14M:
ALEGRÍA,
ALEGRÍA, ALEGRÍA...
A la
tercera no fue la vencida pero confiemos en que sea a la cuarta, pues esta es la
cuarta vez que el pueblo Canario se tiene que echar a la calle en contra de la
construcción de una gigantesca base militar aereo-naval que se llevaría por
delante uno de los mejores sebadales de Canarias y sin duda el más esplendoroso
de
El presidente del Cabildo de Tenerife no se quedó a la zaga insinuando
que los jueces habían paralizado la ejecución de las obras porque eran de las
Palmas, presionando de forma insostenible al poder judicial, siguiendo la política
diseñada por el PP que en la práctica pretende anular la separación de
poderes de un estado mínimamente de derecho. Este siniestro personaje con
bigote hitleriano ya se hizo famoso a nivel internacional apoyando el golpe de
estado al presidente venezolano Hugo Chávez, elegido democráticamente.
Anteriormente,
con fechas 17 de noviembre de 2004, 26 de enero de 2005 y 18 de noviembre de
2006 se habían realizado multitudinarias manifestaciones que habían congregado
hasta cien mil personas en defensa de nuestra naturaleza. A los del Partido
Socialista Obrero Español se les erizaba el cabello si oían hablar de que la
convocatoria se realizara en el aniversario de la celebración del referéndum
acerca de las relaciones con la siniestra NATO (North Atlantic Treated
Organization), esa táctica diseñada por el imperio gringo dentro de su
estrategia para cercenar la lucha de los pueblos por su emancipación, sobre
todo teniendo en cuenta que el pueblo Canario dijo que NO, que OTAN NO, que
muchas gracias, haciendo real la misma propuesta lanzada por el citado partido
cuando estaba en la oposición: ¡OTAN, DE ENTRADA NO!
El
que tampoco empezó aquí con buen pie fue un tal Obama, actual presidente
gringo, pues la diplomacia española lo implicó en unas maniobras precisamente
en el 23 aniversario de la celebración de nuestra gloriosa victoria en el referéndum
de 1986, maniobras que aunque el gobierno español manifiesta públicamente que
se celebran a
Multitudinaria
fue la manifestación en contra de la construcción de nuevas bases militares en
nuestro territorio (se adjunta reportaje gráfico)[1], con decenas de miles de
personas portando la insignia nacional, la bandera tricolor con siete estrellas
verdes, enarbolada pro pacíficos y pacifistas ciudadanos y ciudadanas, en un
ambiente festivo, con chácaras, bucios y tambores, y hasta música de cuerda.
Numerosos oradores reivindicaron al final del acto la liberación del yugo
colonial que nos atenaza y la retirada de las fuerzas españolas de ocupación
fuera de nuestras fronteras.
Discurso de Wolfredo Wimpret, en nombre de la Comunidad Científica