Presidentes del Cabildo, transgresores Medioambientales

 

 

Antonio Artiles Mejías *

 

Así se puede clasificar, sin duda, a todos los presidentes del Cabildo de Gran Canaria que han sido y el que es actualmente, por omisión del cumplimiento de su deber.

Su delito consiste en no haber puesto fin a la destrucción del paisaje que se efectúa sistemáticamente e implacablemente en la carretera del sur a la altura de Juan Grande. Al lado derecho, norte, donde se nos ofrece a la vista esa preciosa cordillera de nombre Amurga.

Siendo nuestro archipiélago un destino turístico, y siendo el turismo la actividad que sacó a nuestro país de su secular pobreza, es un crimen de lesa patria destruir el hermoso paisaje de la zona. Cuando llegan los turistas al aeropuerto y suben a las guaguas que les llevarán a sus  alojamientos,  van viendo durante  el trayecto solo  un panorama desolador por el cual les da ganas de regresar inmediatamente a su país.

Es al llegar al kilómetro 32 que la cosa cambia porque se le ofrece ante sus ojos un bello paisaje montañoso. Pero en una actuación criminal resulta que en el kilómetro 33 se instala un macro vertedero, el cual se está ampliando ahora mismo en el lugar que más puede herir a nuestros ojos, perfectamente visible desde la carretera. Ya ven, en lugar de cerrarlo lo amplían, imperdonable.

 

En el kilómetro 35.4 lleva muchos años una machacadora destruyendo el medioambiente sin que ningún presidente de Cabildo, o incluso alguna autoridad superior, haya puesto fin a tal disparate, bien al contrario, esta instalación también esta ampliándose penetrando profundamente en las montañas del fondo, es algo horroroso. Y las autoridades pertinentes ciegas, no ven el enorme efecto destructivo que esa actividad está produciendo en el patrimonio de todos los canarios, para que se beneficie un grupito. Sencillamente, esto no es de recibo.

 

Mas adelante, en el punto kilométrico 36.7 hay dos agresiones más al paisaje medioambiental, y otra más poco antes de llegar al kilómetro 38. Es decir, en el corto trayecto de cinco kilómetros hay cinco agresiones a nuestro patrimonio medio ambiental Dos de ellas, la del vertedero y la machacadora, serían merecedoras de cadena perpetua, y las otras tres de veinte años de prisión, sobretodo teniendo en cuenta que es la zona de Gran Canaria más contemplada por todos nosotros y los más de cuatro millones de turistas que visitan anualmente esta isla.

 

Resulta insoportable ver como el Cabildo gasta dinerales en proponernos que protejamos el medioambiente y el turismo y sea ese Organismo el que se dedica a destruir el paisaje.

 

La última ocurrencia de alguno de estos "cerebros" es levantar horribles muros de tierra delante del Vertedero y de la zona de la Machacadora para ocultar el delito.

 

* Experto en turismo