Tenerife e Israel: no todo son suspensos
Wladimiro
Rodríguez Brito
Los isleños somos muy
dados a relativizar lo nuestro con el entorno. En muchos casos, con complejos
de lo pequeño, de lo local, y pensando si lo de fuera siempre es mejor. Estos
días se ha puesto de manifiesto que no todo lo hacemos peor y si bien en el
Informe PISA nos suspenden, cuando miramos lo ocurrido en los montes de Israel
parece que tenemos una nota bastante más alta que el aprobado. Si tenemos en
cuenta las condiciones físicas de Israel, es decir, un territorio que está
enclavado entre la humedad del Mediterráneo y la aridez de la zona desértica de
Oriente Medio, en este caso se asimila a Canarias, donde las entradas del aire
del Sur y la baja pluviometría de las Islas hace que estemos en el borde de las
zonas áridas; situación que también hemos comentado en otros puntos del planeta
en otros incendios como California o el sureste de Australia, no por tratarse
de situaciones físicas similares, sino de niveles de organización y economía
que tienen en mucho un paralelo con la nuestra.
Por ello, hemos hecho
un seguimiento de lo ocurrido en Israel. Si bien es verdad que han tenido un
invierno seco, es totalmente anómalo que se produzca un incendio en el mes de
diciembre en estas latitudes, con noches frías y largas, y temperaturas que durante
el día no han superado los 30 grados. Es más, nos parece aún más sorprendente
que un país de la tecnología de Israel, una de las potencias militares del
planeta, haya tenido que recurrir a ayudas de más de 12 países con
intervenciones de 24 aeronaves -incluido un DC-10- para apagar un incendio que
ha quemado en cuatro días una superficie similar a la que ocupan Garachico o El Tanque, por poner un ejemplo.
Es en este marco en el
que nos vemos obligados a escribir, entre otras cosas, por el trabajo que ha hecho
nuestra gente de Medio Ambiente del Cabildo, que en ningún momento ha
necesitado cuatro días para dominar un fuego. En ese sentido, hay que señalar
que en el gran incendio de 2007 en Tenerife el fuego avanzó en unas horas un
gran recorrido dada las temperaturas y el viento dominante (con más de 35
grados y vientos de más de
Por ello, queridos
lectores, hay que mirar para Israel y la tragedia vivida, con 42 muertos, 250
viviendas arrasadas -muchas de ellas sin los entornos limpios de maleza- y unas
5.000 has. quemadas, con un fuego, al parecer,
provocado por una negligencia de un joven de 14 años, que estuvo azotando los
montes durante cuatro días. No siempre tenemos que copiar lo que se hace fuera
y sí valorar lo que hacemos bien aquí.
Hemos de animar a
nuestra gente porque los medios mecánicos no apagan el fuego. Son elementos
auxiliares que ayudan, pero la principal herramienta para luchar contra el
fuego está en la tierra. Por un lado, con una labor de prevención, de limpieza
de combustible en los entornos forestales y fincas abandonadas y cortafuegos,
y, sobre todo, con un personal preparado y motivado como el que ahora mismo
tiene la isla de Tenerife, que ha demostrado en numerosas ocasiones su valía y
que no siempre tiene el reconocimiento que merece.
Véase el caso de Israel
para valorar y potenciar los recursos humanos que tenemos en Tenerife, aunque
el Informe PISA no lo tenga en cuenta y nos suspenda. Estas líneas no son para
vanagloriarnos del personal que tiene el Cabildo de Tenerife, que debe seguir
con el mismo empuje porque el fuego es un enemigo que no descansa, sino de
justicia con una gente preparada y motivada que vela para que nuestra isla
mantenga hoy en día la mayor superficie forestal de los últimos 500 años.