Un
pendón más
Beneharo *
Con mucha
tristeza hemos visto en estos días en los periódicos las noticias de un pendón
en procesión. Esta vez en Fuerteventura. Así como quien no quiere la cosa, militares
e Iglesia desfilan por las calles enarbolando un símbolo que habla de muchas
cosas que se alejan del Evangelio del Señor Jesús. Cierto es que algunos dirán
que no vale la pena estar en estas “historias”, que bastantes problemas tenemos
como para hacer problema de algo sin importancia… Lo siento, estas “historias”,
nuestra historia, tiene que ver con el presente y el futuro de muchas personas
que vivimos en estas islas condenadas al silencio durante siglos. ¿Hay
necesidad pastoral de revivir estos acontecimientos? ¿Tiene la Iglesia que
seguir jugando a favor del “status quo”?
Sinceramente, creo que no. Es un desacierto, no por contentar a nadie
sino por propia fidelidad a un mensaje de fraternidad que lleve a los pueblos a
entenderse. Se equivocan cuando llenan de armas las procesiones de Santos y del
Señor, nos equivocamos cuando pretendemos recuperar un pasado del que
tendríamos que pedir perdón… Cruz y espadas no hacen buenas migas, porque Aquel
Nazareno, justamente hizo todo lo
posible en su vida para que entendiéramos que los caminos del Reino nos llevan
por otras tierras, por otras vidas que hablan de respeto, tolerancia.
Queridos
españolistas, nacionalistas de la España nación que hoy, merced al futbol,
viven tan buen momento, no ganan nada imponiendo, no ganan nada ocultando el
sentimiento de miles de canarios que esperan un mañana mejor para estas Islas
un mañana no dependiente. Querida Iglesia, abandona los pendones, que la única
bandera sea Cristo Resucitado; ahí, alzado desde la Cruz se convierte en signo
de que hay razones para seguir soñando en unos cielos nuevos y una tierra
nueva, también para estas Islas que llevan siglos sometidas…
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Canario y católico