¿Se
consumará otra ilegalidad?
Cándido
Quintana
El viernes día 13 de febrero de 2009
será otro día negro para los anales de la historia de Tenerife, y lo será por
el comienzo de lo que muchos conocemos por la barbarie de Granadilla, las obras
de un puerto innecesario y tremendamente devastador, que técnicamente no se sostiene. Una
vez más, una obra de muy incierto futuro y de alto riesgo, se acomete en base a
una política de hechos consumados, demasiado habitual en estas Islas. Una obra
que no va a aportar nada bueno, que apenas creará empleo pero que sí destruirá.
Una obra alejada del interés general, que no generará riqueza ni economía en
momentos de profunda crisis y que detrae dinero público en momentos de
penurias. Una obra que lo único que conseguirá es apropiarse y acabar, de forma
irreversible, con el mayor y mejor conservado
ecosistema de Tenerife, dando otro varapalo a nuestro ya machacado Medio
Ambiente.
Y digo política de hechos consumados, a
lo que algunos me responderán que no es cierto, que esa infraestructura ha
cumplido todos los trámites, que ha sido el puerto más estudiado de Europa, que
no es ilegal. El propio señor López Aguilar, que tanto recela de la corrupción
y de la ilegalidad, en una conferencia impartida recientemente en
La legalidad de ese proyecto, que
vulnera
Por otro lado, ya hemos hablado de
Juan
Fernando le viene pidiendo al Pueblo que luche, que no admita situaciones de
corrupción ni de injusticias, en esa última conferencia lo volvió a repetir.
Pues bien, allí había un grupo de personas muy implicadas que están en esa
línea, que dedican su tiempo a luchar de forma altruista contra todo eso, no
sólo contra el puerto de Granadilla. Son muchas miles de personas que están
cansadas de tanto atropello y que les vienen pidiendo ayuda sin respuesta
positiva por su parte. Son personas que, por ejemplo, se concentraron hace un
año en Las Teresitas, pidiendo la demolición del mamotreto cuando casi estaba
naciendo, por cierto, el PSOE también estaba allí con sus clásicas ausencias.
¿Sabe lo que pasó, Sr. López Aguilar?, pues que el mamotreto, que invade el
dominio público y la servidumbre, siguió creciendo y gastando dinero público, en
una clara aplicación de la política de hechos consumados. Y esto, para poder alegar
ahora que no procede su derribo después de tanto gasto. Esa misma política se
está utilizando ahora en las obras del puerto, sucede que si el mamotreto se
derriba, su lugar se recupera sin problemas, al contrario que en la virgen
costa de Granadilla, donde se ocasionarán daños irrecuperables. Son más de diez
años de lucha y los nervios están muy a flor de piel, es muy difícil evitar que
los desencantos afloren, como sucedió en
algunos momentos del acto, personalmente le pido excusas. También, por todos
los motivos expuestos, le agradecería su intervención ante el competente
Ministerio de Fomento, para que ordene