¿Se consumará otra ilegalidad?

 

Cándido Quintana

 

    El viernes día 13 de febrero de 2009 será otro día negro para los anales de la historia de Tenerife, y lo será por el comienzo de lo que muchos conocemos por la barbarie de Granadilla, las obras de un puerto innecesario y tremendamente  devastador, que técnicamente no se sostiene. Una vez más, una obra de muy incierto futuro y de alto riesgo, se acomete en base a una política de hechos consumados, demasiado habitual en estas Islas. Una obra que no va a aportar nada bueno, que apenas creará empleo pero que sí destruirá. Una obra alejada del interés general, que no generará riqueza ni economía en momentos de profunda crisis y que detrae dinero público en momentos de penurias. Una obra que lo único que conseguirá es apropiarse y acabar, de forma irreversible, con el mayor y mejor conservado  ecosistema de Tenerife, dando otro varapalo a nuestro ya machacado Medio Ambiente.

 

    Y digo política de hechos consumados, a lo que algunos me responderán que no es cierto, que esa infraestructura ha cumplido todos los trámites, que ha sido el puerto más estudiado de Europa, que no es ilegal. El propio señor López Aguilar, que tanto recela de la corrupción y de la ilegalidad, en una conferencia impartida recientemente en la Universidad Laboral con numerosa asistencia, se refirió a ese puerto como legal, y esto, estando ya en total conocimiento de casi todo lo que subyace detrás del mismo. Sin duda, estamos ante una persona con un extenso bagaje de conocimientos sobre lo que es legal, no olvidemos su anterior cometido como Ministro de Justicia, pero si bien es cierto que estos conocimientos los hace patentes cuando, por ejemplo, habla de la Playa de Las Teresitas y de otras tramas y trampas, cuando su discurso aborda el proyecto del puerto de Granadilla, que tiene detrás más de lo mismo, pierde su habitual garra y vehemencia, como si políticamente estuviera mediatizado.

 

    La legalidad de ese proyecto, que vulnera la Legislación Europea en materia de Medio Ambiente, se la dio el visto bueno que emitió la Comisión Europea con fecha 6 de noviembre del año 2006. Pues bien, no debería obviar el Sr. López Aguilar, que esto se produjo porque la Comisión recibió informaciones del Gobierno de España, que hizo suyas las del de Canarias, de que no existía otro lugar en toda la Isla de Tenerife para hacer el puerto y que el de Santa Cruz era inadecuado y estaba congestionado, cuando realmente es más que adecuado y está sobradísimo y en franca recesión. Y no fue eso lo único, sino que, sorprendentemente, acompañaron una serie de argumentos que no se ajustaban a la verdad,  argumentos que él conoce, por lo que no se los voy a repetir. Es más que evidente para todos, y supongo que para don Juan Fernando también, que la mentira y la legalidad no van de la mano, por lo que ese visto bueno debe ser dejado sin efecto si se actúa con honestidad, lo que le convierte en un proyecto ILEGAL, sin ningún tipo de dudas.

 

    Por otro lado, ya hemos hablado de la Declaración de Impacto Ambiental y de su contenido, supongo que, a estas alturas, el Sr. López Aguilar ya habrá contrastado la información que contiene y se habrá sorprendido tanto como yo y como otros muchos conocedores del proyecto. Procede una nueva DIA, si queremos de verdad caminar por la senda correcta. La gota que ha colmado el vaso, es la reciente actuación de la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, con un informe de su Departamento de Biodiversidad del que se ha eliminado algún párrafo, iniciativa claramente dirigida a darle aparente legalidad, a la descatalogación de los Sebadales que resultarían afectados por la construcción de ese puerto. Don Juan Fernando, les hemos oído tachar de trampa a esta deleznable iniciativa,  aunque con vuestro clásico si pero no o no pero si, han acompañado su apoyo a esa infraestructura que, dicen, responde a los intereses de la Isla.  ¿Intereses de la Isla, Sr. López Aguilar? ¿No serán intereses de las mismas personas que usted dice que están detrás de todo?

 

     Juan Fernando le viene pidiendo al Pueblo que luche, que no admita situaciones de corrupción ni de injusticias, en esa última conferencia lo volvió a repetir. Pues bien, allí había un grupo de personas muy implicadas que están en esa línea, que dedican su tiempo a luchar de forma altruista contra todo eso, no sólo contra el puerto de Granadilla. Son muchas miles de personas que están cansadas de tanto atropello y que les vienen pidiendo ayuda sin respuesta positiva por su parte. Son personas que, por ejemplo, se concentraron hace un año en Las Teresitas, pidiendo la demolición del mamotreto cuando casi estaba naciendo, por cierto, el PSOE también estaba allí con sus clásicas ausencias. ¿Sabe lo que pasó, Sr. López Aguilar?, pues que el mamotreto, que invade el dominio público y la servidumbre, siguió creciendo y gastando dinero público, en una clara aplicación de la política de hechos consumados. Y esto, para poder alegar ahora que no procede su derribo después de tanto gasto. Esa misma política se está utilizando ahora en las obras del puerto, sucede que si el mamotreto se derriba, su lugar se recupera sin problemas, al contrario que en la virgen costa de Granadilla, donde se ocasionarán daños irrecuperables. Son más de diez años de lucha y los nervios están muy a flor de piel, es muy difícil evitar que los  desencantos afloren, como sucedió en algunos momentos del acto, personalmente le pido excusas. También, por todos los motivos expuestos, le agradecería su intervención ante el competente Ministerio de Fomento, para que ordene la SUSPENSIÓN CAUTELAR de las obras del  puerto de Granadilla y evitar así que esos daños irreversibles se hagan realidad, como algunos pretenden, así como esas tan usuales indemnizaciones, que ya parecen hasta premeditadas.