DEL "TIRÓN DE
OREJAS" A "LOS GRISES" Y DE AQUÍ A LA "GUANCHANCHA"
Estimado "León":
Aún guardo un gran cariño y
aprecio por ti, aquel chiquillo vecino, simpático, noblote y muy
trabajador desde muy niño, que escuchaba con verdadera pasión mis
programas de radio en los que, junto al Padre Báez -pundoroso
y polémico sacerdote-, denunciábamos puntualmente las dañinas y masivas
plantaciones de pinos bastardos, estos
"asesinos" compulsivos que, además de incendios, nos roban con sus
malignas raíces los manantiales y remanentes. Por ello el castrante
Sistema que soportamos nos los "obsequia" con
verdadero placer, para acorralar cada vez más a nuestros pastores,
campesinos y preciosos y productivos bosques de castañeros y nogales, que
apuntalan a nuestro incomparable medio ambiente de medianías y cumbre.
Por ello tú con tu noble corazón y tu
inocencia intacta, cuando todos los días, desde madrugada,
obligatoriamente te trasladabas a La Cumbre, incluidos los fríos
inviernos con nieve, cada vez que podías "súbitamente" te entraban
ganas de orinar y te salías de la carretera, mientras que imitando este
desahogo físico, muy inteligentemente aprovechabas tal fingido motivo, para dar
a los malignos pinos recién plantados, un "tirón de
orejas" como los que apelando a su "ley del pastor",
suelen dar los verdaderos pastores. Ya que ambos, los pastores y tú, conocían
muy bien los "usos y costumbres" guanches
y sus refranes, que dicen: "Quien planta pinos es un mal vecino"
o aquel otro: "Planta nogales y castaños y tendrás agua todo el
año". Con aquel aparente inocente e inofensivo "tirón de
orejas" ya estos destructivos alevines no matarían más árboles
frutales. Con ello cumplías dignamente con tus deberes campesinos, a la vez que
amante del verdadero medio ambiente, del que solo son protagonistas los hombres
del campo con sus sabios "usos y costumbres", no los bucólicos
y falsos ecologistas, quienes solo han humillado a los hombres del campo y
convertido el mismo en auténticas bombas incendiarias, al impedir podar y
regenerar con ello las retamas y escobones, o "tagasastes" en
guanche.
Por todo ello y por el aprecio y respeto
que guardo por tu gran familia, tu padre y tu madre, la hija de mi buen amigo
Nicodemo, con mucho aprecio y respeto te envío estas reflexiones[1] en propio beneficio tuyo, para
que aproveches y alcances la máxima experiencia y profesionalidad en tu trabajo
como digno policía nacional, en el que te deseo lo mejor, especialmente, que no
te quemes por "corporativismo", el cual ha hundido a chicos noblotes
que he conocido. Luego, en cuanto puedas, te pases a la nueva
"Guanchancha", en la cual puedes ser más útil y gratificante a
Canarias y, tal vez, más económicamente rentable y con mucha más dignidad
cuando dentro de 38 años te retires con el digno grado de teniente o capitán,
lo cual nunca te permitirán llegar donde te encuentras, ya que dichos puestos
están reservados para los españoles de verdad, no para los indiecitos
"canarinhos".
La misma marginación cometieron los españoles con los jóvenes saharauis en las
Tropas Nómadas, en su ex colonia del Sahara, hasta inclusive después de
traicionar y vender a su población y territorio, cual si de un cortijo
andaluz se tratara, además de encerrar al "ganado", los pobrecillos
saharauis entre dobles alambradas de espino, para que fueran torturados por los
marroquíes, a pesar de que el Sahara era también una "provincia"
-como le es ahora Las Palmas, de donde tú eres y, no español-, a pesar poseer
DNI y pasaportes españoles. Lo mismo hicieron con los negritos de su también ex
colonia de Guinea Ecuatorial, a los cuales les obligaban a cantar bien alto la
canción del Cola Cao......"Yo soy aquel negrito del África, que
cantando.... le obligaban repetir: "¡Sí Wanna,
yo también, a pesar de mi piel negra, soy español". ¡A
Aprovecha tu experiencia lo
máximo, al tiempo que te aconsejo que con mucha discreción te alistes en la Guanchancha,
que la nueva nación canaria que se acerca a pasos agigantados, necesita grandes
valores como los que tú posees mientras el resto de otros canarios que se
queden rezagados se quedarán en el pelotón de los desempleados, a no ser que te
guste tanto España, que te quieras mudar allá. Muy pronto y por la falta de
presupuesto por la crisis obligarán a sustituir, obligatoriamente, a miles de
nuevos agente como a tí, aunque les hayan contado que
son intocables sus puestos de funcionarios del Estado. Por que, sencillamente,
este estado está en bancarrota. Aunque te lo ocultan, ya parece que está
programado por tus mandos españoles.
Mucha suerte de tu
amigo y admirador de tu nobleza.
Paco Díaz.
[1]Milicia y
Guanchancha Canaria