Nos
han dejado sin paciencia
Eduardo
Vera
Corren los años 30 del siglo XX, la República
de España finaliza hecha jirones. La crisis económica, tras el festín de los
locos y especulativos años 20, pasó una gran factura a España. Las posesiones
territoriales de España en África tenían unas condiciones de vida de auténtica
pena; Canarias no sería la excepción.
En las
calles y en el patio de un colegio se pueden dar muchas habladurías;
pero entre adultos no es fácil contar milongadas.
Entre personas
mayores de edad y que ya hemos visto algo de mundo, podemos contar que la
atmósfera que vive nuestra Patria Canaria, dentro del Reino colonial de España,
las sensaciones que tenemos al observar la política y cómo se reparte el poder
¿es esto diferente a los años 30? Evidentemente hay diferencias, pero no
tantas. Si hubiéramos vivido durante aquellos años 30 ¿No habríamos tenido la
sensación de vivir en un país corrupto? ¿No tendríamos esta percepción que
tenemos hoy en día de que se nos roba a mansalva?
Tengo
cada día dudas muy fundadas, la democracia y la libertad nos están dejando
presos y en la miseria, en beneficio de unos pocos. Lo que en un principio
generó tanta ilusión a los isleños (acabar la dictadura del General Franco),
resulta que, con el paso del tiempo, este Estado de Derecho del Reino de España
se ha vuelto contra los españoles y especialmente contra quienes hemos nacido
en una de sus posesiones históricas de Ultramar, conservada en África bajo el
escaparate engañoso de Comunidad Autónoma de las Islas Canarias (colonia
disfrazada de Autonomía).
Sin
paciencia, es como nos ha dejado la ley electoral en Canarias. Sin paciencia,
es como nos ha dejado una España que no mide ni trata igual a los españoles.
Sin paciencia, es como nos ha dejado quienes, disfrazados de canarios, nos
venden a cambio de prebendas. Sin paciencia, es como nos ha dejado el fracaso
escolar perpetuo. Sin paciencia, es como nos ha dejado una tasa de paro del
27%.
Cada
día hay más compatriotas canarios esperando que salga u ocurra algo serio. Yo
no creo ni en esta España ni en un archipiélago de mamandurria. Liberar a
España es una tarea ardua y extremadamente complicada, pero podemos estar a
tiempo de liberar a Canarias.
16 de mayo del 2010, Erbani.