EL SÍNDROME DEL LORO
Juan Fco. Díaz Palarea
Hoy, la ciudadanía del mundo mundial,
presenta acusadamente unos síntomas al que se le podrían denominar, síndrome del
loro, y que se manifiesta cuando las personas repiten, sin la correspondiente reflexión
o estudio, cualquier tipo de información
que les llega, y que el poder mediático transmite a través de la prensa
escrita, por los canales de televisión o radios, y por supuesto a través de la globalizada red de Internet.
En la actualidad el exceso de todo tipo de
información, que se recibe diariamente por tales medios de comunicación y
opinión, causan que el pasivo
destinatario de la misma, repita como si fuera un loro lo que oye o ve a diario
por tales medios, en donde pululan incluso junta letras que siguen a macha martillo
lo que les ordenan las empresas que les pagan, siguiendo intereses espurios,
actuando además como creadores de opinión, con su nefasta labor de dar informaciones
inveraces o medias verdades que son captadas o aprehendidas por el paciente-ciudadano
loro de turno, que inmediatamente las trasmite a las personas de su entrono, repitiéndolas
cual sonsonete.
Este estado de cosas y casos, es
coadyuvado por el sistema y sus cerebros pensantes, con la cooperación necesaria
de una clase política mundial parásita e inútil y, lo peor, corrupta, que
utiliza y maneja este poder mediático a su antojo que convierte a la mayoría de
los ciudadanos en auténticos zombis-loros. En el aspecto meramente político, es
de resaltar que muchos de estos ciudadanos, por otro lado acuden como si fueran
ganado a las llamadas o convocatorias electoraleras
manipuladas, o a donde se les reclame por este sistema perverso mercantilista
desarrollista, y lo peor resulta que
cuando le interesa al mismo, meten a la humanidad en guerras, no justificadas
pero lucrativas, para las multinacionales traficantes de armas y saqueadoras de
recursos naturales y riquezas de terceros países, que en nada han beneficiado
al común de los mortales. Todo lo contrario, y como ha pasado lamentablemente
en la historia, por estas u otras razones injustificables se han causado
lamentablemente cientos de millones de muertos. Hoy nuevamente se sigue en tal
execrable tarea, como en los casos de la
guerras de Irak o en Afganistán,
en donde las vidas humanas no valen nada, sino los instrumentos y maquinas de
matar, o el petróleo, gas, o las
materias primas, etcétera, de una Planeta Tierra, cuya biodiversidad además,
por ese afán desarrollista y especulador, se sigue destruyendo a pasos
agigantados.
Lamentable y desgraciadamente ha ocurrido en
la historia, el hecho cíclico de crisis económicas graves, que para mayor inri, han sido siempre causadas o provocadas (fuera de
demagogias) por los grandes amasadores de dineros y riquezas, que en su momento
han acaparado el poder político, económico o financiero en el mundo, y que han causado siempre
pobreza o paro en la mayoría de los pueblos, cuando no lamentablemente, como
dije antes, millones de muertes, mientras tal clase capitalista parásita y
especuladora, ha nadado, como ocurre también ahora, en el derroche y en la
abundancia.
Es claro entonces, que el ser humano ha
sido y seguramente por desgracia será para su Habitat
y para sus semejantes un peligro en si mismo, por mucho que hayan personas y
organizaciones concienzudas en que la
humanidad tiene que cambiar de rumbo, aumentar realmente (fuera de gestitos
para la galería o foto) la solidaridad entre todos y todas, y por supuesto
trabajar mas e incansablemente para que la paz y justicia social sea por fin un
valor respetado y protegido por todos los pueblos, así como el inapelable cuidado
del Planeta Tierra, de nuestro medio ambiente y de su biodiversidad. Pero
¡claro!, para ello debemos cambiar muchas cosas
y hacer por fin la revolución de las revoluciones, con un cambio de
ciento ochenta grados en muchas de nuestras conductas, para conseguir que se
tome conciencia en la ciudadanía, de que tenemos que ser actores no
espectadores pasivos y de que es absolutamente necesario un activismo real y
riguroso en los ciudadanos, que deben trabajar o luchar en todos los sectores
de la sociedad, para la necesaria consecución del cambio de sistema o de los
nefastos y actuales modelos económicos, sociales y políticos globales; empero, para
ello, tiene la ciudadanía mundial que empezar primero por curarse del síndrome
del loro.
En el Archipiélago Canario, a 19 de
septiembre de 2010.