Que suenen los bucios
Victoria
Dorta S.
Dibujaban las montañas siluetas y el aire
arrullaba las sombras de bellas palmeras. En la costa, entre los agrestes
acantilados, retozaba el mar en su llanura azul. Los barrancos miraban al cielo
con ojos de historia y la brisa traía hasta el alma aromas de isla. ¡Ay, aquel
día!, aquel día de mágico encanto ancestral, de vuelta a lo isleño, a la naturaleza,
a las raíces. Sonaron los bucios y el tambor al son del tajaraste; bailó la
esperanza sin descanso al ritmo de los timples y el canario cantó con amor la
canción de su tierra.
Según me cuentan
algunos lectores, y por lo que yo he podido leer sobre el tema, la primera
"romería guanche" de la historia fue todo un éxito. No podía ser de
otra manera si tenemos en cuenta, que en ese acto festivo se exaltaban la vida
y las costumbres de los guanches, primeros pobladores de nuestro País Canario.
La fiesta de "lo guanche" nació junto al II
Beñesmén el pasado día 9 de mayo, y esto en el
hermoso municipio tinerfeño de San Juan de
Numerosos pueblos del
planeta están haciendo lo posible por proteger, en unos casos, y por recuperar,
en otros, sus señas de identidad y sus tradiciones. Ejemplos hay muchos en el
mundo, uno de ellos son nuestras Islas Canarias, donde en los últimos años el
desequilibrio poblacional ha puesto en peligro -entre otras cosas- las señas de
identidad de los canarios. Bastante más allá, en el océano Pacífico, el pueblo
hawaiano se aferra a sus raíces ancestrales y a sus costumbres isleñas haciendo
lo posible por que estas se mantengan vivas; ellas forman parte del orgullo de
su pueblo. En los países escandinavos -norte de Europa-, concretamente en
Noruega, se están recuperando en la actualidad costumbres y tradiciones que
tienen que ver con la mitología nórdica; dioses y diosas como Thor, Odin, Baldr, Frigg,
Var, Eir, siguen vivos en
las leyendas de estos pueblos nórdicos, porque sin duda ellos también forman
parte de su historia.