La imprescindible unidad en la lucha por la liberación nacional

 

UDI

 

Cuando se produjo la invasión de Chinet (Tenerife) por el mercenario al servicio de los reyes de Castilla y Aragón, Isabel y Fernando, que tanto monta, monta...etc., Alonso Fernández de Lugo, encontrándose este en la Plaza del Mercado, de la Recoba o de la Libertad (antes del Adelantado) en Eguerew se produjo una luchada canaria entre varios paisanos que allí se encontraban reunidos.

 

Un oficial o capitán, o sea otro mercenario al servicio del de Lugo intentó separar a los luchadores, no entendiendo que se trataba de un ejercicio de entrenamiento de guerrilleros, que es el verdadero origen de nuestro vernáculo ejercicio y pensando que se peleaban entre ellos.

 

Ante el intento de separarlo del que estaba al servicio del adelantado este intervino inmediatamente diciéndole:

 

“No, no los separes... déjalos que se peleen entre ellos”.

 

Esa máxima la aprendió el colonialismo en general y el colonialismo español en particular y no la ha dejado de aplicar en todas sus colonias ni un solo segundo, porque sabe perfectamente que nuestra desunión es su fuerza.

 

El compatriota Víctor Ramírez no se cansa de repetir que en esta colonia hasta el nacionalismo es colonialista. Como nacionalistas no podemos caer en las trampas del colonialismo, pues es una ley de la física que la unidad hace la fuerza. El mismo Carlos Marx, en este caso dirigiéndose a la clase trabajadora, patentó la famosa frase: “proletarios de todos los países, unámonos”.

 

Unámonos para ser libres, unámonos para liberar a nuestra Nación del yugo esclavizador del colonialismo, haciendo realidad el grito libertario del padre del nacionalismo moderno, el prócer Secundino Delgado: “el grito está lanzado ¡Vivan las Canarias libres!”

 

 

Anyashw n Chinet, a 3 de Mayo de 2009