TOTOROTA

 

Antonio Artiles Mejías

 

    Es esta una expresión canaria, y para saber su significado basta con ir al Gran Diccionario del Habla Canaria de Alfonso O‘shanahan. En el diccionario de la lengua española no la van a encontrar.

 

    No sé si el título debería ser totorotas en lugar de totorota. La cuestión es que nuestros gobernantes han dejado escapar una oportunidad de oro, quizás única, de depurar nuestra policía nacional canaria, ya que los miembros procedentes de la Guardia Civil española y de la Policía nacional española incrustados, o impuestos, en la Policía Canaria, se quejaron primero de exceso de trabajo, lo cual no es extraño porque uno se los encuentra con mucha frecuencia en los bares con sus flamantes uniformes. El otro día iban cuatro policías nacionales de España con sus impresionantes motos paseando por el Paseo de las Canteras cuando es sabido que por dicho paseo no se puede ir ni tan siquiera en bicicleta.

 

    Ahora amenazaron con irse a sus cuerpos de procedencia si no se les subía el sueldo, y en lugar de aprovechar la ocasión para invitarles a irse, los muy totorotas lo que hicieron fue ceder. Ahora con sus magníficos sueldos, que los ha convertido en los mejor pagados del Estado, va a ser muy difícil que alguna vez quieran regresar a su tierra, que es lo que los Canarios querríamos porque beneficiaría a nuestro país, entre otras cosas, porque sus puestos de trabajo podrían ser ocupados por canarios.

 

    Otra salida sería poder legislar como España ha hecho hasta ahora, pero al revés, esto quiere decir que se aplique una discriminación positiva que favorezca al nativo de forma que su sueldo fuera superior al del venido de la metrópoli, porque como ustedes saben el funcionario “peninsular” siempre ha ganado más con el argumento de “plus de residencia”.