ROSA RODRÍGUEZ Y SORIA TIENEN RAZÓN

 

Antonio Artíles Mejias

 

 

     Tienen razón en lo de suprimir gastos en los nuevos presupuestos, lo que ocurre es que Canarias, al no ser un país libre, no está facultado para tomar ciertas medidas. Estas deberían ser suprimir las tres consejerías del PP. Hay dos españolas convertidas por el Partido Popular de España en Canarias en consejeras del Gobierno Canario.

 

     Una, la Sra. Merino,  está encargada de agricultura y ganadería y, al menos en Las Palmas, es conocida por su dedicación a terminar con cualquier vestigio de ganadería en el Norte de la Isla. Supongo que en el resto de las islas hará lo mismo, porque uno se imagina que las órdenes vienen de arriba. No movió un dedo cuando una parcela agrícola propiedad del Gobierno Canario fue convertida en solar para la construcción de una macrocárcel proyectada dentro del plan Afrikom  para la colonia canaria. Tampoco se involucró en defender los terrenos agrícolas, con fuente natural incluida, en el aeropuerto de los Rodeos.

 

     Esto te pasa canario por votar a partidos españoles que actúan defendiendo intereses espurios, que no son, desde luego, intereses canarios.

 

     Por otra parte, se subvencionan productos importados en lugar de proteger nuestra agricultura, ganadería e industria, claro que aquella es la mejor forma de acabar con esos capítulos económicos tan importantes para nuestra tierra. 

 

     La otra consejera española del P.P.,  Sra. Roldós, desde que tomó posesión como consejera de Sanidad se le conoce sólo por emprender la campaña de sustituir médicos canarios en cargos importantes por médicos de su tierra. Algo indignante y a la vez denigrante.

 

     Personalmente me produce vergüenza y un sentimiento de frustración ver gente española dirigiendo el Gobierno de nuestro país.

 

     La otra consejería del P.P. es la de turismo, que aunque la dirige una canaria, ha demostrado con creces su ineptitud, no sólo con tirar el dinero llevando cien jóvenes ociosos canarios a Islandia con todos los gastos pagados, sino que encima se trajo a cien jóvenes ociosos españoles a Canarias. Nadie se explica como puede esta Señora calificar de promoción esas actuaciones que nada pueden favorecer al turismo, sino que en realidad, simplemente, literalmente, lo que se hizo fue tirar el dinero, lo cual jamás se debe hacer y aún menos cuando hay tantas necesidades en otros departamentos del Gobierno.

 

Repito, es trágico que nuestra condición de colonia no nos permita tomar medidas propias.