De los descerebrados de la Coca líbrenos la Diosa.

 

 

OTRA VEZ LOS COLONIALISTAS OFRECEN EL TIMO DEL ESPEJITO, Y LOS ABORÍGENES DE LA COCA CONTINÚAN REGALÁNDOLES EL TERRITORIO

 

 

Eduardo Pedro García Rodríguez

Las más que frecuentes visitas a esta colonia de la familia borbónica y los representantes de su gobierno están diseñadas por estrategas y expertos en comunicación estratégica del campo imperial-capitalista con el fin de mantener el control del oponente que, en el caso del Estado español, es el pueblo canario y más concretamente el sector independentista del mismo, en base del dominio, a nivel del hombre y su entorno primero, y después los sistemas políticos, económicos y sociales.

Estos expertos han venido diseñando y poniendo en práctica sistemas de dominio y control de las mentes, mediante los medios de comunicación afectos al orden capitalista-imperialista, especialmente los canales de televisión. Por ejemplo, el caso de la televisión canaria, supuestamente autonómica, cuyos contenidos, además de ser de baja calidad cultural rayando lo esperpéntico, la mayoría de los mismos son ajenos a Canarias, primando los contenidos españoles y españolistas.

 Esta situación, dirigida desde la metrópolis y seguida fielmente por algunos canarios de servicio, podríamos denominarla como guerra psicológica por el control y el dominio de la sociedad canaria y de las mentes, cuyas armas son la tecnología, -medios de comunicación-, y la informática-electrónica y ordenadores-, orientados a un objetivo de control y dominio del archipiélago mediante una estrategia comunicacional, siendo el adversario a vencer el independentismo canario.

A estos fines de dominio, mediante técnicas publicitarias y métodos psicológicos, estaba orientado el Consejo de Ministros del Estado español celebrado el pasado día 9 de octubre en esta colonia, presidido por el jefe de gobierno de aquel país el Sr. Rodríguez Zapatero, quien arrulló los oídos de sus fieles y entregados chicos de la Coca, con adormecedores cantos de sirenas, entrega de espejitos y su habitual bagaje de promesas, promesas, promesas y más promesas, todas asumidas por el: ¡Si wana! del pedigüeño mayor de la colonia, Sr. Paulino Rivero y sus acólitos.

Al fin y al cabo esta colonia está dominada por la corona española y, de momento, puede hacer en ella lo que le venga en gana.

 

Según recoge la prensa local, el presidente del Gobierno de España, José Luis  Rodríguez Zapatero, aseguró, tras la celebración del Consejo de Ministros en la capital grancanaria, que el Estado “ha cumplido su compromiso” con el Archipiélago, tras la aprobación del Plan Canarias, que según explicó, permitirá una inversión en los próximos cuatro años de 10.000 millones de euros, cantidad que se eleva hasta los 25.000 millones hasta el próximo año 2020.

 

El Sr. Zapatero se empeña en seguir ignorando que el único plan realmente válido para Canarias es el Plan de Descolonización e Independencia, lo demás es mantener la agonía del imperialismo español y el sufrimiento del pueblo canario. Por tanto, ya es hora de que el gobierno del reino de España asuma la realidad socio-política de esta colonia y concierte con las fuerzas independentista un calendario de descolonización para que, de manera civilizada, el Estado español transfiera el poder a la futura República Federal Canaria, sin traumas que puedan dificultar en un futuro próximo las relaciones comerciales, económicas y culturales que sería deseable mantener con la ex metrópolis y, prevenir que el inevitable proceso de descolonización de Canarias se produzca en condiciones similares a las que sufrió Cuba, Puerto Rico y Filipinas.

 

En cuanto a la promesa de “inversión” de los 25 mil millones de euros en los próximos 11 años, no pasa de ser una oferta de entrega de espejitos para contentar los ávidos bolsillos de los chicos de la Coca, y así mantenerlos ilusionados en su papel de “muro de contención” del independentismo canario, y fieles cancerberos de la banca y grandes empresas extractoras de plusvalía en esta colonia, las cuales tributan directamente en la metrópolis. Oferta que va aparejada con los ingentes esfuerzos desarrollados por la diplomacia española por ocupar el próximo año la presidencia del Comité de descolonización de la ONU, aunque suponga un contra sentido el hecho de que un país que aún tiene colonias en África aspire a dicha presidencia.

 

Sr. Zapatero, déjese de promesas rimbombantes, los canarios tenemos amplia experiencia histórica de cómo acostumbra a cumplirlas el reino de España. Díganos claramente a cuanto haciende el monto total que la hacienda española extrae anualmente de esta colonia, por todos los conceptos, incluyendo la renta de situación, con ello los canarios tomarían conciencia de hasta que punto se les está esquilmando, lo demás, Sr. Zapatero, no pasa de ser simples cantos de Sirenas en los que usted es especialista.

 

En esta renta de situación, Sr. Zapatero, debemos incluir la venta que su país hizo de Canarias al introducirnos con calzador en la organización de agresión imperialista OTAN, después de que el pueblo canario expresó su rechazo a ser incluido en dicho ente, en un referéndum convocado precisamente por un gobierno presidido por su partido, al frente del cual estaba el Sr. Felipe González de nefasta memoria en esta colonia, quien, haciendo uso de la tradicional prepotencia española, mostró un total desprecio a las decisiones de este pueblo. Como consecuencia de dicha venta, hoy, como en siglos anteriores, jóvenes canarios continúan muriendo en las filas del ejército español, en guerras provocadas o sustentadas por el reino de España y en las que a los canarios nada “nos va o nos viene”.

 

Sr. Zapatero, para ese viaje no era menester alforjas, bastantes caras por cierto y, además, seguro que estos chicos de la Coca, llevados de su entreguismo, encima han pagado la cama... Naturalmente con nuestros impuestos.

 

Otra de las “perlas” con que el Sr. Zapatero pretende deslumbrar al sector más oprimido del pueblo canario es la siguiente: “ha esperado que las cifras de parados en la Comunidad Autónoma de Canarias se puedan situar en la media nacional "en un horizonte de 10 años". Optimista mensaje que presupone que dentro de diez años el reino de España va a continuar mangoneando en esta colonia. Sr. Zapatero, Canarias no precisa equipararse en nada al Estado español, lo que Canarias precisa es desarrollar y diversificar sectores económicos propios sin la tutela y dependencia de los monocultivos que cíclicamente nos son impuestos por la metrópolis, desarrollar mecanismos reguladores de la afluencia de mano de obra y directiva extranjera, incluida la española, de la cual Canarias ha sido la válvula de escape de la presión laboral en aquel país. De hecho, los españoles vienen a “hacer las américas” en esta colonia. Contar con sindicatos netamente canarios y no los actuales españoles y españolistas vendidos al sistema colonial y a la patronal a cambio de suculentas “subvenciones”.

 

Con estas sencillas medidas el paro en Canarias desaparecería e incluso veríamos la posibilidad de contratar trabajadores españoles en aquellos sectores donde fuese preciso. Lo demás, Sr. Zapatero, son cantos de Sirenas.

 

“En materia turística, Zapatero anunció una prórroga de la congelación de las tasas aeroportuarias durante 2010, así como un Plan de infraestructuras turísticas por valor de 120 millones al año durante 2010-2011”.

 

El turismo en Canarias es el último monocultivo impuesto por el colonialismo y además es la “gallina de los huevos de oro” del Estado español, pero que ha supuesto para esta colonia un alto e irreversible coste territorial, extremo que el Sr. Zapatero y sus testaferros de la Coca y el Pepe, soslayan deliberadamente, pues, por lo visto, no hay “voluntad política” de poner coto a los desmanes de los tiburones de la especulación, tanto foráneos como locales, y sí, en cambio, arremeter contra las modestas viviendas de los trabajadores canarios situadas en las proximidades de las costas y supongan un freno al avance de la deshumanizada especulación, mientras que hoteles, urbanizaciones e incluso edificios propiedad del reino de España, prácticamente hunden sus cimientos en la mar. Nada sorprendente, por otra parte, en un sistema colonial especialista en aplicar la Ley del embudo.

 

En lo relativo al turismo y la presión que ejerce sobre el territorio, veamos algunos datos: Según Joan Mesquida, secretario de Estado de Turismo de España, durante el año 2008 visitaron aquel país 57,4 millones de turistas extranjero en los que  están incluidos los que visitan canarias, deduciendo los aproximadamente 12 millones que arriban a esta colonia tenemos que España, con un territorio de 493.486 kilómetros cuadrados, soporta una carga de  45,4 millones de visitantes, mientras que Canarias, con apenas 6.749 kilómetros cuadrados (pues a los efectos el Archipiélago Chinijo no cuenta), debe soportar unos doce millones de visitantes, más una población estable de unos dos millones y medio, todo ello en un territorio donde la mitad del mismo es semi árido y que carece de ríos y fuentes perennes de aguas. No es necesario ser un experto para prever las irreversibles consecuencias que tal carga poblacional va a tener a corto plazo para este archipiélago, si no despertamos de este sueño embriagador en que el colonialismo español y sus interesados políticos canarios de servicio nos tienen inmerso, muy pronto seguiremos la estela de la isla Rapa Nui o isla de Pascua. Ese y no otro es el destino que el reino de España tiene diseñado para Canarias, Sr. Zapatero, lo demás son cantos de Sirenas.

 

En fin, Sr. Zapatero, la parafernalia de ese Consejo de Ministros del reino de España celebrado en esta colonia, solamente ha servido como es norma en el protocolo habitual en los encargados de fincas en poder de manos ajenas. El que dichos encargados locales, al asignárseles una pequeña participación en los beneficios, pasarán una ves más al ritual de besamanos a sus amos en prueba de vasallaje, fidelidad  y gratitud por la intención expresada por el amo de dejarles administrar directamente algunas migajas de los cuantiosos beneficios económicos generado por la explotación de la colonia. Eso sí, a cambio de que continúen como he dicho siendo “muro de contención del independentismo” y mantengan en cintura a los trabajadores canarios para que no se desmadren por el hecho de soportar un coste de vida europeo con  sueldos africanos.

 

Todo ello siguiendo la más pura tradición caciquil isleña, donde el administrador de la explotación tomatera, platanera o turística es al mismo tiempo el propietario de la tienda donde el aparcero o jornalero puede adquirir a crédito los artículos que necesita para sostener a su familia, con el resultado de que, una vez recogida la cosecha y hechas las cuentas, el trabajador inexorablemente siempre queda a deber un resto al administrador a pagar en la zafra siguiente... ¡ASÍ NOS VA!

 

Octubre de 2009.