucho tuvo que ver con las dos Guerras mundiales hasta el
punto de llegar a afirmarse que el sistema no conoce otro medio para resolver
esas crisis sino la guerra. Los grandes avances tecnológicos y las terroríficas
armas termonucleares han hecho imposible las guerras del tipo de las mundiales
y han impuesto las guerras locales, Vietnam, Corea Afganistán, Irak, entre
otras, es buen ejemplo de esa realidad, los intereses de uno de los grandes
consorcios que forman el Imperio así lo indica, me refiero al complejo
financiero-militar-industrial, como principal consorcio que domina la dirección
del Imperio y su interés en producir y vender armas, para lo cual hay que
fabricar guerras o ambientes guerreristas.
Todo indica que el
Imperio Yanqui respaldado por la Derecha Mundial estiman que no se pueden dar
el lujo de dejarle las manos libres a la Revolución Bolivariana y su peligroso
líder que siguen sumando influencia y simpatizantes, tal como lo denotan las
cínicas y frecuentes declaraciones, tanto de ellos como de sus serviles, en
este caso el gobierno colombiano cuya oligarquía depende de los Estados Unidos,
como bien lo define el servilismo más degradante y denigrante que se pueda
imaginar, como lo indica el firmar convenios
en los cuales la justicia colombiana renuncia a enjuiciar o sentenciar a
cualquier gringo cometa el delito que sea, le permiten que instalen 7 bases y,
no conformen con ello, están autorizados a utilizar las bases de cualquier
género que posea el gobierno colombiano en su territorio, toda bajo la máscara
de la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo. En las circunstancias
descritas, ¿Qué interpretación puede hacer
La respuesta que
dio el gobierno colombiano a través de su presidente es de un cinismo inaudito,
acusa sentirse amenazado de guerra por Venezuela, dada las declaraciones y la
actitud del Presidente Chávez. Si nos atenemos a un principio del análisis
científico “nada ocurre por nada”,
una de las lecturas más factibles que puede hacerse de esta delicada situación
es que el imperio le está imponiendo a Colombia un enfrentamiento con Venezuela
con todo el apoyo de su imponente aparataje, y se está preparando el camino
para que el agresor pueda presentarse como agredido y poder gritar y
presentarse como víctima y alegar que no le dejan otro camino que defenderse y
de paso pedir ayuda a sus amigos, en este caso los Estados Unidos de América (EUA), y así presentar como normal y natural lo que será una
ruin y cobarde agresión de Colombia y Estados Unidos.
El pasado 9 de
enero, ya el Presidente Chávez ha denunciado que en la semana que concluye
09-01-2010 aviones norteamericanos desde la vecina Isla de Curazao, colonia
holandesa donde el Imperialismo tiene una base, ya se había violado el espacio
aéreo venezolano unas 3 veces. Los cínicos gringos han salido a desmentirlo
frente a las pruebas que presenta el gobierno venezolano con los videos que
identifican al avión y las conversaciones de un piloto gringo con la torre de
control y los pilotos venezolanos que le interceptaron.
Lo menos que
podemos decir de estos acontecimientos en pleno desarrollo, es que es una
situación altamente preocupante, que es necesario que los amantes del progreso
y los amigos de
* Sociólogo
- analista político. Venezuela
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