Los santacruceros, sin mar
Francisco
Ayala *
Los desdichados
chicharreros, a los que, con todos los canarios, el señor Rodríguez Zapatero
nos multa con 500 euros más al año en forma de impuestos, tenemos que pasar en
este verano-otoño por una carencia que yo no recuerdo que haya ocurrido en
todos los años de mi vida y creo que en todo el tiempo anterior: la falta de
playas y de accesos al mar. Dicen que Santa Cruz fue un pueblo marinero. No sé
si los guanches ya tenían afición al mar, pero por el
mar llegaron a estas tierras porque aún no se habían inventado los aviones de
Iberia y de Air Europa. Pero, desde que el nefasto conquistador, inquisidor,
comerciante de esclavos y exterminador de indígenas don Alonso Fernández de
Lugo llegó a las playas de Añaza y allí estableció su
campamento, en torno a ese núcleo se formó la población que, indudablemente, se
orientó al mar, para ser un puerto en el futuro.
El Adelantado, quien,
para los guanches, debía ser el "Atrasado",
por sus métodos vandálicos, plantó en su campamento la cruz que aún se conserva
en la parroquia de la Concepción, para presumir de cristiano cuando vendía a
los guanches como esclavos y con los restantes
practicaba el "guanchicidio". Para atraer a
los indígenas empleaba la mentira y el engaño, práctica que era habitual en los
conquistadores, como hicieron el conquistador de Canaria, Juan de Vera, y doña
Beatriz de Bobadilla, esposa del conde Hernán Peraza, señor de La Gomera,
cuando prometieron el perdón para el pueblo gomero sublevado y, reunidos los
nativos en la iglesia de la Asunción, los hicieron salir del templo por la
llamada Puerta del Perdón, aún existente, y los llevaron a la Punta de la
Horca, sobre la bahía de San Sebastián, para arrojarlos desde la altura al
vacío.
Decía que los chicharreros
han sido privados de su mar. Primero, un vertido tóxico que, al parecer, no
saben de dónde procede, ha inutilizado la playa de Las Teresitas, única de la
ciudad, para el baño. Por temor a que la supuesta contaminación se haya
extendido, el litoral de Paso Alto y del Club Náutico de Tenerife igualmente permanecen cerrados y no hay acceso al agua salada. Como,
por incapacidad de los servicios jurídicos del Ayuntamiento de Santa Cruz, el
Parque Marítimo está cerrado a cal y canto desde hace meses, los que vivimos en
el Chicharro o nos bañamos en la ducha o vamos a Las Caletillas, o nos
echamos por encima el agua en cubos, pero dulce y no salada, o acudimos a la
piscina de agua tibia de La Laguna, si es que está abierta y se permite la
entrada, que ignoro cómo funciona ese invento, que viene a solucionar el
problema del baño de los nativos y residentes, con el frío que hace en las
mañanas y las tardes laguneras, que algunos, ni por esas.