Suenan tambores de guerra en el Sahara Occidental

Justo Pérez Tejera

Llega un momento en el que los pueblos y las personas tienen que luchar y estar dispuestos a dar la vida por la libertad, por su libertad. Ese momento ha llegado al Sahara Occidental. La juventud de ese país tiene acceso a Internet, sabe lo que pasa en el mundo y no deberían estar dispuestos a vivir de rodillas, como sus padres. La tierra se gana en el campo de batalla y se defiende con el trabajo diario, la honradez y la fuerza que da la razón. No queda otra.

Se acabó, no hay nada peor que la guerra, eso es verdad, pero a veces sólo queda la opción de la lucha. El pueblo saharaui no puede vivir ni un solo día más en el abandono al que le ha obligado la desidia internacional. 160.000 personas abandonadas en los campamentos de Tinduf dejadas de la mano de Dios. ¡Hay que luchar! No esperen ayuda de ese cobarde país llamado España, no esperen ayuda de esa Desorganización de Naciones más Desunidas que nunca y a la que sólo le interesa el dinero... dinero que miren a dónde nos está llevando.

Hay que levantarse en armas contra la manipulación y el desgaste al que les está sometiendo el pueblo marroquí, ya no sólo su rey, sino esos colonos a los que les han dado una tierra que no les pertenece, ni por historia ni por derecho, y de la que se quieren apropiar por la cara. ¿Hasta cuándo van a estar esperando los saharauis que la comunidad internacional les ayude a resolver sus problemas? ¿Hasta cuándo van a estar viviendo de la caridad ajena cuando tienen un territorio rico que trabajar y por el que luchar? ¿Hasta cuándo van a aguantar tanta humillación?

Tendrán que luchar en las dunas del desierto, en las ciudades, en las playas, donde haga falta, pero? ¡se acabó! Suenan tambores de guerra en Sahara Occidental y no debe parar el retumbar de esos tambores hasta que se consiga la libertad.

(La Laguna)