Planteemos la solución al fracaso
escolar de Canarias bajo otra perspectiva
Eduardo
Vera
Es un asunto que supuestamente tiene transcendencia y
preocupación. Son muchas las tertulias sobre este tema, pero ¡Se perpetúa! ¿Por
qué tenemos semejantes resultados en nuestro sistema educativo en Canarias?
Quizás no estamos enfocando bien ni política ni socialmente tanto la pregunta
como la respuesta.
La información es poder, esto es una frase hecha. Otra frase
"peculiar" es la que mira la educación como un saber que no ocupa
lugar. Nosotros no estudiamos por casualidad sino ¡Para ganarnos la vida! Al
acceder a un sistema educativo lo que tratamos es de adquirir herramientas e
instrumentos, conocimientos que nos permitan interrelacionarnos en un
ecosistema de manera exitosa.
¿Por qué no llega la información al alcance de la ciudadanía? En Canarias
habita un esperpento que impide a la población isleña adquirir
conocimientos. Antiguamente el poder fáctico estaba representado por algunas
familias y la iglesia. La censura, la inquisición y muchas artimañas alejaban
los libros y las bibliotecas de las personas. Escondían la información veraz o
contrastable, recursos valiosísimos para la humanidad fueron incendiados con
las quemas de libros o gentes. Pero claro, esto es el pasado; ¿Qué institución
quema en la actualidad nuestro saber? ¿Está el poder en Canarias a favor
de un buen sistema educativo?
En la simbología el 666 es el demonio, su parte numérica visible. Aun
borrando este número ese "ser" sigue vivo. Hoy en día estamos en
democracia, nos planteamos desde una perspectiva actual ¿qué personajes e
instituciones tienen el poder? He ahí quienes disfrazados de democracia nos
están engañando y vilipendiando a todos.
La Bastilla Canaria es la amenaza (visible) pero el engendro camaleónico
está camuflado más allá de nuestras instituciones políticas y
entremezclado en la población. Los males del archipiélago son flujos que
pueden estar inyectados desde el exterior, esto es cierto, pero igualmente
también son inoculados desde dentro.
Si licteamos y diseccionamos nuestra realidad
económica, política y social, encontraremos el mayor
depredador de nuestro sistema educativo: los poderes fácticos, cuya parte
reconocible es el Parlamento y el Gobierno de Canarias, pero aun acabando con
ellos la bestia seguirá viva; falta por sacar a la luz esos
apellidos que nos hacen la vida indigna e innoble. Los corporativismos, los
gremialismos, los falsos sindicalismos... Todo ello un coctel de cicuta
que envenena a nuestros hijos dejándolos sin futuro.
El Sr. Paulino Rivero Baute es a día de hoy víctima
de este monstruo que le impide ejercer y hace girones
a un isleño muy trabajador. El Sr. presidente está acabado, más solo que la
una. Pero no es menos cierto que ha podido presentar su baja y dimisión en el
partido, ha preferido predicar en el desierto. Al observar su rostro, veo
quemaduras e insolación como heridas de una muerte política anunciada.
No me creo que los jóvenes de Canarias sean inútiles o tontos, no creo que sean
burros, están cansados de tanta cacicada. O los canarios acabamos con esto, o
nuestra luz acabará en la diáspora.
* Sufrí el sistema educativo colonial y
caciquil en Canarias con consecuencias de fracaso escolar del que pude salir con
el apoyo de mis seres queridos. A
día de hoy, Diplomado en Empresas y Actividades Turísticas, pero viviendo
fuera del Archipiélago.