¿TAN MALA ES
Fidel
Campo Sánchez
Nos vaticinan todos los gurús económicos:
vamos a entrar en deflación. Para ello el IPC tiene que estar al menos 6 meses
con incremento negativo. Los gurús (por cierto... ¿dónde se consigue esa
titulación?... ¿basta con la del “pedante" económico?), nos quieren
amedrentar con sus predicciones, pero van dando palos de ciego, no dan una y
así nos va.
Creemos que se está partiendo de la
premisa siguiente: el consumidor no va a querer comprar, porque espera a que
los precios del producto sigan bajando. Vale, tiene su lógica; pero miremos por
ejemplo un sector siempre en alza que toda su vida ha estado en deflación: nos
referimos al sector informático y electrónico. El que se compra un ordenador,
un teléfono móvil, o una pantalla de plasma, sabe de sobra que ese producto el
año próximo valdrá la mitad, ¿deja por ello de comprarlo? No, porque ha llegado
a la conclusión, de que siempre va a salir algo nuevo y mejor, y por lo
tanto... ¿va a esperar toda la vida para comprarlo? Si lo importante es el
tiempo de disfrutarlo; el tiempo es el oro y no el dinero. Dile a un niño que
no se compre
No todo está tan mal: el precio del barril
de petróleo ha bajado, el Euribor también, los
créditos se empiezan a conceder con intereses muy bajos, rebajan los productos
de primera necesidad... pero el problema más grave es el paro. Por todo lo
demás, se podría seguir consumiendo para reactivar la economía. ¿El ladrillo?
Sí, es el sector más perjudicado, pero que hubiesen tenido un colchón de ahorro
en los tiempos de vacas gordas, en vez de reinvertirlo todo y endeudarse hasta
las cejas. La loca ambición de prestamistas y irresponsabilidades vanidosas de
los consumidores les ha llevado a la ruina y ahora quieren que todos paguemos
el pato.
En definitiva que quienes pagan siempre
los platos rotos es el pueblo, los paganinis de siempre, los que pagarán la
“burbuja inmobiliaria” que fuera creada por leyes favorables a la misma, por el
desgobierno de Aznar-Rajoy-Montoro.