Unidad del
nacionalismo: debate y calendario
Juan Manuel
García Ramos
Quiero hablar de la tan traída y llevada
unidad de las fuerzas nacionalistas canarias y quiero proponer cierta
metodología de trabajo para alcanzar de nuevo ese objetivo político, si es
posible alcanzarlo, como lo fue entre Coalición Canaria y el Partido
Nacionalista Canario en las elecciones autonómicas y generales del 2007 y 2008.
¿En qué consistiría esa propuesta? Lo anuncio en el título de esta columna:
debate y calendario. Hemos de abrir los foros de discusión oportunos para saber
dónde está cada uno y por qué y para qué está donde está. Y, luego, si se dan
coincidencias de programa y acción, tendríamos que plantear un calendario para
llevar a cabo la firma de los acuerdos pertinentes, sea con la vista puesta en
alguna convocatoria electoral o no. Propongo estas dos fases, con sus plazos
temporales pactados, porque percibo que pasa el tiempo, celebramos congresos y
congresos, invocamos esa unidad en todos los discursos y comparecencias
públicas, pero nadie da un paso en el sentido esperado.
Me he quedado atónito contemplando cómo
¿O es que el paisaje político de Gran Canaria se apresura a cambiar de signo en
un futuro lejano? ¿Cabe prever un pacto entre el Partido Popular, Nueva
Canarias y Coalición Canaria en el Cabildo de la isla vecina o en otras
corporaciones municipales? Es decir, ¿casi una reproducción del pacto que hoy
sustenta al Gobierno de Canarias, con Nueva Canarias como nuevo socio? Cada vez
comprendo mejor la perplejidad de la ciudadanía ante su clase política, a la
que une más un proyecto de entidad crediticia que la misma política.
Estos días he terminado lo que voy a llamar una Intrahistoria del
nacionalismo canario, una suerte de viaje personal por lo que considero el
origen, el desarrollo y la entrada en el poder de esa ideología en el ámbito de
nuestras islas. La historia, y hasta la intrahistoria -que es una historia
silenciosa, invisible y hasta confidencial-, siempre nos dan las lecciones
oportunas para que no volvamos a meter la pata en el mismo hoyo del pasado,
pero los tiempos se encargan de que volvamos a caer en parecidos, cuando no
idénticos, errores.
Este es el sino de los partidos nacionalistas canarios, sobre todo a partir de
la democracia postfranquista. Sucedió con Unión del Pueblo Canario, como ya
hemos recordado en otras ocasiones, y sucedió y sucede con Coalición Canaria
desde 1993 hasta aquí. ¿En qué se falla? ¿Son las personas, las ideas, o la
falta de ideas, las que convierten esos entendimientos en guerras fratricidas
entre aliados de ayer mismo?
Siempre me acuerdo de Gilberto Alemán cuando menciono a
Asistí con satisfacción al nacimiento de Coalición Canaria en 1993. Me acuerdo
de un congreso del Partido de Independientes de Lanzarote donde coincidieron en
la tribuna de oradores José Mendoza y Manuel Hermoso. Eran, si la memoria no me
falla, los días previos a la moción de censura contra Jerónimo Saavedra. Mejor:
contra el Carlos Solchaga que se había empeñado en
ponerle reparos inaceptables a
Y en su discurso de censura a Jerónimo Saavedra, Hermoso reconoció que eran las
relaciones con el Gobierno Central las que habían precipitado el pacto con el
PSOE y habían obligado a conformar una nueva mayoría nacionalista. Y reconoció
además que las evidentes características diferenciales de Canarias:
insularidad, lejanía de
Fueron los titubeos ideológicos del Gobierno de Canarias de 1993, la ausencia
de disciplina de las distintas organizaciones que conformaban la reciente
Coalición y los incumplimientos de las palabras dadas, los causantes de que la
unidad lograda en 1993 empezara a resquebrajarse a partir de 1995. Y así a lo
largo de los años. Pero las razones profundas para la unidad política
permanecen intactas y cada vez son más claras para cierto electorado que no
entiende los desencuentros de los que debieran estar defendiendo un mismo
programa y una misma acción política en las siete islas del Archipiélago.
Aunque sea algo sorprendente, voy a aceptar el acuerdo alcanzado por Nueva
Canarias y Coalición Canaria (más el PNC, pues así se presentaron en Gran
Canaria y en el resto de las Islas, excepto en El Hierro) en