Rivero,
Soria, Adán Martín y… Loly Luzardo
Antonio Artiles
Mejías
Primero fue
acerca de su sobrina y ahora sobre su esposa, como no encuentran corrupción,
intentan atacar al presidente Rivero con acusaciones estúpidas.
Es filosofía
conocida y aceptada que nosotros somos nosotros mismos y nuestras
circunstancias, teniendo esto en cuenta no es de extrañar que nuestro
presidente D. Paulino Rivero, como maestro de escuela de pueblo, tenga un
respeto ancestral a los uniformados de verde, y se incline ante el venido de la
metrópoli porque lo considera un ser superior. Son estás circunstancias las que
explicarían porqué se vio envuelto en un lío con el asunto de su sobrina.
Hagamos un poco
de historia, cuando Soria quiso enchufar a su hermano Luis, no se lo pensó dos
veces, lo hizo Ministro (Consejero) de Industria, con la mirada puesta en el
reparto de la tarta de las energías renovables. Cuando Adán Martín quiso
enchufar a su compañera, la Sra. Pilar Parejo, creó dentro de la consejería de
Turismo un departamento llamado Promotur, que solapaba las funciones de otro ya
existente llamado Saturno, y colocó a su compañera al frente, sin sonrojo.
La Señora Mato,
que antes se sentaba a la derecha de Aznar y ahora se sienta a la izquierda de
Rejoy, sacó a su hermano de simple empleado bancario y lo llevó a ser
Presidente del Parlamento de Canarias. Actualmente lo ha catapultado a
europarlamentario, donde trabajará menos y ganará más.
Probablemente,
si Rajoy llega a ser presidente del Gobierno de España nombrará a su primo, ese
que no cree en el cambio climático, Ministro de Medio Ambiente.
Viendo todos los
antecedentes expuestos, resulta paradójico y exponencial que el Sr. Rivero se
conformara con intentar que su sobrina fuera policía municipal en lugar de
crear una nueva conserjería, nombrando a su sobrina, por ejemplo, Consejera de
Igualdad.
Para finalizar
¿Quién es Loly Luzardo? Es senadora por Lanzarote del
franquiciado PP y pocos la conocían hasta el día 10
de Mayo de 2010, en que en el Senado solicita que se instale un cuartelillo de
la Guardia Civil en la Graciosa. A partir de ahí se convierte en un paradigma
del colaboracionista, porqué podía haber pedido que la policía municipal de
Tegnise reforzara su presencia en la isla, con lo cual sacaría del paro a unos
cuantos jóvenes canarios, pero no, lo que pidió fue una mayor presión militar
en Canarias. Personas como esta son las que siempre han contribuido a
mantenernos esclavos, simples colonizados.
Todavía nos
queda la esperanza de que el Gobierno Central rechace esta medida, ya que el
PSOE votó en contra. Como es lógico, el PP apoyó también la medida e igualmente
lo hicieron CC, y el PNV. ¿Cómo es que los vascos se inmiscuyen en asuntos
internos de Canarias?
Parece que ahora
vamos a destruir el islote de la Graciosa. Tanto la Graciosa como la isla de
Lobos hay que preservarlas para el futuro, comencemos por prohibir vehículos a
motor en la Graciosa donde ya hay unos 300.