240 millones de
turistas
Antonio Artiles Mejías
¿Tiene
España 240 millones de turistas? Evidentemente, no. Nosotros, Canarias, sí que
los tenemos. Paso a explicarlo. Nosotros tenemos seis veces nuestra población en
número de turistas, es decir, dos millones de población por seis es igual a los
doce millones de turistas que recibimos anualmente. Este dato es de importancia
trascendental porque certifica que Canarias no puede tener crisis;
"nuestra crisis" es inyectada, traída por España.
A
pesar de esta realidad que nos debe obligar a intentar reducir a cualquier
precio el número de turistas, lo que hacen Roberto Moreno y Rita Martín es una
campaña de promoción en Canadá y Rusia con vistas a aumentar el número de turistas.
Un auténtico desastre. Debemos tener en cuenta que, al fin y al cabo, Roberto
está en esa posición por ser hijo de papá, y a Rita le tocó en el reparto del
PP en Lanzarote.
Sin
embargo, a España sí que le irían bien campañas promocionales en esos dos
enormes países para ver si, por fin, consiguen alcanzar los ochenta millones de
turistas al año, y no los cuarenta que recibe actualmente, que, como se ve, no
son suficientes para su economía, y, lo que es peor, es que tiene el pernicioso
efecto colateral para Canarias de que cada año mucha gente española venga a
residir y trabajar aquí, con lo cual aumenta nuestra superpoblación y usurpan
puestos de trabajo a nuestra gente. Esta corriente migratoria no puede hacer
otra cosa que aumentar debido sobre todo a que los mercados de trabajo de
Galicia, País Vasco y Cataluña se han cerrado para los españoles con la
exigencia de sus respectivos dialectos-idiomas, con lo cual consiguen controlar
sus mercados de trabajo, cosa de gran importancia para cualquier país que se
precie. Nuestro mercado de trabajo está copado por gente de la metrópoli, ya
que no controlamos nuestras fronteras.
Estos
días he visto en televisión un reportaje sobre la puesta en marcha del Afis en el aeropuerto de La Gomera y observé cómo las tres
personas que atendían el servicio en aquel momento, dos hombres y una mujer,
eran españoles. Paradigmático.