DESDE LA
OTRA ORILLA DEL GUINIGUADA
TRASMONTAÑA,
HISTORIA CON MAYÚSCULA
Félix
Martín Arencibia
El otoño va poniendo su cara más seria con
las primeras lluvias que van despertando los primeros verdes color hierba.
Trato de levantar el ánimo a pesar de los nubarrones negros que invitan más a
visionar dragones tristeza que soles de alegría. Todavía ando un poco en trance
con la lectura del libro “Trasmontaña, La era
grande”, relato de la historia de este barrio de Arucas
y sus vecinos. Después de la presentación ando metido entre los fantasmas del
pasado de la infancia y la adolescencia.
Quiero enviarle un correo a su autor José Domingo Pérez Falcón, que está
residiendo en Tenerife.
Hola
José domingo:
Espero andes contento con la presentación
de tu libro que fue todo un éxito de público en Montaña de Cardones. Una buena
representación de los vecinos de Trasmontaña
estuvieron acompañándote. Yo he decirte que estuve esa noche del sábado 23 y
parte del domingo dándole vueltas al libro hacia adelante y hacia atrás, sin
saber qué leer primero. Hice un viaje a mi infancia y adolescencia y me reencontré
con los recuerdos de cuando jugaba al boliche con los amigos, al fútbol en la
carretera, el Guincho, Las Chorreras junto a su ermita… Mis caminatas para ir
al colegio de la Salle pasando por la acequia para ir al colegio antiguo o por
el Camino de la Cruz para ir al nuevo. Todo se me fue agolpando en la mente:
Las tiendas donde iba a comprar: las de Ninita,
Amador y Mecha, Matiíta,
su mujer y sus hijas, Benito, Pantaleón… El tapizado verde de plataneras que
llegaba hasta el mar visualizado desde el balcón de la montaña de Arucas que me hace sentir la magua por aquella belleza. El
trabajo entre plataneras, caminar entre ellas, ayudar a mi padre en los
animales…
Sí, José Domingo, a mis viejos Nicolasita y Juan el pastor que nos dejaron a mi hermano
Manolo y a mí, pero que están siempre presentes dentro de nosotros, en nuestro
corazón y en nuestros actos. Los amigos: Felo (Rafael
García), Pepillo el del Pilotín, Juan Batista, Pedro
y tantos otros… Recuerdos entrañables de los vecinos Rafaelito
y Amparito, Milagritos y Rafael García (padre)… La inolvidable Mariquita Viera,
su esposo Indalecio, sus muchos hijos, especialmente Waldo que tantas veces me
cortó el pelo. Los bares de Falcón y
Antonio Viera, el callejón, el Rincón Caliente, doña Lola, los Coloraos… Una
avalancha de recuerdos se me echa encima, gracias querido José Domingo por
remover todo eso que parecía se hallaba dormido.
Creo que tu libro está bastante completo, resulta
ser algo más que una enumeración de nombres y anécdotas. Existe mucho trabajo
de entrevista, archivo y bibliografía remontándote a la época de la conquista.
Es la historia verdadera, la de la gente sencilla, la trabajadora que es la que
levanta con su esfuerzo los barrios y los países. Sí, es la historia con
mayúsculas que es la que hacen los pueblos y no la que tienen sólo cabida los
ricos y poderosos, los políticos y militares. Este tipo de historia se debería
multiplicar y hacer más a menudo. Existen algunos municipios que ya la están
trabajando y que doy fe de ello: Francisco Tarajano
en Agüimes, Pedro Socorro en Sta.
Brígida, la Guía Histórico Cultural de Telde de Conchi
Vera y su esposo… Sí, vuelvo a repetir, espero que aquí en Canarias y en el resto del planeta vayamos haciendo la
auténtica historia de los pueblos y no sólo la de los gobernantes y la de las
clases dominantes. Ahora parece que el otoño anda un poco despistado y por
momentos se relaja con rebrotes de calor y cortinas de calima. ¡Hasta la
próxima ocasión, José Domingo! ¡Nuevas gracias por tu libro!
http://doramas1924.blogspot.com