Teletón hipocresía y huachafería
Alexandro Saco
Si bien
Si se enfoca la discapacidad
es necesario hacerlo de forma integral. Obviamente no es malo que algunos niños
puedan acceder a un mejor tratamiento u operaciones que alivien su
padecimiento, pero eso es una gota que se pierde en el mar de otras actitudes.
¿Sabe usted quiénes fueron los congresistas que lograron que no se incorpore en
la ley sobre personas con discapacidad la obligación de que las empresas de más
de cien trabajadores contraten un 2% de discapacitados para labores acordes?
Mercedes Cabanillas y Víctor Andrés García Belaúnde. Oficialistas y opositores
hermanados para cerrarles el paso al 10% de la población peruana, pero a la
hora de las luces primeros en la fila de la caridad.
Por otro lado, el hecho que
desencadenó el espectáculo de Palacio, fue el despido de más de un centenar de
trabajadores del Hogar Clínica. Pues bien, ya los administradores de lo
recaudado a través de un fideicomiso, han anunciado con la lógica MEF, que el dinero no se utilizará en pago de sueldos. Es
decir, uno de los problemas de fondo se agrava aun más, cuando son esos
trabajadores los que han sacado adelante los talleres y servicios de San Juan
de Dios. Y con esa misma lógica, ya se viene proponiendo que
La discapacidad es un problema
de salud pública, y como tal responsabilidad del Estado. Que se puedan lograr
asociaciones público privadas como plantea el Ministro de Salud, o contar con
apoyo privado, es otro asunto. La caridad no debe convertirse en la política de
Estado hacia las personas con discapacidad, sino en una cuestión accesoria. Las
personas con discapacidad no acceden el Seguro Integral de Salud por ejemplo,
¿cómo se pretende avanzar con caridad farandulera cuando desde las políticas
públicas no hay inclusión?
Los cientos de faranduleros y
animadores que estuvieron en
Pero quizá lo más grotesco se
reflejó cuando los organizadores no tuvieron mejor idea que exponer a la niña
símbolo en un reportaje sobre su mal. La niña al verse en vivo exhibida sin su
consentimiento, expuesta, desnudada en su enfermedad, tuvo un ataque de nervios
y se puso a llorar y llorar y llorar. Frente a eso Mariella
Patriau, que animaba la mascarada, no tuvo mejor
ocurrencia que gritarle a la niña que no llore, que todo debía ser alegría, que
la plata llegaba en camiones de Alicorp; y la niña
llanto y más llanto. Y como dato adicional, una de las causas de que esa niña
tenga el cerebro afectado, es una infección intra
hospitalaria: una responsabilidad del sistema de salud, que debió ser
indemnizada, pero que este ni ningún gobierno asume.
No creo en la buena voluntad
de las grandes empresas que han donado supuestamente cifras enormes. Quisiera
ver si eso es realmente dinero o especies y si lo gritado con bombos y
platillos se hará efectivo. Ya el propio responsable del Hogar Clínica sinceró
el tema señalando que los supuestos nueve millones pueden alcanzar para unos
meses en determinados campos de atención, si es que no se hace inversión
alguna.
El domingo 21 hemos visto una
gruesa hipocresía de políticos, medios de comunicación, figuras públicas,
actores de pacotilla. Casi todos los mencionados desde sus espacios no hacen
nada por el bienestar de los discapacitados, pero al llamado del espectáculo
nos venden que el Perú es un país de gran corazón. El año se cierra con la
contradicción mayor para lograr el desarrollo: la caridad como política
pública. Hasta enternece la huachafería.
(1) De
eso se trata; Jorge Bruce; domingo 21 en la República.
(2) Teletón
y rebajas arancelarias; Humberto Campodónico, sábado 20 en La República.
24 12 2008