Revoluciones musulmanas, nuevo Mayo del 68
Antonio
Cubillo Ferreira *
En los archivos del
Partido Comunista ruso, hay una carta firmada del fundador del Partido
Socialista italiano, Gramsci (1891/1937), enviada a Lenin en los años 17 o 18,
donde decía que en Italia él había formado una gran revolucionario trabajador
que sería el futuro líder del socialismo en Italia y se lo recomendaba a Lenin
y este gran luchador se llamaba, Benito Mussolini.
Todos los lectores
saben que Gramsci se equivocó completamente y nunca pudo imaginar los crímenes
que llegó a cometer su protegido, que acabó metiéndolo en la cárcel, donde
murió. Los dirigentes de la Internacional Socialista que han apoyado al
dictador beduino de Libia Khadafi, que en estos momentos masacra y asesina a los
habitantes libios que no comulgan con é, deberían acordarse del error de
Gramsci y dejar de apoyar a un régimen que masacra a sus habitantes, que se han
levantado hartos de tanto engaño y de que las riquezas inmensas del país se
encuentren en manos del clan Khadafi y de sus hijos, como ha sucedido en Túnez
y Egipto, en Yemen y Siria, donde los actuales dictadores, amigos de El Khadafi,
resisten aún asesinando a la población civil como hace el beduino libio, ante
la indiferencia internacional que no son capaces de romper relaciones con los
regímenes de Yemen y Siria, donde han muerto cientos de manifestantes en estos
días.
Ya sabemos que la
Internacional Socialista se ha vuelto a equivocar y sus líderes se han dedicado
a recibirlo con abrazos y parabienes porque saben que los dineros libios sirven
para comprar materiales como bombas de racimo en España para asesinar a la
población civil o para enviar navíos llenos de petróleo a sus países o
comprar voluntades o hacer desaparecer una organización como era la OUA, cuyo
fin era acabar de descolonizar el continente africano, porque mientras existiese
esta organización, se seguiría hablando de las colonias españolas y francesas
en África, Islas Canarias, territorios en Marruecos de ciudades ocupadas como
Ceuta y Melilla, las islas Chafarinas y la Isla francesa de la Reunión o de la
división del archipiélago de las Comores.
El dinero del régimen
pro árabe de Trípoli servía para acallar los crímenes que hacía el dictador
beduino de las tribus de Beni Hillal y Beni Hassan, que ocuparon Libia en el
siglos XII, llegando hasta el Río de Oro y fueron acabando y liquidando a todas
aquellas tribus autóctonas que hablaban el berber, porque eran los auténticos
habitantes lebus de la Numidia histórica y del Sahara. En estos días se habla
mucho de la resistencia en el este de Libia y se olvidan los crímenes y los
bombardeos de las tribus imazighen o berberes del oeste, junto a la frontera
tunecina, de la zona del Djebel Nefussa, que se han resistido siempre a la
lengua árabe y a la arabización como muchas tribus Tuareg, y los habitantes de
Nalut y Wazin en el oeste del país, así como pequeñas ciudades o pueblos como
Gheryan, Qalâa, Tekla Yefren, Zentan, Jadu, Kabaw, y otros.
Médicos Sin Fronteras
y Amnistía Internacional denuncian todos los días los asesinatos de la familia
Khadafi contra la población civil, mientras el dirigente del Consejo Nacional,
cifra los muertos en unos 10.000 y 50.000 heridos. Por otro lado el expresidente
español Aznar, administrador de sus bienes y riquezas en España, se dedica a
elogiar a su amigo Khadafi en Nueva York, dentro de su Fundación FAES, hecha
con dinero libio y se dedica a decir que es un "amigo de Occidente",
aunque es "un amigo extravagante y extraño", y habló en su
conferencia de la actual política del gobierno USA al "respaldar a los
rebeldes libios sin saber quiénes son los rebeldes".
El expresidente Aznar
apoyó en su tiempo al coronel beduino, cuando supo que una delegación del
MPAIAC estuvo en El Cairo en 1990, en una reunión de la OUA, para estructurar
la ayuda y el apoyo que iba a recibir nuestro Movimiento de Liberación
Africano, para descolonizar las Islas Canarias. Las tramitaciones duraron varios
años, porque mientras siguiera existiendo la OUA tal cual como se creó tendría
que ayudar a la liberación de los territorios africanos aún en manos de los
colonialistas españoles y franceses.
Aznar y las fábricas
españolas de armas se comprometían a enviar a Libia todo tipo de municiones y
material ligero de guerra así como las famosas bombas de racimo españolas,
conocidas en África por los efectos devastadores que hacían entre las
poblaciones civiles. La cuestión era que España estaba muy interesada por la
desaparición de las estructuras del Comité de Liberación de la OUA en
Tanzania, que iba a ayudar al MPAIAC y a preconizar un movimientos en la Isla
francesa de la Reunión y a apoyar el régimen marroquí en sus justas y legítimas
reivindicaciones contra las ciudades ocupadas en Ceuta, Melilla, islas
Chafarinas, islotes de Vélez de la Frontera y Alhucemas.
Los socialistas españoles
estaban también de acuerdo con todas estas gestiones y los franceses mientras,
tocaban a sus gobiernos títeres africanos para que entre todos acabaran con la
OUA de 1963 y fabricase una Unidad Africana, copia de la Unión Europea, es
decir una organización descafeinada que olvidase que el continente africano
seguía sin descolonizar. Tenemos que señalar que en esta maniobra participó,
con su silencio, la República Árabe Saharui, que fue contactada por su gran
amigo español, Felipe González, para que no hablase de las Islas Canarias ni
las demás colonias en las reuniones de la OUA.
Esto se llevó a cabo
en 1999, en Trípoli, y se liquidó descaradamente la OUA y el proceso de
descolonización con la ayuda y el apoyo del gobierno libio. No es de extrañar
que los miles de millones de dólares que El Khadafi poseía en España iban a
ser administrados por el Sr. Aznar, que así podía pagar a sus colaboradores y
a los que fabricaba escritos a sueldo contra el MPAIAC, que le ayudaban a luchar
contra los independentistas canarios, y sobre todo del MPAIAC y CNC.
El partido de Felipe
González, PSOE, en el 2007, cuando el dictador beduino de Trípoli se dio
cuenta de que la población libia podía sublevarse en cualquier momento contra
su régimen dictatorial, se presentó en Trípoli o en su embajada en Madrid
para ofrecer sus famosas bombas de racimo contra la población civil, pues España
tenía grandes stocks de estas armas mortíferas contra poblaciones civiles
indefensas, y qué mejor lugar que Libia para adquirirlas. El gobierno libio,
que ya tenía intención de acabar con las poblaciones civiles que se resistían
a sus campañas de arabización o que protestaban porque los dineros del petróleo
y del gas libio iban a los bancos extranjeros a las cuentas de los hijos del
dictador beduino, compró todas las bombas que tenía la corona española en sus
fábricas modelo MAT- 120, del fabricante español Intalaza S. A. y millones de
balas de corto y largo calibre, ante el silencio de la prensa y radios españolas.
Ya se sabía que la
prensa española no habló nunca del escandaloso tráfico de armas que durante años
llevó a cabo el gobierno de Felipe González de cuando la guerra Irán-Irak,
donde se emplearon los puertos canarios para disfrazar todos los buques que
iban, unos para Irán y otros para Irak, con armas y explosivos españoles y que
en los puertos canarios se les cambiaban el nombre y el destino para que uno
fuera a Irak y otro a Irán. En el periódico "El Día" publicamos
varios artículos con todo detalle de este tráfico, y lo que significó el
palacio de La Mareta, en Lanzarote, para pagar comisiones; y cómo el delegado
del gobierno en Las Palmas de
El CNC está en
contacto con refugiados de las poblaciones del oeste o imazighen libios, que se
están adentrando en las zonas berberes de Túnez, región de Tatawin, donde se
están creando campos de refugiados para mujeres y niños, los cuales cuentan,
las violaciones, envenenamiento de pozos y acequias por parte de los mercenarios
contratados por la familia Khedafi, así como violaciones de mujeres y niños.
En la ciudad reconquistada por los mercenarios de los hijos del Khafafi, Zawiya,
hace un mes, todo fue arrasado para dar un ejemplo y la represión fue del tipo
del de las tropas italianas de Mussolini que invadieron Libia.
Actualmente se va
conociendo la cantidad de mercenarios que están actuando en Libia a las órdenes
del clan Khadafi. Según el periódico popular ruso Komsomolskaïa Pravda, los
Khadafi han contrAtado centenares de mercenarios de Bielorusia, antiguos
miembros de la 334 Unidad de élite de Bielorusia, que son pagados muy bien por
el régimen de Trípioli.
Uno de esos mercenarios
contactado por el citado periódico dicen que son pagados a 3.000 dólares
mensuales y dijo que ya había muchos centenares de ellos en Libia y muchos de
ellos tienen experiencia de cuando dichas tropas estuvieron en Afganistan
combatiendo con los rusos.
Hay muchos miles de
mercenarios detectados viniendo del Tchad, Níger, Malí, Sudan, Nigeria y del
Congo. El periódico The Telegraf, en una crónica del pasado día 20, de Con
Coughlin, denuncia la existencia de grupos de mercenarios saharauis con
pasaporte argelino, con contratos de 10.000 dólares por dos meses, que han sido
detenidos y se encuentran en la cárcel de Benghazi. Esto se sabía hace una
semana, lo que ha provocado una declaración oficial del ministro de Asuntos
Exteriores de Argelia diciendo que su país no ha enviado tropas en apoyo del
Khadafi, pero es que los saharauis poseen todos pasaporte argelino y no han
comunicado al gobierno argelino que se iban a combatir de mercenarios con las
tropas del dictador.
Esperamos que el
FPolisario aclare o desmienta esta cuestión tan desagradable, que va a crear
graves problemas en la región y en la opinión internacional e interna
argelina, a no ser que sean desertores del FPolisario que se han ido a Libia sin
permiso, aunque se sabe la ayuda económica que aporta actualmente el gobierno
del dictador libio a la RASD.
La situación en África
del Norte, sobre todo, y en diversos países musulmanes viene a ser un
movimiento revolucionario como lo que sucedió en Francia con el Mayo del 68 y
mucha gente todavía no se ha dado cuenta de que estos pueblos se han despertado
y reivindican pan, justicia y libertad, pues estamos en el siglo XXI y la gente
de estos pueblos ve las televisiones, oye las radios y viaja a los países ricos
y no comprende cómo sus propios países son explotados por dictadores que se
perpetúan en los cargos y se quedan con las riquezas del país y muchos quieren
dejar herederos del poder a sus hijos y familiares. Por ello hay que seguir y
observar estos movimientos revolucionarios que van a cambiar el mundo africano y
del Medio Oriente por medio de luchas en las calles, reprimidas salvajemente por
los dictadores árabes.
*
Presidente del Congreso Nacional de Canarias, (CNC), brazo político del
Movimiento de Liberación Africano, el MPAIAC
cnc@elguanche.net cubilloantonio@hotmail.com
Publicado
en el periódico El Día, 28-04-2011
Congreso
Nacional de Canarias