El que se abstiene apoya lo que hay

 

Para mayo del próximo año 2011 el colonialismo tiene previsto volver a convocar elecciones autonómicas, cabildicias y municipales en una nueva representación de la farsa electoral o mejor del sainete, para dar la impresión de que este sistema es democrático y de  que vivimos en una sociedad libre de personas libres. Nada más lejos de la realidad.

 

La ley electoral está inspirada en la famosa ley D’Hondt que favorece a los partidos con mayor número de votos. En Canarias, por su estatus colonial, a los despropósitos de la citada ley hay que añadir los topes o barreras electorales que de forma descarada la misma ley recoge con ese mismo nombre y mediante los cuales es necesario obtener un treinta por ciento de los sufragios emitidos en cada isla para obtener representación parlamentaria, lo que a su vez da lugar a que como máximo existan tres partidos o coaliciones con representación por aquello de la matemática y es que treinta más treinta más treinta suman noventa y solo queda un margen del diez por ciento para llegar a cien, insuficiente para obtener representación. Se originó así el régimen del tripartito o mejor aún del dipartito: PPCOCA y PSOE (¿o PPSOE y COCA?). Nuestra participación electoral tiene como objetivo denunciar ante nuestro pueblo y ante los organismos y foros internacionales nuestra situación colonial.

 

Esta aberración antidemocrática es el argumentario que algunos detractores del sistema han enarbolado para justificar su incapacidad ante las urnas pidiendo la abstención, que ha contribuido a que los forajidos de la política campen a sus anchas, agravando la crisis crónica que desde la conquista asola nuestra sociedad y territorio, deteriorando la salud y la educación de la población con un sistema cada vez más privatizado, ninguneando el sistema investigador, empobreciendo a la población y arrasando los espacios naturales hasta tal límite que la Naturaleza ha emitido un SOS mediante el cambio climático.

 

Pese al  cúmulo de despropósitos nuestros paisanos y paisanas han comenzado a desbrozar el camino que inexorablemente nos conducirá a la Descolonización e Independencia de nuestra Nación uniendo nuestras fuerzas, las de todos y todas, incluso las de los que hace treinta años vislumbraban en sus análisis que la independencia es para todos y ahora contribuyen a nuestra división pidiendo una Canarias libre y anarquista, libre y socialista, libre y comunista, libre y cristiana o libre y musical (verídico), pues nadie sobra, incluidos nuestros antepasados, en esta odisea homérica, en esta titánica y heroica lucha canaria.

 

El colonialismo no va a cejar en su empeño por mantenernos esclavizados, encadenados y colonizados, para lo que su principal herramienta es la desunión. En nuestra división está su fuerza. Ya lo aplicó eficientemente el sanguinario, cruel, vil y mercenario Don Fernández de Lugo (era costumbre medieval poner el Don al apellido), “el adelantado”, cuando uno de sus subordinados intentó separar una luchada en la plaza de la Libertad (antes “del adelantado”) en la noble Awere (La Laguna) pensando que peleaban entre ellos, desconociendo que se trataba de un ejercicio de entrenamiento de guerrilleros y le ordenó el de Lugo: “déjalos…, déjalos que se peleen entre ellos”.

 

El colonialismo se hace omnipresente en cualquier convocatoria, en cualquier proceso por la Descolonización e Independencia. Cuando se convocó la manifestación unitaria con esa unánime consigna en la ciudad de Awere en Octubre de 2009 el colonialismo convocaba concentración en Anyashu n Chinet (S/C de Tenerife) mediante sus lacayos en apoyo a nuestra bandera. “Cosas veredes amigo Mariano”, que escribió el genial humorista Forges. La convocatoria por la Descolonización e Independencia de Canarias celebrada en la ciudad del Winiwuada n Tamarant (Las Palmas de Gran Canaria) en marzo de 2010, coincidiendo con el 24 aniversario del victorioso y heroico Referéndum en contra de la OTAN también contó con la “desinteresada” y esbirril colaboración de Ben Magec, colonialistas en acción, que en este caso hacían una urgente  convocatoria en las capitales de todas las islas en contra del famoso catálogo de especies desprotegidas. Como lo oyen. El mismo día y a la misma hora, como si el día no tuviera o tuviese 24 horas y el años 365 días (366 si es bisiesto).

 

Este año no iba a ser menos sino todo lo contrario, pues se convoca una concentración en Winiwuada y dos manisfestaciones en Chinet, una de ellas en Awere que usurpando la ya heroica consigna por la Descolonización e Independencia de Canarias añade otros adjetivos calificativos (¿o descalificativos?) y a cuyos convocantes les sugerimos la lectura, desde el aprecio, del magnífico e insuperado escrito de Lenin “La revolución socialista y el derecho de las naciones a la autodeterminación”[1], donde enumera y, lo que es más importante, prioriza, las contradicciones.

 

Y no es que con este párrafo estemos reclamando para nuestra colonia la aplicación de ese derecho, que, y aclaramos, procede entre naciones que se han unido voluntariamente. En el caso de pueblos sometidos violentamente, como es el caso de Canarias, cuya libertad fue arrebatada por España mediante el uso de las armas, lo que es pertinente es la Descolonización e Independencia.

 

Estas son solo algunas de las razones que nos llevan a la conclusión de que no debemos distraer nuestras fuerzas en ningún otro objetivo que no sea la lucha por la Descolonización e Independencia de Canarias, que no es poco. Hay muchos ejemplos en la historia que la avalan. Uno de ellos es la Guerra civil de los españoles. En el bando republicano todos querían ganar la Guerra, pero otros además querían hacer la revolución, que para algunos era implantar el comunismo, para otros el anarquismo, para otros el socialismo y al final ni república, ni lo uno, ni lo otro. Si se hubiesen concentrado en ganar la Guerra tal vez no la habría ganado el fascismo.

 

En nuestra modesta opinión este mismo análisis es el que explica que después de 514 años aún sigamos siendo una colonia de España, la más sufrida, la primera. Para no prolongar esta tragedia humana el camino, el primer objetivo, el único grito es el de la libertad mediante la Descolonización e Independencia de Canarias.

 

 

[1] La revolución socialista y el derecho de las naciones a la autodeterminación  [+]