Insistir en la unidad independentista frente a España

 

 

Antonio Cubillo Ferreira *

 

   El partido independentista canario que representamos es el Congreso Nacional Canario (CNC), brazo político del Movimiento de Liberación Africano, el MPAIAC, cuyo nombre de Congreso pusimos en 1985, recordando el ANC (African National Congres), de África del Sur, de Nelson Mandela, cuyo nombre fue establecido en dicho país aún colonizado por el Mahatma Ghandi, cuando en su juventud estuvo de abogado en África del Sur y animó a los nacionalistas a que hicieran como en la India, donde habían creado un partido unitario con una consigna única: descolonización e independencia, para luchar contra el colonialismo inglés, el Partido del Congreso, gracias al cual en 1947 se logró la independencia de aquel país asiático. De un análisis de las diversas luchas de liberación en las colonias, se puede obtener fácilmente la conclusión de que en los territorios coloniales la contradicción principal que tiene el pueblo dominado es lograr la unidad de todos los patriotas en torno a una sola consigna: descolonización e independencia. Allí donde se puso en práctica esta política, se consiguió la independencia, que era la fundamental, para crear la nueva nación. Pero hay que tener en cuenta que el colonialismo conoce perfectamente esta teoría de la contradicción principal y sabe cómo funcionar en las colonias, alentando a grupos y partidos políticos que quieren establecer sus ideales o tendencias políticas antes de que se alcance la independencia; en una palabra, que se quieren comer el oso y repartirse su piel antes de matarlo.

   Ya hemos repetido varias veces que los partidos políticos españoles dominantes, PP, IU, PSOE-GAL, son defensores a ultranza del colonialismo europeo, pues la social-democracia europea y los eurocomunistas, antes que nada, son defensores de su nación y colonias. Y esto no viene de ahora, viene de muy atrás. En efecto, en el VII Congreso Socialista Internacional de Stuttgart, en 1907, donde asistieron unos 886 delegados, casi todos europeos, en el orden del día, punto 3), se debía tratar la cuestión colonial. Uno de los temas de mayor conflicto fue "la cuestión colonial", ya que en el proyecto de resolución se había incluido una frase en la que se decía que el congreso "no condenaba en principio toda política colonial", que "un régimen socialista puede desempeñar un papel civilizador". La propuesta presentada por la comisión fue rechazada por la mayoría del Congreso y aquello reviste una importancia muy grande, ya que "en primer lugar se ha desenmascarado con singular claridad el oportunismo socialista, que cede ante los halagos de la burguesía. En segundo lugar, en este aspecto se ha manifestado un rasgo negativo del movimiento obrero europeo, rasgo susceptible de inferir no poco daño a la causa del proletariado, por lo que merece que se le preste una gran atención". Claro que los representantes marxistas rusos y chinos, aunque en minoría, impusieron sus tesis a favor de la descolonización, así como los anarquistas y otros socialistas revolucionarios sinceros.

   Pero con los años y el avance del siglo van surgiendo movimientos en las colonias a favor de sus justos y legítimos derechos nacionales, y aquí es donde surge el problema.

   En un artículo anterior publicado en EL DÍA, explicaba que en un viaje a Marruecos había conocido a algunos patriotas marroquíes, ya ancianos, que me hablaron de Abdelkader Torres y el Comité de Acción Marroquí (CAM), que se había creado en los años 30 en el protectorado ocupado por España y Francia y que en el levantamiento fascista español en Marruecos, si se les hubiera escuchado, hubieran salvado la República. En efecto, en el mes de septiembre de 1936 una delegación del Comité de Acción Marroquí (CAM), representando a diferentes sensibilidades del movimiento nacionalista de Marruecos, se traslada a Barcelona, donde suscribe un acuerdo con el Comité Central de Milicias Antifascistas (integrado por todas las organizaciones obreras y de izquierdas de Catalunya: CNT-FAI, UGT, ERC, POUM y las organizaciones socialistas y nacionalistas que luego constituyeron el PSUC). Este acuerdo es rubricado por el Gobierno de la Generalitat, encabezado por Companys. Según los términos del acuerdo firmado, los nacionalistas marroquíes se comprometían a sublevar la cábilas norteñas del protectorado español contra los golpistas, a cambio de que la República reconociera una autonomía similar a la que disfrutaba Catalunya y se les garantizara que Francia no iba a actuar contra ellos.

   Una delegación del Comité de Milicias Antifascistas y los militantes del CAM se traslada a Madrid, pero el Gobierno central (dirigido por Largo Caballero y con la participación de ministros socialistas, republicanos de izquierda, nacionalistas y comunistas del PCE) rechaza dar su apoyo a dicho acuerdo, porque significaba perder parte de sus colonias y además tenían el temor de que el gobierno francés, que ejercía de potencia colonial en la mayor parte de Marruecos, se alarmase por el estallido de un movimiento revolucionario y nacionalista en África del Norte, que podría poner en cuestión, también, su dominación colonial (ver, para más información, el libro de Abel Paz "La cuestión de Marruecos y la República Española", editado por la Fundación de estudios libertarios de Anselmo Lorenzo, año 2000).

   En 1960, ante la ONU, que preparaba la Declaración 1560 (XV) de diciembre de 1960, el delegado de la URSS, que representaba a la República de Ukrania, pidió que en la lista de colonias se incluyeran las Canarias. Esto no se pudo lograr, pero recuerdo perfectamente que toda la prensa española se indignó contra el representante de la URSS y en Canarias todos los periódicos estuvieron durante días y días protestando y los ayuntamientos enviando comunicados de apoyo al gobierno civil y toda la parafernalia que ustedes se pueden imaginar. En junio de 1962 tuve que escaparme de Canarias en un barco, para no acabar en las cárceles franquistas debido a media docena de procesos y consejos de guerra que me había montado el régimen; en julio del 62, me encontré en Moscú asistiendo al Congreso de la Paz, que presidía el presidente ruso Kruschov, quien el 5 de julio anunció a todos los asistentes que se había obtenido la independencia de Argelia, después de ocho años de lucha. Pues precisamente en los salones del Kremlin se me acercó un representante de la delegación rusa, que se había enterado de que yo venía de Canarias y hablaba de independencia de esta colonia y me dijo que él fue quien en las Naciones Unidas, en 1960, representando a Ukrania, había hablado de la descolonización de Canarias, colonia africana de España y quería saber mi opinión sobre el caso. Como es lógico, le di un abrazo y lo felicité por su acción que quedaría en la historia de nuestro pueblo. Entonces me comentó que en enero de 1961, allí mismo en el Kremlin, un día vino un español poco menos que insultándolo por lo que había dicho en la ONU y este personaje se llamaba Santiago Carrillo, secretario general del PCE. Como ya había tenido discusiones con Carrillo sobre el tema de la independencia, el cual decía que esto era una actitud pequeño burguesa, le dije que no me extrañaba nada, pero le pregunté por qué los comunistas españoles y franceses defendían el colonialismo europeo en África. El representante citado me dijo que los comunistas españoles y franceses, antes que comunistas eran españoles y franceses, es decir colonialistas europeos, y los ejemplos estaban presentes, en aquellos momentos, con la actitud de Carrillo y sobre todo lo del PCF durante la guerra de Argelia. No tenían remedio y más sabiendo que la URSS defendía la lucha de las colonias por principio.

   Cuando en octubre de 1963 llegué a Argelia, me encontré con cientos de socialistas y comunistas españoles de la guerra de España que habían abandonado el PSOE y el PCE por su actitud colonialista y reaccionaria durante la guerra de liberación argelina. Me enseñaron un recorte de un periódico, Alger Republicain, de principios de 1962, donde había un anuncio del club de los republicanos españoles controlado por las huestes de S. Carrillo, el Club García Lorca, donde los domingos se hacían bailes, para sacar dinero, "para entregar a los soldados franceses heridos en combate". ¡Saquen conclusiones! Aquello fue un triste despertar aunque yo sabía ya que el 8 de mayo de 1945, cuando los argelinos celebraban el final de la guerra mundial, y los partidos políticos argelinos como el MNA, MTLD y otros, se unían con miles de argelinos a las festividades del final de la guerra, los prefectos de Setif y Guelma, enviaron telegramas a París, porque los argelinos se manifestaban con banderas argelinas. Contestación de París, en cuyo gobierno provisional estaban los socialistas y el PCF: "Acaben con ellos, esos son provocadores hitlerianos, nazis y fascistas". Resultado de la represión ese día y siguientes: 45.000 muertos, hombres mujeres y niños.

   Cuando empieza la revolución argelina, el 1º de noviembre de 1954, siendo ministro el socialista M. Mitterand, declaró el 3 de noviembre a la prensa: "Hay que liquidar físicamente a todos los terroristas del FLN", y durante los diferentes ministerios socialistas hasta 1958, que llega De Gaulle, la guillotina funcionaba todo el tiempo en las cárceles argelinas. Esto no quiere decir que todos los militantes aceptaban esta política, muy al contrario, hubo cientos de ellos que abandonaron sus partidos.

   El título de terroristas lo aplicaron también en sus declaraciones estos partidos cuando los levantamientos en las colonias francesas del Líbano y Siria, así como en 1945, en Madagascar o en Vietnam. Harían falta muchas páginas, aunque también hay que dedicar cierto tiempo, si este periódico independiente lo permite ahora que cumplió 100 años ayer, para alabar las posiciones de las otras izquierdas francesas, durante las guerras coloniales. En 1954-58, en Francia las Federaciones anarquistas y ciertos grupos troskistas apoyan la revolución argelina así como grupos cristianos del periódico Temoignage Chretien, y otros formados por socialistas y comunistas que se salen de dichos partidos escandalizados por los crímenes en Argelia y forman redes de apoyo al FLN. En 1956, los socialistas franceses el SFIO de Guy Mollet, viendo que no se podía acabar con el FLN, a base de la legión extranjera y las diversas gendarmerías, solicita a la Cámara de diputados el voto para enviar las quintas a Argelia, 500.000 soldados. La derecha y el centro se oponen, a los socialistas le faltan ocho votos para ganar y enviar los soldados: se los da el PCF a cambio de ciertas contrapartidas sociales en Francia y empieza la gran guerra y los grandes combates. Esta llamada izquierda francesa tenía un programa desde finales del 45, que en pocas líneas decía: "Hay que hacer la unidad de la izquierda en Francia y la colonias, para luchar juntos contra el imperialismo USA, por lo tanto no podemos apoyar la lucha en las colonias". Lo mismo decían en Canarias en los años 60 y 70. El PCF, Carrillo y delfines decían: "Todos unidos para acabar con Franco y traer la III República y su bandera y nada de hablar de independencia". Como es lógico, el PCE acabó como el PSOE, reconociendo la bandera de la monarquía, renunciando a la república y su bandera y Carrillo acabó diciendo que era un comunista "juancarlista", como su delfín en Canarias, José C. Mauricio, que al final acabó de autonomista en la Coalición Canaria, al igual que los otros grupos de la llamada izquierda en las islas, que habían hecho un pacto no independentista ante el avance de la lucha del MPAIAC.

   El CNC está intentando, hace años, buscar una unidad de lucha para arrancar nuestra independencia y ya hemos logrado algunos éxitos, entre ellos, las convocatorias que el pasado año se hicieron a través de las mesas que se han ido organizando en algunas islas a favor de la descolonización e independencia, consigna unitaria que ha sido capaz de unificar a la mayoría de los patriotas. Como es lógico, la metrópoli y sus partidos españoles no se han quedado quietos, sobre todo después de los éxitos de las manifestaciones del pasado año, y se han dedicado a infiltrar a sus elementos y crear confusiones entre los patriotas, hablando de lucha de clases, capitalismo canario, socialismo antes que nada, e incluso poniendo en la bandera nacional de las siete estrellas verdes el símbolo de la hoz y el martillo e intentando introducir en nuestras manifestaciones otras banderas que la nacional canaria y otras consignas no unitarias para asustar al pueblo. Todo ello está teledirigido por los partidos españoles colonialistas y su falsa izquierda, para asustar a muchos canarios que aún dudan en la lucha por la independencia. En estos días, se han convocado grandes manifestaciones unitarias con motivo del 46 aniversario de la bandera nacional de la siete estrellas verdes, con la sola consigna de descolonización e independencia, que tendrán lugar el 22 en Guiniguada y en la isla de Titeroygakat y aquí, en Chinet, el sábado 23, en la capital, Añazo, a las 11:30, saliendo de la plaza de la Candelaria y terminando en la nueva plaza del Guanarteme Doramas (antigua plaza del Príncipe), donde están convocados todos los patriotas de la isla de todas las tendencias, con sus banderas de las siete estrellas verdes y con una sola consigna unitaria, que es lo que teme la España colonial.

   Aprovechamos la ocasión de esta publicación para felicitar al periódico independiente de Canarias, EL DÍA, con motivo de su primer centenario, que se cumplió este día 15 de octubre, y lo saludamos por la línea editorial que mantiene a favor de nuestra descolonización e independencia y nuestra soberanía, a pesar de todas las presiones, chantajes, multas y ataques de los medios coloniales y sus agentes españoles, periódicos, radios y TV al servicio de la España colonial.

   También en esta ocasión, saludamos desde esta colonia africana al pueblo chileno y a los 33 mineros que han estado luchando valientemente durante 63 días, hasta recuperar sus vidas, contando con el apoyo solidario de todo ese pueblo americano y sus instituciones, en estos días donde el mundo entero ha estado pendiente de su lucha por salvar su vidas y seguir empuñando esa bandera nacional, bajo la cual lucharon en su día con el mismo coraje contra el colonialismo español.

* Presidente del CNC, brazo político del Movimiento de Liberación Africano de Canarias, el MPAIAC

 

E mail: cnc@elguanche.net  cubilloantonio@hotmail.com

[*] Publicado en  el periódico El Día, 16-10-2010